Vuelta a Suiza

Viviani confirma que es más esprinter puro que Sagan

Elia Viviani, en el podio. / EFE
Elia Viviani, en el podio. / EFE

El italiano vence en la cuarta etapa en su deseo por ganarse un hueco en su equipo para el Tour y el eslovaco sigue al frente de la clasificación general

G. L.SAN SEBASTIÁN.

Elia Viviani confirmó ayer que esprinters puros como él, hay pocos. Desplegó todas las virtudes de un velocista nato en la llegada de Alesheim para ganar mucho más que una etapa. Se cargó de moral y reivindicó un puesto para el Tour de Francia en el equipo Deceuninck, cuyos gestores todavía no han decidido su presencia en la Grande Boucle. El italiano superó sin problemas el puerto de tercera que había a quince de meta -primer síntoma de un buen estado de forma- y clavó después todos los detalles de un sprint perfecto.

Sus compañeros Lampaert y Morkov le lanzaron la 'volata' y él arrancó cuando y donde quiso pese a la presencia imponente de Peter Sagan a su rueda. En un ligero giro hacia la izquierda, Viviani arrancó por el hueco justo que su lanzador le dejaba entre su posición y la valla izquierda. Por la derecha hizo lo propio Sagan, pero esta vez era más una cuestión de velocidad punta que de potencia, y no pudo ni ponerse a la par del italiano. Matthews, de hecho, le adelantó para ser segundo. Victoria incontestable y dosis de confianza para el del Deceuninck, que solo llevaba cuatro dianas, la última en la Tirreno-Adriático.

La quinta etapa, de 177 kilómetros con final en Einsiedeln, ofrece a los velocistas su última ocasión antes de llegar mañana la montaña.