Ciclismo | Vuelta a España

La Camperona, del suelo al cielo en poco más de un año

Rodríguez, tras la caída de 2017./
Rodríguez, tras la caída de 2017.

En este mismo final en la Vuelta a Castilla y León de 2017 acabó en una ambulancia, donde tardaron dos horas en coserle las heridas

I. I.

Óscar Rodríguez no conocía La Camperona porque se lo impidió una caída. Hace poco más de un año, el 20 de mayo, en la segunda etapa de la Vuelta a Castilla y León se fue al suelo en las mismas carreteras camino a La Camperona que se recorrieron ayer. El navarro se cayó en el descenso del puerto de Panderrueda y sufrió golpes y cortes por todo el cuerpo, especialmente en la pierna. Dado el cariz de las heridas, la ambulancia decidió coserle allí mismo. Las curas duraron dos horas en el arcén de la carretera.

Ayer, «el destino», como dijo el propio protagonista, quiso que Óscar Rodríguez conociese La Camperona como quizá nunca se hubiera atrevido a soñar: con los brazos en alto. Del suelo al cielo en poco más de un año.

Antes de la salida de la Vuelta, en una entrevista con el 'Diario de Navarra', dijo: «Con llegar a Madrid sería feliz». Nadie, ni él mismo, pensaba que algo así fuera posible... O casi nadie.

Aquella subida a Saldias

Su director en el Lizarte de aficionados, Juanjo Oroz, habló con él antes de la Vuelta. «Le dije que si tenía dos oportunidades intentase aprovechar una, y mira lo que ha hecho a la primera. No voy a decir que esperaba que ganase en La Camperona, pero sí sabía de su potencial».

Cuenta Oroz cómo «en mi primer entrenamiento con el Lizarte me quedé impactado por cómo iba el chaval. Le vi subir en Saldias y le dije a Manolo Azcona que era una gozada, que daba gusto. Estuvo tres años con nosotros y enseguida nos demostró su grandísima calidad. Le dimos tiempo, cariño y confianza, que se hiciera tranquilo, y el tercer año nos lo devolvió con creces. Su calidad para arriba es impresionante. Creo que es un corredor de talla mundial y se lo dije a Odriozola cuando le iba a coger. Para el Lizarte es un orgullo».

Oroz destaca una característica de Óscar Rodríguez. «Cuando tiene el día bueno, es el no va más. Y es lo que hace falta en profesionales, donde la regularidad es muy alta pero se necesita esa calidad en el momento justo. Y eso lo tiene Óscar. Hay que saber esperar».

El director del Lizarte opina que «va a tener más días de esos buenos que malos y va a disputar lo que quiera. No hay más que ver lo que ha hecho en menos de dos años en profesionales».

Y añade un dato, muy importante: «Es un chaval muy majo, muy buena persona. ¿Que lloraron en el coche del Murias? Nosotros aquí también. De emoción».

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