Ciclismo

El pelotón se harta de los controles que vulneran la intimidad tras el caso de Serry

L.C.SAN SEBASTIÁN.

La denuncia realizada por el ciclista del Quick-Step Pieter Serry por ser requerido para realizarle una analítica el miércoles en plena gala del ciclismo flamenco y «fuera de la hora programada», ha sido la última gota que ha caído sobre el rebosante vaso que recoge el hartazgo del ciclismo por los constantes casos en los que consideran no es respetada su intimidad.

En su cuenta de Twitter, el corredor calificó de «vergüenza» y «pérdida de dinero» por parte de la Unión Ciclista Internacional, al explicar que era el segundo control que pasaba en dos semanas, con la temporada ya concluida. Al belga, sin embargo, le molestaron más el momento del control que las formas.

El caso conllevó la reacción de Gianni Bugno, presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales (CPA), que en un comunicadó dijo «basta» a las prácticas antidopaje «que no respetan la vida privada» del colectivo.

En su nota, el exciclista italiano enumeró varias situaciones sufridas por corredores durante la realización de controles antidopaje «el día de su boda, durante un entierro o el primer día de colegio de su hijo».

Bugno recuerda que el pelotón destina el 2% de los premios a la lucha contra el dopaje y explica que Serry, «a la hora de entrar en la esperada gala, debió abandonar el evento para someterse a los controles. No podemos quedarnos mirando más tiempo este modo de proceder que no tiene en cuenta los derechos de la persona en lo que respecta a su vida privada». La CPA investigará quién ordenó el citado control.

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