Ciclismo

La París-Roubaix, una odisea de 117 capítulos, busca vencedor hoy sobre el pavés

La París-Roubaix, una odisea de 117 capítulos, busca vencedor hoy sobre el pavés

J.L. EIBAR.

«El que comienza la París-Roubaix es ya un héroe. El que la gana obtiene la gloria», afirma John Degenkolb, ganador de este monumento del ciclismo en 2015. El alemán, que sueña con volver a levantar el adoquín que acredita la victoria en la prueba, contribuyó con dinero de su bolsillo para salvar la carrera júnior, muestra inequívoca de la pasión que determinados ciclistas sienten por esta clásica creada en 1896 y con 117 ediciones de historia. Más de un siglo.

Teledeporte emite hoy en directo la París-Roubaix a partir de las 11.30, si bien lo hará con conexiones al principio y sin interrupciones desde las 14.50. Eurosport, por su parte, iniciará su retransmisión a las 11.00 y no llevará a cabo ningún corte hasta que finalice.

El recorrido de 257 kilómetros con 54,5 kilómetros de adoquines reparados en 29 tramos se plantea como una batalla sin cuartel entre los grandes rodadores del pelotón internacional: Sagan, que defiende la victoria de 2018, Van Aert, Stybar arropado por la armada del Deceuninck, Van der Poel, Naesen, Van Avermaet, Trentin, Boasson Hagen, Vanmarcke, Mohoric, Kristoff, Rowe...

Un amplio abanico de candidatos garantiza un espectáculo de primer orden para el que un ejército de voluntarios ha arreglado el pavés de los 500 primeros metros del bosque de Arenberg, una larga recta que forma parte de la historia ineludible de la carrera. Aseguran que lo han suavizado. Esperan tener todo el sector arreglado para 2021 y aseguran que el coste total de los trabajos se elevará a 300.000 euros. En marzo también restauraron 100 metros de los adoquines entre Tilloy-lez-Marchiennes y Sars-et-Rosières. Algunos de los voluntarios recibieron la recompensa de charlar un rato con Peter Sagan.

¿Dónde está la clave de la París-Roubaix? Resulta complicado desentrañar sus misterios. Cabría pensar que sobre los adoquines, pero es habitual que el ataque o el corte definitivo se inicien a la salida de los tramos más duros o incluso en movimientos estratégicos inesperados que los rivales no consiguen neutralizar después.

La meteorología es otro de los elementos que influyen en el desarrollo de la carrera. Hace ya varias ediciones que los ciclistas no han encontrado terreno embarrado e impracticable, lo que aumenta el riesgo de caídas y reduce la velocidad.

Una odisea está a punto de comenzar en las afueras de París.