Ciclismo

Una explosiva crono en Zumarraga abrirá la próxima Itzulia

Primoz Roglic, en la contrarreloj de 2018./MICHELENA
Primoz Roglic, en la contrarreloj de 2018. / MICHELENA

Por primera vez desde 1977, la Vuelta al País Vasco arrancará con una contrarreloj, que este año discurrirá por La Antigua

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

La próxima edición de la Vuelta al País Vasco arrancará de Zumarraga con una contrarreloj de 12 kilómetros, una modalidad que no daba el pistoletazo inicial a la prueba desde 1977, cuando Hondarribia albergó una primer sector cronometrado en el que se impuso el vizcaíno Javier Elorriaga. Los siguientes finales de etapa serán en el Valle de Egüés en Navarra, el Santuario de Estibaliz en Álava, Arrigorriaga en Bizkaia y las dos etapas finales en Arrate y Eibar.

La ubicación de la etapa cronometrada como inicio de carrera es la principal novedad del recorrido de la prueba, que se disputará del 8 al 13 de abril. El otro punto reseñable es el cambio del orden de las dos últimas jornadas en Eibar, dado que la quinta jornada finalizará en el Santuario de Arrate el viernes, y al día siguiente una corta pero montañosa jornada pondrá el lazo a la ronda en la plaza Unzaga de Eibar.

La salida en Zumarraga era algo ya anunciado al término de la pasada edición. No así el hecho de que la jornada inaugural fuera una contrarreloj que establecerá las primeras diferencias, dado que el trazado de doce kilómetros se presta a ello por unas carreteras ya conocidas por la Itzulia. Tras un inicio por la variante de Zumarraga, los corredores rodarán hasta el cruce de Ezkio para regresar a Zumarraga por el alto de Eizaga. A continuación afrontarán la subida a La Antigua y el rápido descenso hasta meta. Se repetirá así el final de la primera etapa en línea de 2011, cuando 'Purito' Rodríguez superó a Samuel Sánchez, Andreas Klöden y Chris Horner, los cuatro mejores tras el ataque en las rampas hacia la ermita zumarragatarra del estadounidense y el alemán, compañeros en el RadioShack.

La ubicación de la contrarreloj ha sido motivo de debate en los últimos años. Había detractores de que fuera final de carrera, al considerar que la prueba iba muy controlada hasta su colofón por los equipos con contrarrelojistas. En 2018, en Lodosa, fue trasladada al jueves, justo antes de las dos tracas finales en Eibar. Esta vez se irá al primer día, con toda la Itzulia por delante para poder remediar un posible mal inicio.

La segunda jornada llegará al Valle de Egüés. Organizaciones Ciclistas Euskadi supervisó el día 1 el final en Sarriguren y Gorraiz, sin ultimar aún el itinerario definitivo. Desde tierras navarras, al día siguiente el pelotón vivirá un final en alto junto al santuario de Estibaliz.

La organización se halla estos días tratando de cerrar el rutómetro. Ayer visionó los últimos kilómetros de la cuarta jornada, que saldrá de Vitoria con destino a Arrigorriaga.

La localidad vizcaína, inédita en la Itzulia, será el punto de partida de la penúltima etapa, que desembocará en el tradicional final en Arrate, para acabar el sábado en Eibar. La organización no quedó del todo satisfecha con el desenlace de la pasada edición, sobre todo con la meta y el podio, que no contaron con una respuesta masiva de público, diseminado por las rampas de Usartza. Con el cambio, se pretende que el último día sea una fiesta en la ciudad armera.

 

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