Ciclismo

El Tour 2020 pasará antes los Pirineos que los Alpes

El Tour 2020 pasará antes los Pirineos que los Alpes

La penúltima etapa, un día antes de llegar a París, podría ser una cronoescalada a La Planche des Belles Filles

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

El Tour de Francia 2020 se presenta el martes 15 en París, pero los medios regionales galos han hecho su trabajo y han desvelado, como cada año, algunos de los detalles de la carrera. Saldrá de Niza el 27 de junio -una semana antes de lo habitual por los Juegos Olímpicos de Tokio- y terminará en París el 19 de julio. Se pasarán, como este año, antes los Pirineos que los Alpes y la penúltima etapa podría ser una cronoescalada a La Planche des Belles Filles.

Lo único confirmado son las dos primeras etapas, en Niza. La inaugural, en un circuito orientado a un sprint en la avenida de los Ingleses, meta final clásica de la París-Niza. Al día siguiente la llegada estará en el mismo sitio, pero la etapa será muy distinta, con el primer contacto con la montaña: se pasarán Colmiane, Turini, Col d'Eze y Col des Quatre Chemins. El Tour abandonará Niza en la tercera etapa, con salida desde el estadio Allianz Riviera.

En la cuarta, podría estar situada la primera llegada en alto, en Orcières-Merlette, una primera incursión alpina por su cercanía a la Costa Azul, aunque el verdadero paso por los Alpes sería en la tercera semana. Una subida con hueco en la historia del Tour, con hazaña de Luis Ocaña en 1971 incluida.

Dos días más tarde, el Tour se internará en el Macizo Central, con meta en la cima de Mont Aigoual, casi inédita. La octava etapa introducirá a la carrera en los Pirineos, con recorrido entre Cazères y Loudenvielle con pasos por Portet-d'Aspet, Ares, Balès y Peyresourde. Al día siguiente se prevé otra etapa pirenaica, en la zona de Tarbes antes de la primera jornada de descanso.

Macizo Central

La segunda semana de carrera se dirigirá al este. En el camino hacia los Alpes, el Tour atravesará el Macizo Central, con un final en alto en el Pas de Peyrol, en la etapa 13. Habrá varias etapas en ese terreno tan complicado, antes de desembocar en Lyon para la segunda jornada de descanso antes de afrontar la semana final, en los Alpes.

Un final en alto en el valle de la Tarentaise parece lo único seguro. Podría ser en alguna de sus afamadas estaciones de esquí, Courchevel, Méribel o Val Thorens. Suena más la segunda de ellas, pero no hay confirmación.

Tras la travesía alpina, Christian Prudhomme estaría dispuesto a sacar su último conejo de la chistera: una contrarreloj en La Planche des Belles Filles, en los Vosgos. Si este año se alargó la subida con un kilómetros de sterrato, se habla de un nuevo camino de acceso a la cima para 2020. Podría tener entre 16 y 25 kilómetros.

Más allá de esta posible cronoescalada, nada ha trascendido de las contrarreloj que pueda incluir el Tour. Será un factor determinante para calibrar el perfil de la carrera. La tendencia actual es a reducir los kilómetros contra el crono, lo que favorece a ciclistas franceses como Pinot o al propio Egan Bernal y perjudica a Thomas, Roglic, Dumoulin y compañía. Se especula también con la inclusión de una crono por equipos en la primera parte del Tour, como este año en Bruselas. Se habló de Gap, pero no hay confirmación.