Tour de Francia

Otro maillot para el museo de Zilina

Sagan celebra su victoria sobre Colbrelli. / AFP
Sagan celebra su victoria sobre Colbrelli. / AFP

Sagan gana su segunda etapa de este Tour en un final hecho a su medida que no tiene incidencia en la general

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Si Peter Sagan (Bora) no hubiera rectificado a tiempo, hoy habría ganado tres ligas de Eslovaquia. Un palmarés que no está nada mal, pero comparándolo con más de cien victorias y diez etapas del Tour -contando la de ayer- se habría quedado un poco corto. Sagan hizo sus pinitos en las filas del MSK Zilina, el equipo de su ciudad, pero se decanto por el ciclismo y ahora está montando un museo con todos sus maillots. Ya tiene cinco verdes de la regularidad del Tour y va a por el sexto. Ayer ganó en una meta hecha a su medida en Quimper y sacó una buena ventaja a Fernando Gaviria (Quick-Step), que no pudo con los repechos bretones.

El campeón del mundo superó con facilidad a Sonny Colbrelli (Bahrain), el mismo rival al que derrotó en su primera victoria en este Tour, hace tres días. Es la décima victoria en el Tour para Sagan, de 28 años, cifra que solo superan en activo Kittel (14), Greipel (11) y Cavendish (30).

Sagan explicó en meta que tuvo «un poco de suerte porque Sonny Colbrelli se iba acercando y no logró alcanzarme. Antes Gilbert lanzó su ataque, pero lo pudimos atrapar, y luego Van Avermaet atacó demasiado pronto y su sprint fue beneficioso para mí y para Colbrelli».

El líder compartió, muy a su pesar, el diagnóstico. «Gilbert atacó temprano y, como está muy cerca en la general, no podía dejarlo ir. Entonces creo que salté demasiado pronto en el sprint».

Sobre las opciones de ganar el sexto maillot verde para su museo, Sagan lamentó que ayer «estaban en juego menos puntos de lo normal. Creo que solo 30, pero fue mejor que nada. Mañana será otro día». El Muro de Bretaña no parece el escenario ideal para las condiciones de Sagan, pero mañana, el sábado y el domingo, con final en Roubaix, serán muy favorables para él.

Hoy lucirá el maillot verde por 90ª vez en su carrera y batirá el récord de Erik Zabel, con 89 ocasiones entre 1996 y 2007.

Los favoritos, en su sitio

La etapa de ayer no escondía grandes dificultades, pero había que superar cinco pequeñas cotas de esas que si a alguien le pillan con el pie cambiado pueden resultar un problema porque el pelotón vuela. No falló nadie. Ni uno solo de los corredores de la general tuvo problemas. Un grupo de 38 ciclistas cruzó la meta en cabeza.

Casi todos pensaban en la etapa de hoy, el primer final exigente. Como Froome: «Nos enfrentamos al Muro de Bretaña dos veces. Allí siempre vemos movimiento y lucha, pero a veces prefiero esas etapas a las rápidas y planas. Después de la crono por equipos la general se ha igualado con muchos corredores. Para mí fue especialmente importante después del tiempo que perdí el primer día. Tom Dumoulin está un poco más adelante, pero aún quedan muchas etapas».

El Muro de Bretaña se ha ascendido dos veces en el Tour de Francia, en 2011 con victoria de Cadel Evans y en 2015, cuando ganó Alexis Vuillermoz.

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