«Nos encontramos ante un talento puro, de clase, con instinto ganador»

El director de Pogacar en el UAE, Matxin, ha ido definiendo a lo largo de la temporada al ganador de ayer en la cima de Los Machucos

I. I.

Tadej Pogacar corre en el UAE, donde ejerce de director Josean Fernández Matxin. El basauritarra ha tenido que ir presentando a su corredor en diferentes ocasiones a lo largo de la temporada, y ha hecho una radiografía exacta del esloveno. «Nos encontramos ante un talento puro, de clase, con instinto ganador. No destaca especialmente en nada, pero todo lo que hace lo hace bien, es buen escalador y buen contrarrelojista. Es un ciclista muy completo y de gran proyección. Un diamante en bruto».

En febrero, tras ganar la Vuelta al Algarve -más la etapa reina- por delante de nombres como Enric Mas (Deceunick), Wouter Poels (Sky) y compañía, Matxin advertía de que «aún se tiene que pulir, parece un cadete aún, algo gordito, aún no está hecho, tiene que madurar y nosotros nos tenemos que encargar de su formación y progresión». Explicó que conoció a Pogacar en su etapa de juvenil, cuando ya hacía «cosas especiales, ya destacaba, y en el Tour del Porvenir ganó él solo contra rivales como Iván Sosa. En la Carrera de la Paz ganó en solitario sin que pudieran alcanzarle los corredores de seis naciones.... Han sido muchos detalles muy significativos de su calidad».

Pogacar reside en la capital de su país, y siempre ha corrido en equipos locales, el Rog-Ljubljana y el Ljubljana Gusto Xaurum en aficionados. El año pasado, no solo ganó el Tour del Porvenir sino que se impuso en el Giro del Friuli y fue cuarto en la Vuelta a Eslovenia, poco antes del Tour de Francia, ante rivales como Primoz Roglic (Jumbo) y Rigoberto Urán (EF).

«La decisión correcta»

La cercanía de Italia siempre se ha dejado sentir en el ciclismo esloveno. Corre en el equipo UAE. Su antiguo manager, Giuseppe Saronni, explicaba que Pogacar «tiene claramente un gran motor, con todo por descubrir, pero lo que más llama la atención es su lucidez, su calma, la capacidad de tomar la decisión correcta en el momento exacto. Parece mucho mayor de su edad, es muy maduro y experto. Por eso me gusta tanto, porque en cierto modo se parece a mí. Un golpe en el momento justo, y adiós».

Saronni coincide con Matxin en que «hay que tener los pies en el suelo con él. Si sigue tan humilde y trabajador, sin pájaros en la cabeza, con el don que le ha dado la naturaleza puede llegar muy alto. Ni él mismo sabe lo que vale»