Ciclismo

Regreso al sillín, adiós a los libros

Jokin Sarasola, Euken Gallego, Aritz Kortabarria y Mikel Sarasola, ciclistas del Grupo Eulen. /
Jokin Sarasola, Euken Gallego, Aritz Kortabarria y Mikel Sarasola, ciclistas del Grupo Eulen.

«Conciliar los estudios y el ciclismo requiere mucha organización; el verano es la época en la que se aprovecha el tiempo libre y la buena meteorología»

BEÑAT ARNAIZ

El sacrificio en el deporte es uno de los factores importantes si el objetivo es el de llegar lejos. Pero esos sacrificios tienen un límite, sobre todo en los deportistas jóvenes. Un límite llamado estudios. El ciclismo requiere muchas horas de entrenamiento y de puesta a punto para obtener un buen rendimiento, al igual que los estudios universitarios.

Jokin Sarasola, Euken Gallego, Aritz Kortabarria y Mikel Sarasola, del equipo Eulen, son cuatro de los muchos ciclistas que intentan compatibilizar estudios y carretera durante el año académico. Los cuatro coinciden: «El verano es una liberación extra para nosotros. Tenemos mucho más tiempo para entrenar en una época que normalmente hace buen tiempo».

Jokin Sarasola
Nació
el 19 de mayo de 1999 en San Sebastián.
Estudios:
Educación Física en Huesca.
Euken Gallego
Nació
el 1 de diciembre de 1997 en San Sebastián.
Estudios:
Ingeniería en San Sebastián.
Aritz Kortabarria
Nació
el 27 de marzo de 1997 en Antzuola.
Estudios:
Geografía en Vitoria.
Mikel Sarasola
Nació
el 16 de febrero de 1997 en San Sebastián.
Estudios:
Ingeniería en Eibar.

Gallego fue el ganador de la Vuelta a Gipuzkoa en 2015, meses antes de empezar sus estudios universitarios de Ingeniería Mecánica en San Sebastián. «El primer año de carrera no dediqué tanto tiempo a estudiar y sí a la bici». Después, reconoce que «según vas pasando los cursos tienes que dedicar más tiempo a los estudios».

El también donostiarra Jokin Sarasola ha completado su primer año de Educación Física en Huesca, estudios que «no requieren tanto tiempo de estar sentado en la silla, aunque a veces la exigencia física de las pruebas pasan factura. Vi que se podían compaginar los estudios y los entrenamientos porque mi hermano lo hizo, y lo hizo muy bien».

Y es que su hermano mayor y también compañero de equipo, Mikel Sarasola, está cursando tercero de Ingeniería de Energías Renovables en Eibar. Cree que la clave está en encontrar los tiempos de descanso. «Lo que realmente dejas a un lado es el descanso. Siempre sacas tiempo para entrenar, pero entre las clases, los propios entrenamientos y el tiempo de estudio, el descanso es lo que realmente eliminas del día a día.

Kortabarria es de Antzuola, pero estudia en Vitoria Geografía y Ordenación del Territorio. Este último semestre ha hecho una gran apuesta: «He cogido menos asignaturas porque quería centrarme en el ciclismo. He aprobado todo y he obtenido muy buenos resultados, por lo que estoy muy contento».

Además de los trabajos de la universidad, el entrenador del equipo, Igor González de Galdeano, también manda sus deberes a los corredores. «Al principio de curso, cuando los exámenes los ves lejos, suelo entrenar alrededor de dos horas y media o tres horas al día. Un total de 20 semanales», comenta Gallego.

González de Galdeano, exciclista profesional y dos veces quinto clasificado en el Tour de Francia, conoce de primera mano lo dura que es la vida del ciclista y adapta la planificación de los entrenamientos en función del tiempo disponible que tienen sus corredores.

En cuanto a zonas de entrenamiento, Gallego tiene dominada la zona de Navarra. Lleva siete años yendo a entrenar a la zona de Bera, «me conozco hasta el tiempo que los semáforos están en rojo», bromea. Sin embargo, los dos ciclistas que estudian fuera del territorio guipuzcoano prefieren su nueva casa para entrenar. El menor de los Sarasola se siente más seguro en las carreteras aragonesas, «una vez que sales de la carretera general no hay casi coches. Se entrena mucho más tranquilo que aquí». Kortabarria coincide en la tranquilidad que hay en las carreteras de Vitoria: «Suelo ir al pantano de Landa y hay bastante menos tráfico que en la zona que entreno en Gipuzkoa».

Son muchos los ciclistas guipuzcoanos que concilian los estudios universitarios y los entrenamientos. En los otros dos equipos guipuzcoanos de aficionados, el Ampo y el Eibar Energia Hiria hay casos similares a los de estos cuatro compañeros del Grupo Eulen.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos