Tour de Francia

Marejada en el Movistar

Soler, Valverde y Landa comandan el grupo, con Quintana en segundo plano. / EFE
Soler, Valverde y Landa comandan el grupo, con Quintana en segundo plano. / EFE

«Nairo no estaba bien, cosa que no sabíamos porque no ha dicho nada», acusa Alejandro Valverde

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

El Movistar elevó la exigencia de la etapa en el Soulor. Cogió la cabeza del pelotón y puso un ritmo brutal. Andrey Amador ofreció un verdadero recital en el primer puerto y se cobró unas cuantas víctimas. Bardet, Adam Yates... Pero el show del costarricense no se quedó ahí y continuó en el arranque del Tourmalet, donde desbrozó el grupo. Le tomó el relevo Marc Soler.

Todos esperaban el ataque de Nairo Quintana o de Mikel Landa. O de los dos a la vez. Alejandro Valverde vigilaba el tráfico. Y a diez kilómetros de la meta, el colombiano que se derrumba. Se queda, de esa forma que no deja lugar a dudas sobre lo oscuro del agujero. Se queda para siempre. El hombre predestinado a ganar el Tour desde el inicio de su carrera se retirará sin ganarlo.

En la incredulidad, Marco Soler sigue tirando unos metros sin saber qué hacer. Mira al jefe, a Alejandro Valverde, que se abre y gira la cabeza. Ve a Quintana, en efecto, alejándose. Para atrás. No da crédito.

Manda parar a Soler, que se deja caer y ofrece su rueda al colombiano. Para nada. Quintana está perdido, para este Tour, para todos los demás, para la causa del Movistar, que abandonará a final de temporada para fichar por el Arkea.

En meta, Alejandro Valverde, el campeón del mundo, toma la palabra y emite su juicio. Sumarísimo: «Hemos llevado el mando de la carrera y lo hemos intentado, pero Nairo no estaba bien, cosa que no sabíamos porque no ha dicho nada. No sé qué ha pasado, preguntárselo a él ahora cuando venga. A partir de ahora está claro que cambia la jefatura de filas en el Movistar»

«No les podía parar»

Quintana dio su versión de los hechos a continuación: «Está claro que no he tenido un buen día. Es posible que la caída de hace unos días tenga algo que ver. Ahora seguimos adelante con Mikel y Alejandro, hay que apoyarles. Hay diferentes formas de afrontar lo que queda, pero ellos están delante mío y hay que apoyarles».

El colombiano, que se descolgó del grupo de favoritos cuando tiraban sus compañeros, aseguró que no quiso avisarles de que no iba bien para no perjudicar las opciones de Landa. «Mikel venía muy bien y no les podía parar. Ahora hay que ver cómo reacciona el cuerpo» en la etapa de montaña de hoy.

Mikel Landa explicó que «tenía muchas ganas de hacerlo bien, pero a falta de 5 kilómetros me he quedado vacío y las buenas sensaciones que tenía en toda la etapa han desaparecido. Estoy más animado, con la afición ha sido un subidón, todavía queda Tour. Hemos visto a ciclistas como Jakob Fuglsang o Geraint Thomas que parecían muy fuertes y no lo han estado tanto. Va a haber etapas con bastantes diferencias».

Landa añadió que le gustaría «estar disputando etapas y quedar lo más cerca del podio. El hecho de que no esté Chris Froome nos ha dado expectativas muy altas al resto y vamos con miedo a perder. Hasta que no se suelte la carrera no se sabe qué puede pasar».

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