Tour de Francia

La jornada de descanso penaliza a Pinot

Etapa para enmarcar. Movimientos por delante, ataques por detrás, Mikel Landa a por todas, el maillot amarillo en apuros, alternativas... Aunque Alaphilippe sale de los Pirineos con el maillot amarillo, los segundos recuperados por Geraint Thomas son importantes. Pinot, el corredor más fuerte de este Tour en contra de lo que reflejan los tiempos de la general, sacó de punto al líder. Observo buena armonía entre los dos franceses, pero cada uno defiende sus intereses. Lógico. Alaphilippe intentó seguir el ataque de Pinot. No creo que fuera ese su error, sino que una vez descolgado hiciera un segundo esfuerzo intenso para tratar de enlazar. Lo pagó al final. Al ver su imagen antes de subir al podio me vino a la cabeza el Campeonato de España de 1973 en Barcelona, el mismo año que Gimondi ganó el Mundial en el circuito de Montjuic. Hizo un calor terrible y terminamos solo doce corredores. Recibí el maillot de ganador y ya en casa, por la noche, tuve la oportunidad de presenciar las imágenes de la prueba en televisión. Estaba en el sofá y me vi tan demacrado que me levanté para ir corriendo a verme en el espejo. En ese momento era ya otra persona. De Barcelona a Madrid había cambiado mi rostro. Era otro. Eso se recupera. La fatiga, en cambio, se acumula.

Alaphilippe dispone de dos días para intentar recuperar fuerzas. Descansa hoy el Tour y la etapa de mañana es llana. El perjudicado por este parón es Pinot, que ha demostrado ser quien más entero va. Acumula méritos y dispone de tres jornadas alpinas para atacar y marcar de nuevo diferencias. El abanico de favoritos, para bien del espectáculo y del interés, sigue sin cerrarse. Bernal tuvo ayer una oportunidad de oro, pero me temo que deberá esperar un poco para ser ganador del Tour. Geraint Thomas continúa en la pomada. Ineos salió bien parado ayer, pero aquel dominio que caracterizó al equipo Sky ha desaparecido. Kruijswijk no cede. Tampoco un sorprendente Buchmann.