Ciclismo

Movistar, en el punto de mira del pelotón en Ordizia

Movistar, en el punto de mira del pelotón en Ordizia

La Prueba Villafranca promete espectáculo en su atractivo trazado pese a la ausencia de última hora del ganador del Giro, Richard Carapaz

LUCA CORSI

La reaparición de Richard Carapaz tras su triunfo en el Giro de Italia deberá esperar más, porque no va a estar (10.00 horas) en la 96 edición de la Prueba Villafranca-Ordiziako Klasika, la carrera ciclista más longeva del calendario profesional estatal. El ecuatoriano iba a lucir el dorsal número uno al frente de un potente Movistar, pero finalmente no será de la partida.

También está anunciado para el próximo miércoles en el renovado Circuito de Getxo, pero su presencia no está nada clara tras confirmarse que no renovará por la escuadra telefónica. Era un secreto a voces. Todo apunta a que en agosto sea confirmado su fichaje por el Ineos. Eusebio Unzue ya lo da por perdido. Igual que a Nairo Quintana, al Arkea. No así a Mikel Landa.

Pese a la ausencia de Carapaz, la prueba que cada año saca adelante la sociedad Chapel Gorri tiene todos los alicientes para que resulte atractiva. De entrada, el vistoso recorrido que viene repitiendo los últimos años, de 165,7 kilómetros con cinco pasadas por el alto de Abaltzisketa, las dos últimas precedidas por sendas ascensiones a Altzo.

Además, el pelotón lo integran un buen número de corredores a los que se presupone con la suficiente hambre como para dejarse la piel en busca de la victoria. En total se darán cita 19 equipos de siete corredores. Una cifra considerable a la que no es nada fácil acceder hoy en día en una carrera fuera de la tiranía del World Tour.

Bravo, en el Euskadi-Murias

Movistar será el único conjunto de la máxima categoría presente en la prueba. No alineará a los dos latinoamericanos que había preinscrito -Carapaz y el colombiano Carlos Betancur-, pero sí un bloque que dará juego con Héctor Carretero, Jaime Castrillo, Rubén Fernández, Lluís Mas, José Joaquín Rojas, Rafa Valls y Antonio Pedrero, quinto en 2018.

Euskadi-Murias también contará con un combativo equipo que estará liderado por Gari Bravo. El lazkaotarra está especialmente ilusionado por poder correr en la carrera de casa tras su ausencia en la pasada edición. Habrá que confiar en que no acuse cierta falta de ritmo debido a los últimos entrenamientos en altitud. Le secundarán Julen Irizar, Fernando Barceló -cuarto en 2018-, Mario González, Beñat Intxausti, Sergio Rodríguez y Juan Antonio López-Cózar.

Por su parte, la Fundación Euskadi ha confirmado su siete al completo, integrado por Mikel Alonso, Jokin Aranburu, Peio Goikoetxea, Txomin Juaristi, Unai Cuadrado, Ibai Azurmendi y Diego López. Lo mismo ha hecho el Cajar Rural-RGA, que competirá con sus dos guipuzcoanos, Alex Aranburu y Jon Irisarri, más Domingos Gonçalves, Julen Amézqueta, Jonathan Lastra, Álvaro Cuadros y Sergei Chernetskii.

El Burgos BH anuncia al vencedor de 2015, Ángel Madrazo, junto a Jetse Bol, Jesús Ezquerra y Jaume Sureda, entre otros. También está prevista la presencia de Javier Moreno, Julien El Fares y Delio Fernández (Delko); Rubén Plaza (Israel), Juan Camacho (Kometa), Romain Feillu (St. Michel)...

En directo por streaming

Como novedad, la Ordiziako Klasika será emitida por primera vez en directo vía streaming a través del enlace: https://bit.ly/2LZcpnI. Un total de tres cámaras seguirán los 165,7 kilómetros de carrera, siguiendo los cinco pasos de montaña de Abaltzisketa -de su última ascensión solo habrá diez kilómetros hasta la línea de meta- y los dos de Altzo. En la meta, contará con otras dos cámaras.

De la misma manera, los espectadores que deseen ver a los corredores a pie de cuneta podrán seguir esta retransmisión en una pantalla de 4x2 metros que estará situada en la zona de la llegada, donde hace un año se impuso Robert Power (Mitchelton), que llegó de la mano de su compañero Simon Yates.