Ciclismo | Vuelta a España

El tren de Verona llega a la hora

Viviani, a la derecha, se lanza a por la victoria mientras su compañero Morkov celebra el triunfo sobre Consonni, Sagan, Nizzolo y Van Poppel, ayer en Alhaurín de la Torre./EFE
Viviani, a la derecha, se lanza a por la victoria mientras su compañero Morkov celebra el triunfo sobre Consonni, Sagan, Nizzolo y Van Poppel, ayer en Alhaurín de la Torre. / EFE

Viviani gana con autoridad el primer sprint de la Vuelta y ya suma 16 victorias esta temporada

IÑAKI IZQUIERDO

El tren de Verona llegó a la hora a Alhaurín de la Torre. Elia Viviani (Quick-Step) confirmó su estatura de velocista de primer nivel al ganar el primer sprint de la Vuelta con autoridad. Se sabía que era rápido, que era muy rápido, pero siempre se le ha discutido su categoría de primer espada. Y quizá no lo sea, pero la de ayer es su decimosexta victoria de la temporada, ocho del World Tour, entre ellas cuatro etapas del Giro de Italia.

Los números cortan cualquier intento de minimizar el nivel de Viviani. El veronés, de 29 años, ha alcanzado su madurez como ciclista en la temporada de su debut en el Quick-Step, que es el reino de la velocidad o poco menos. Tiene 65 victorias como profesional. Ayer batió con claridad a Giacomo Nizzolo (Trek), un velocista inferior a él, a Peter Sagan (Bora), uno muy superior, y a Nacer Bouhanni (Cofidis), uno con mucho más cartel. Se abrió hueco con valentía y enfiló inalcanzable hasta la meta. En realidad, no hubo disputa. Nizzolo y Sagan ni salieron de su rueda.

Ganó Viviani, que hizo bueno el trabajo del tren del Quick-Step, que ha arropado al campeón italiano -la de ayer es su segunda victoria con el maillot tricolor tras Hamburgo- con sus dos escuderos de confianza, Morkov y Sabatini. El italiano suele ser su último lanzador, pero ayer fue el campeón danés el que le dejó en boca de gol. «Morkov es el 'regista' (el organizador) del treno, el capo», explica Viviani. Tanto Sabatini como Morkov también hicieron los dos últimos relevos en sus sprints victoriosos del Giro, donde contó asimismo con Senechal y Stybar, que no están en la Vuelta.

Como varios de los grandes dominadores del ciclismo mundial en los últimos años, Elia Viviani es un hombre de la pista. En los últimos Campeonatos de Europa, sin ir más lejos, ha ganado el oro en la persecución por equipos y la plata en omnium. Es el vigente campeón olímpico de esta última modalidad y seis veces campeón de Europa.

Es italiano del norte, de Verona, hombre serio curtido en equipos de aún más al norte, como el Sky inglés (2015-17) y ahora el Quick-Step belga. Le entrena el antiguo velocita flamenco Tom Steels.

«Quiero ganar dominando a Sagan», dijo el campeón de Italia antes de la Vuelta

Llegó al Quick-Step esta temporada del Sky y ya había vencido en cuatro etapas en el Giro

Antes del Giro, declaró que quería «ganar tres etapas y la maglia ciclamino». Se llevó cuatro y ese maillot de la regularidad. Antes de la Vuelta se sentó con 'La Gazzetta dello Sport' y dijo que «quiero ganar dominando a Sagan. ¡Quiero batir al campeón del mundo! Solo lo he conseguido dos veces, en Abu Dabi en 2015, tras su primer Mundial. Tengo las imágenes grabadas en la memoria, pero es el momento de hacerlo de nuevo. Creo que mi dimensión como deportista es muy diferente a la de entonces».

Ayer ganó bien a Sagan y, al ganarle, obtuvo esa confirmación que necesitaba como sprinter de primera fila. Su mayor rival en el Giro fue Sam Bennett, que corre en el Bora como Sagan pero no es lo mismo.

Viviani espera que la Vuelta le depare otras cuatro opciones de ganar, pero es consciente de que el resto de hombres rápidos intentarán aprovechar la quebrada orografía hasta de las etapas llanas para que no llegue a meta en cabeza. «Estoy en unos 70 kilos, dos por debajo de mi peso ideal. En la Vuelta, si me faltan algunos vatios para el sprint no es un problema. Lo importante es aguantar en las subidas para llegar a poder hacer la volata».

«Me siento líder»

Con 16 victorias, el fichaje de Viviani por el Quick-Step estará sin duda entre los más rentables de la temporada. El equipo belga no tuvo dudas en dejar salir a su sprinter estrella, Marcel Kittel (que languidece en el Katusha), para apostar por la continuidad de Fernando Gaviria y el fichaje desde el Sky de Viviani. El resultado salta la vista.

El campeón de Italia está encantado con el cambio de equipo. «Me han tratado como líder desde el primer momento y han creado un grupo a mi alrededor. Me gusta la presión, pero necesito sentir también confianza. Antes no era una referencia en carrera, ahora todos me tienen en cuenta. Esto comporta responsabilidad, porque a menudo los demás dicen que es a Viviani al que le toca asumir el peso de la carrera. Y debo decir que no me desagrada en absoluto». Viviani corre su segunda Vuelta a España, después de la de 2012, donde fue cuatro veces segundo tras Degenkolb.

Por lo demás, la tercera etapa transcurrió sin novedades, en la víspera del primer examen serio de montaña con la llegada hoy a Alfácar. El día transcurrió bajo un calor sofocante con una escapada animada por los equipos invitados (Héctor Sáez volvió a ser el representante del Euskadi-Murias) y un final controlado a la perfeccción por los equipos de la general y los de los velocistas para que el tren llegara a su hora. Así fue.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos