Vuelta a España

«Acabar séptimo el Tour con una vértebra rota me anima para 2019»

«Acabar séptimo el Tour con una vértebra rota me anima para 2019»
AFP

Pese a perderse la Vuelta, Mikel Landa aún lucha por estar en el Mundial

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA POZO ALCÓN.

A Mikel Landa la caída en el Tour y la posterior en la Clásica de San Sebastián le quitaron la Vuelta y ponen en peligro el Mundial, al que no renuncia

- ¿Cómo va su rehabilitación?

- Estoy bien, más o menos tranquilo. Me estoy recuperando, pero no lo suficientemente rápido como para estar ya compitiendo. Voy a seguir entrenándome. Y haré varias clásicas en Italia. Quiero acabar la temporada corriendo. Haré todas las carreras que pueda.

- Con el objetivo de ir al Mundial.

- Sí. Quiero estar allí. Es un Mundial diferente a los anteriores, con mucha montaña, y no lo quiero descartar todavía.

- Javier Mínguez, el seleccionador, dice que para acudir al Mundial hay que participar en la Vuelta.

- Ya, pero ha hecho excepciones. La decisión de llevarme o no depende de él. De mí depende hacer todo lo posible por ir. Pese a las dificultades y a que no he podido estar ni en la Vuelta ni en el Tour de Gran Bretaña, voy a seguir intentándolo.

- ¿Ha hablado con Mínguez?

- Sí, hablamos cuando vi que no podía ir a la Vuelta. Le preocupaba mi estado por la distancia del Mundial, de muchos kilómetros. Pero no me cerró las puertas.

- Se había caído en el Tour y volvió a caerse en la Clásica. ¿Qué pensó?

- Solo en recuperarme. Luego, con el tiempo, sí que piensas en lo absurda que fue la caída en Donostia, en que pudo haberse evitado. Le di muchas vuelta a todo lo que me podía perder.

- ¿Vio que era una caída mala?

- Sí. Me preocupé cuando los médicos me preguntaron si tenía sensibilidad en las piernas. Pronto noté que sí podía moverlas y me tranquilicé. En el hospital vieron que tenía rota la apófisis de una vértebra. Dentro de lo malo, no fue lo peor.

- Se somete a nuevas pruebas y aparecen otras fracturas.

- Me dolía la zona lumbar desde el Tour. Posiblemente, fue en el Tour donde me rompí la vértebra 'L2' y arrastraba dolores desde entonces.

- ¿Cómo es la rehabilitación?

- Los médicos veían posible recuperarme a tiempo. Pero hay que tener en cuenta que durante ese periodo no puedes entrenarte. Pierdes la forma en tres semanas sin tocar apenas la bici.

- ¿Se ha subido ya la bicicleta?

- Sí. Cuatro días después de la caída en San Sebastián ya estaba en el rodillo, pero era más por mover las piernas que para entrenar. El dolor en la espalda era tan intenso que no podía hacer fuerza. No me ha dejado entrenarme.

- Aquella caída en el Tour, en Roubaix, lo torció todo.

- Me cambió todo el resto de la temporada. Pero prefiero quedarme con lo bueno. Con una vértebra fisurada y con dolores logré terminar séptimo en el Tour y no tan lejos de los mejores. Eso me motiva para el año que viene. Y me da una explicación para la mala contrarreloj final que hice. Es mejor olvidar lo malo, la caída, esta carrera por recuperarme, con tratamientos, con piscina... Me olvido de eso. Me vendrá bien para el año que viene.

- Ahora que sabe que corrió el Tour con una vértebra tocada su séptimo puesto gana valor.

- Nunca he querido poner la caída como excusa, pero saber que tenía una vértebra así me tranquiliza y sí, creo que le da más valor a lo que hice.

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