Tour de Francia

Monsieur crevaison y poco más

Romain Bardet, que llegó conla bici de Tony Gallopin, tratade reducir al máximo sudiferencia con el resto defavoritos en la parte más duradel Muro de Bretaña. / REUTERS
Romain Bardet, que llegó conla bici de Tony Gallopin, tratade reducir al máximo sudiferencia con el resto defavoritos en la parte más duradel Muro de Bretaña. / REUTERS

Los pinchazos de Dumoulin y Bardet abren las únicas diferencias en el Muro de Bretaña, donde gana Martin

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Se esperaba mucho del final en el Muro de Bretaña y la emoción la puso el locutor de Radio Tour. A cinco de meta, «crevaison 32». El dorsal de Tom Dumoulin (Sunweb). Un kilómetro más adelante, «crevaison 21». El dorsal de Romain Bardet (AG2R). Crevaison, pinchazo en francés, fue la palabra del día porque fue la fuente de las únicas diferencias apreciables de la jornada. El holandés se dejó 53 segundos y el francés, 31. Los problemas de Dumoulin no acabaron al cruzar la meta, ya que fue sancionado por los comisarios con 20 segundos por seguir la estela del coche de su equipo tras el pinchazo (fue ostensible la infracción), con lo que su pérdida total se fue a 1:13.

La victoria fue para un especialista en este tipo de finales (dos kilómetros de subida al 7% de media), Daniel Martin (UAE). Chris Froome (Sky) sufrió como suele hacer en este tipo de finales explosivos y cedió ocho segundos. Rigoberto Urán (Education First), tres más.

Esta clase de etapas no deciden carreras, pero sí sirven para consolidar el prestigio de los entendidos, capaces de emitir un juicio exacto sobre las fuerzas de cada cual tras ver dos o tres detalles que al resto de los mortales les pasan desapercibidos. Ayer, ni eso.

Tampoco el siempre temido encuentro con las primeras rampas y el obligado cambio de desarrollos tuvo infuencia esta vez. Peter Sagan (Bora) y Greg Van Avermaet (BMC) aguantaron en un grupo de cabeza que no se rompió. El único momento de tensión fue la emboscada que a 100 kilómetros de meta preparó el Quick Step aprovechando el viento. Cazaron a Nairo Quintana, Mikel Landa (Movistar) y Primoz Roglic (Lotto-Jumbo), entre otros, pero después de perseguir durante treinta kilómetros lograron enlazar.

Empate infinito

Los pinchazos recolocaron las cosas en la clasificación general y provocaron un empate infinito. Las sumas y restas de las caídas de los primeros días, la contrarreloj por equipos y la etapa de ayer han provocado que la carrera esté como al principio, o casi.

Descartando a Geraint Thomas (Sky), que por condiciones podría ser tomado por un candidato a la general pero no lo es al estar supeditado a Froome, la clasificación general virtual entre los favoritos está liderada por el segundo en París el año pasado, Rigoberto Urán, a 45 segundos del líder, que sigue siendo Van Avermaet, autor de un muy buen final ayer.

El colombiano sería el líder, con Alejandro Valverde (Movistar) a 6 segundos; Jakob Fuglsang (Astana) -que no se deja ver pero siempre está delante- y Richie Porte (BMC) a 8; Mikel Landa (Movistar) a 10; Adam Yates (Mitchelton) y Froome a 17; Vincenzo Nibali (Bahrain) a 23; Dumoulin -tras el pinchazo y la sanción- a 38; y Bardet a 1:00.

La etapa no descartó a nadie pero aumentó el cansancio de todos. Se está corriendo rápido y con tensión, y hoy el pelotón afronta la etapa más larga de este Tour, 231 kilómetros llanos, que más que una etapa parece un traslado para acercar la caravana a Roubaix, donde el domingo se disputará una etapa crítica por los adoquines.

La primera jornada con final en alto del Tour fue la más aburrida y menos importante de las siete que se han disputado por el momento. De todas formas, la primera semana es para no perder el Tour. La carrera para ganarlo empieza el martes.

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