Ciclismo

El susto que pudo costar la vida a una promesa del ciclismo vasco: «Si voy un poco más rápido, igual no lo cuento»

Imagen del corte que se produjo Azkarate./Twitter David Etxebarria
Imagen del corte que se produjo Azkarate. / Twitter David Etxebarria

Andoni Azkarate, ciclista del Grupo Eulen, chocó contra un guardarraíl el domingo que le produjo un enorme corte a la altura del pecho. El incidente no le ha quitado las ganas de andar en bicicleta

JUANMA MALLO

Han pasado 48 horas desde que se llevó el susto de su vida. El domingo se corría el Campeonato de Euskadi de ciclismo amateur, con salida en Markina. Después de ascender la cota de Gontzegaraigane, al poco de comenzar la prueba, entre Bolivar y Munitibar, Andoni Azkarate, una joven promesa del Grupo Eulen, sufrió una tremenda caída. Él mismo lo cuenta, con un buen tono, como si el incidente se hubiera producido hace tiempo, o como si estuviera acostumbrado a este tipo de accidentes; será verdad que los ciclistas están hechos de otra pasta. «Buff, fue un susto importante. Acabábamos de coronar el puerto y había una recta de alrededor de 700 metros. Cogíamos bastante velocidad. Había una curva a derecha... Y el de delante de mí entró bastante acelerado. Empezó a derrapar... Yo le intenté esquivar por fuera y me quedé sin curva. Me fui directo contra el guardarraíl», cuenta este joven de Mondragón que ha terminado el bachillerato y el próximo curso comenzará un módulo superior.

Amable y risueño, relata esos instantes posteriores. Ese momento en el que choca contra la protección, nota una quemazón... «En el momento pensé de todo. Impacté primero con la cara, y luego me hice la raja en el pecho... Pensé que me había dejado hasta los dientes. Además, me quedé colgando de la bicicleta. Al principio tenía mucho dolor. Me trasladaron al hospital y después de los escáneres se comprobó que no había nada roto». Y, dentro de todo lo que podía haber ocurrido, habla de su buena suerte. «La herida fue bastante superficial. Por suerte. Por mucha suerte. Fue una buena escapada», asume este joven que disfruta de su primer año amateur tras terminar su etapa juvenil.

Este incidente hubiera pasado desapercibido si David Etxebarria, director del equipo de Andoni y una de las primeras personas que se acercaron a asistirle, no lo hubiera denunciado a través de las redes sociales. «Ayer (por el domingo) ganamos sin ganar. Fue solo un susto. Pero vaya susto. 2019 y seguimos con las cuchillas (quitamiedos) en las carreteras. El chaval está bien. Pero piensas lo que pudo ser. A ninguno se nos ha pasado el susto. Ojalá desaparezcan estas cuchillas de nuestras carreteras», escribió el exciclista que, en conversación con este periódico, aboga por colocar, sobre todo en las curvas, unas protecciones de goma para evitar este tipo de cortes.

Puntos, grapas...

Azkarate asiente. Aunque reconoce que si no llega a ser por el guardarraíl se hubiera caído por el precipicio, sí aboga por un cambio en este sistema. Y lo hace con una frase contundente. «Habría que poner otro tipo de protecciones. La herida en el pecho, igual yendo un poquito más rápido, sería otra cosa. Si llego a ir en moto... A mí me llega hasta el cuello, casi hasta la yugular. Si hubiera ido diez o veinte kilómetros por hora más rápido, igual ya no lo cuento. No estaríamos aquí hablando», reconoce el guipuzcoano que, pese al susto, no se le quitan las ganas de correr. «Esta tarde intentaré salir una horita a ver cómo responde el cuerpo», confiesa, mientras Etxebarria ofrece el parte de guerra: «Tiene tres puntos en la oreja, dos puntos de aproximación en la barbilla. Y en el pecho le han puesto tiritas de aproximación, unas quince o 20. Luego tenía un golpe en la sien, pero se quedó en nada. Y el golpe en el pecho, al verle, paramos el coche y nos dimos cuenta de que estuvo muy cerca de ser algo irremediable». Pero por fortuna, solo ha sido un susto. Y Andoni volverá hoy a la carretera, a la bicicleta. Para continuar con su sueño ciclista.