Ciclismo

Lazkano conquista Legazpi, feudo de nuevo del Caja Rural

Oier Lazkano supera con nitidez a Alejandro Ropero, que se lamenta, e Iván Moreno (tapado). / MORQUECHO
Oier Lazkano supera con nitidez a Alejandro Ropero, que se lamenta, e Iván Moreno (tapado). / MORQUECHO

El equipo navarro gana la Santikutz Klasika por tercera vez en cuatro años tras Irisarri (2016) y Gómez (2018). El gasteiztarra de 19 años bate a Ropero (Kometa) y Moreno (Lizarte), los dos únicos que sobrevivieron a su ataque al final de Deskarga, a solo siete kilómetros de meta

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Oier Lazkano ganó la Vuelta a Gipuzkoa júnior en 2017 y apenas 22 meses después es capaz de adjudicarse con una genial autoridad una prueba de la exigencia de la Santikutz Klasika. El alavés del Caja Rural-RGA solo tiene 19 años, pues no cumplirá veinte hasta el 7 de noviembre. Es escorpio y ayer envenenó la carrera en las rampas de Deskarga. Debió emplear su aguijón en dos ocasiones. Los rivales se repusieron al primero, a más de kilómetro y medio de la cima. En el segundo, solo Alejandro Ropero (Kometa) aguantó su rueda. Tras la bajada se les uniría Iván Moreno (Lizarte) y a los dos los fulminó Lazkano en la meta con una última dosis letal de su clase.

Caja Rural-RGA volvió a sacar rédito de una carrera que se le resistió muchos años desde el triunfo de Egoi Martínez en 2001, pero a la que le ha cogido la medida en tres de las últimas cuatro ediciones, saldadas con los triunfos de Jon Irisarri (2016) y Antonio Gómez (2018). En 2017 venció Sergio Samitier, perteneciente a un Lizarte que ayer asumió con generosidad las riendas del pelotón.

El filial del Movistar es muy probablemente la mejor escuadra de la categoría. Y lo demostró durante toda la carrera de ayer, pese a que la mayor parte de su núcleo duro se encontraba compitiendo con profesionales y sin complejos en el Tour de Bretaña. Buena culpa de que la velocidad media a lo largo de los 150,5 kilómetros se fuera a los 40,758 km/h se debió a la formación magenta. A ese ritmo, la criba desde el primero de los nueve puertos fue importante, con más de cien abandonos. Solo 69 ciclistas completaron el recorrido.

Pese a su trabajo, Lizarte cumplió a medias sus objetivos. Por un lado consolidó de manera casi definitiva el liderato en la Copa de España de Roger Adrià -quien no tuvo su mejor día (19º)-, pero no pudo llevarse la tercera y última clásica de la Copa de España que se disputa en Gipuzkoa, tras Aiztondo Klasika y Memorial Valenciaga.

Arregi, primer protagonista

La Santikutz Klasika, que volvió a contar con numeroso público, se decidió un año más en Deskarga. Antes, hubo otros protagonistas. El más madrugador, Mikel Arregi (Eibar Energia Hiria), que arrancó en los primeros kilómetros y pronto superó los dos minutos de renta, ante la calma del pelotón. El antzuolarra, que tuvo la poca fortuna de irse solo, llevó su aventura hasta las rampas de Aztiria, en cuya subida cayó el colombiano Juan Fernando Calle (Caja Rural), ganador en Lazkao y uno de los dorsales a seguir.

En el primero de los dos giros al circuito de Aztiria, Liernia y Eizaga, la carrera se lanzó y ya no hubo tregua. Tampoco grandes cortes. Superadas las dos vueltas, el navarro Asier Etxeberria (Laboral Kutxa) lo intentó en el muro de Kirtenberg. Con él se fue el colombiano Jhon Stiven Ramírez (Kometa). Coronaron con quince segundos sobre un pelotón tirado durante bastantes kilómetros por Sergio Araiz (Lizarte). El dúo de cabeza llevaba más ilusión que esperanza. «¿Seguimos o esperamos?», se les oyó preguntarse camino de Telleriarte. Con más de 35 kilómetros por delante, levantaron el pie para no morir a fuego lento en los fogones del Lizarte.

Acto seguido se movió el argentino Roberto Barrientos (Vigo-Rias Baixas) en otro ataque suicida para hacer trabajar al pelotón con la intención de que luego arrancaran sus compañeros Blanco y Cobos. El ciclista sudamericano, que desde júnior ha corrido el calendario vasco, fue cazado en Antzuola, donde Laboral Kutxa relevó a Lizarte.

Ya en Deskarga, Etxeberria lanzó la primera salva y Caja Rural soltó su artillería. Primero, Eusebio Pascual. A continuación, Lazkano. De nuevo el alicantino, vencedor de Aiztondo en 2018 y, finalmente, Lazkano, a apenas 400 metros de la cima. Lo hizo para lograr su segundo triunfo del año tras el de Durana diez días antes. «Es mi mejor victoria -en 2018 logró cuatro-, además cerca de casa y con la Vuelta al Bidasoa encima, uno de mis grandes objetivos» junto al Campeonato de España, anunció Lazkano.

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