Tour de Francia

El reloj azul de Steve McQueen

Richie Porte felicita sus compañeros en meta, ayer en Cholet. / AFP
Richie Porte felicita sus compañeros en meta, ayer en Cholet. / AFP

El BMC vuela a casi 55 por hora pero logra diferencias mínimas, salvo con Movistar, Bahrain y AG2R | Greg van Avermaet vuelve a ser el líder del Tour dos años después y Nairo Quintana ya está a más de dos minutos en la general

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Los ojos azules de Steve McQueen miraban la hora en un reloj Mónaco de TAG Heuer en la película 'Le Mans'. La firma suiza ya era entonces, principios de los 70, un clásico del lujo. Hoy patrocina toda clase de eventos glamurosos y un deporte popular: es uno de los espónsor del equipo BMC, ganador ayer de la crono por equipos del Tour con precisión suiza. Fue una victoria fina, delgada. Once segundos separaron al primero del quinto y ahí entraron todos los favoritos salvo los previstos: los tres del Movistar (a 53 segundos), Nibali (a 1:06) y Bardet (a 1:15). Steve McQueen amaba los coches y las motos. La velocidad. Habría disfrutado ayer en Cholet, donde el BMC rodó a 54,944 kilómetros por hora. Los seis primeros equipos superaron los 54 de media.

En la industria relojera, como en la crono por equipos, la tecnología es ley. El Sky se presentó en la salida con un nuevo buzo. Ahora que todos le copian las burbujas que tanta polémica causaron el año pasado, los ingleses vistieron el 'Body Paint 4.2b Speedsuit', más ligero y aerodinámico. Casi transparente. Fabricado por Castelli, fue aprobado por la UCI el miércoles.

La general de los favoritos

1.
Greg Van Avermaet (BMC) 9h08 55
3
Geraint Thomas (Sky) a 3
7
Tom Dumoulin (Sunweb) a 11
10
Rigoberto Urán (Dimension Data) a 35
11
Rafal Majka (Bora) a 50
15
Ilnur Zakarin (Katusha) a 52
16
Alejandro Valverde (Movistar) a 53
17
Mikel Landa (Movistar) a 53
18
Chris Froome (Sky) a 55
20.
Adam Yates (Mitchelton) a 1 00
22.
Vincenzo Nibali (BahraiN) a 1 06
23.
Gorka Izagirre (Bahrain) a 1 06
25.
Romain Bardet (AG2R) a 1 15
27.
Primoz Roglic (Lotto-Jumbo) a 1 15
31.
Egan Bernal (Sky) a 1 19
56.
Ion Izagirre (Bahrain) a 1 57
59.
Nairo Quintana (Movistar) a 2 08

Pero a este nivel, quien más quien menos tiene un laboratorio y uno o dos científicos chiflados que estudian cómo recortar tiempo al tiempo. Que se encierran en el túnel del viento y salen de ahí con la piedra filosofal. Claro que luego eso hay que trasladarlo a la carretera y las cosas no son tan sencillas.

La etapa fue un derroche tecnológico y de medios. Las ruedas de seis mil euros la unidad, para los equipos malos. El resto, con prototipos que aún no están a la venta. Los fabricantes echan el resto. Bicis de 15 o 20 mil euros. Pero no todos los equipos avanzan igual, aunque las leyes de la física sean iguales para todos.

El Movistar, con una de las mejores bicis del pelotón en opinión de muchos expertos, fue décimo y cedió 53 segundos. Alejandro Valverde y Mikel Landa se colocan bien en la general, con la suma y resta de los tiempos de los días de las caídas y de ayer. Nairo Quintana, en cambio, ya está a más de dos minutos. Eusebio Unzue se mantiene impasible. Colocó a sus tres tenores en la alineación del Tour sabedor de que esta carrera seleccionará y dictará quién es el líder sin lugar a dudas. Hasta el domingo en Roubaix el técnico navarro estará callado detrás del volante del primer coche del Movistar.

Los ganadores de la crono fueron los previstos, BMC, Sky, Mitchelton y Sunweb. No acertaron los estudiosos del ciclismo, que preveían una mayor renta para el equipo suizo. Fue, casi, lo que en una etapa en línea hubiera sido una llegada al sprint.

Froome ya viene remontando. El domingo fue el segundo día desde 2013 en que estaba a más de un minuto del líder. El anterior había sido la quinta etapa de la edición de 2016, con, curiosamente, Van Avermaet de amarillo. Tras el trabajo de ayer del Sky, el británico está a 55 segundos en la general, un margen en el que maniobra con comodidad.

El mejor de los favoritos de la general es ahora Tom Dumolin, séptimo a once segundos del líder. Tiene por delante a Geraint Thomas, pero con la disciplina que rige en el Sky el galés no tiene otro papel en este Tour que ayudar a Froome. Muy bien parado salió Rigoberto Urán (Education First), segundo en París el año pasado y ya décimo ahora.

Nibali cedió mucho, más de un minuto, pero la imagen del Bahrain llegando a meta puede dar que pensar a los rivales. Son pocos, pero peligrosos: llegaron los cuatro imprescindibles para parar el reloj y eran Ion y Gorka Izagirre, Domenizo Pozzovivo y el 'Tiburón' de Messina. Con esos tres gregarios uno puede recorrer todos los Alpes y los Pirineos sin dar una pedalada de más y ganar el Tour.

El que no parece tener arreglo es Bardet. Perdió 1:15 y le pareció bien. Los técnicos de su equipo y los ingenieros de Factor, la casa de bicis que suministra al equipo, llevan más de un año buscando soluciones para el francés, alarmados por su rendimiento sobre la cabra. A estas alturas, empiezan a pensar que el problema no debe de estar en la bici. Si al tiempo de ayer se le añade una previsión de dos minutitos más en Ezpeleta el penúltimo día, la bandera de Francia ya puede empezar a pensar en qué montaña va a recuperar tres minutos y pico (sin pensar lo que pueda pasarle en Roubaix).

Vagabundo y marine antes de convertirse en estrella de Hollywood, McQueen era también habitual de las gradas del viejo Stamford Bridge, el estadio del Chelsea en el swinging London de los 60. Se dejaba ver con Raquel Welch. El ciclismo no es pródigo en estrellas del papel couché. Retirado Cipollini y con Pozzato en horas bajas, Peter Sagan es el hombre. Ayer perdió el amarillo tras vaciarse para su equipo. No necesitó mirar el reloj. Seguirá de cacería con el maillot verde.

 

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