Ciclismo

El clasicismo se marchita a más de 55 por hora

El Quick-Step, en Innsbruck. / EFE
El Quick-Step, en Innsbruck. / EFE

El Quick-Step gana el último Mundial contrarreloj por equipos, ya que la modalidad desaparece del programa

IÑAKI IZQUIERDO SAN SEBASTIÁN.

El clasicismo se marchita, de forma inexorable. En estos tiempos donde nada que no sea útil, práctico y, a ser posible, rentable parece tener sitio, una modalidad que es sobre todo pura contemplación estética, armonía, carece de sentido. La contrarreloj por equipos es eso y, por eso, desaparece del Mundial de ciclismo. Es cara, requiere de gran infraestructura y no atrae audiencias masivas.

La despedida, de todas formas, estuvo a la altura de la importancia de la modalidad, nostálgica. La organización de Innsbruck dispuso una carrera mayor, de casi 63 kilómetros, como en los viejos tiempos. Más de una hora de agonía y velocidad.

Ganó el Quick-Step. El cuarto oro de la formación belga y su sexta medalla en siete ediciones, desde que se introdujo la prueba en el programa mundialista. La locomotora estuvo formada por Laurens de Plus, Yves Lampaert, Kasper Asgreen, Bob Jungels, Maximilian Schachmann y Niki Terpstra, que ha sido parte del equipo campeón las cuatro veces que el Quick-Step ha ganado el título.

La plata fue para Tom Dumoulin y su Sunweb, anteriores campeones. Completó el podio el BMC, otro clásico de la especialidad con dos oros, tres platas y un bronce en las siete ediciones disputadas. Movistar, con Imanol Erviti, hizo una buena carrera, con el sexto puesto. El mejor vasco fue Jonathan Castroviejo con el Sky, cuarto.

En estos tiempos en que toda la contrarreloj del Tour suma 30 kilómetros -parecido en el Giro o en la Vuelta- los casi 65 de ayer fueron una auténtica rareza, casi una reliquia de los tiempos del Trofeo Baracchi, del Gran Premio de las Naciones, de los cien kilómetros de los Juegos Olímpicos donde volaban los veteranos soviéticos de granito y de todas aquellas carreras por equipos, parejas o individuales de cuando aún se corría con calapiés.

El espectáculo fue puro, un ejercicio de búsqueda de la belleza. Los equipos de este nivel componen una sinfonía casi redonda cuando ruedan juntos, esa armonía que aseguran sentir los matemáticos ante una fórmula perfecta. Una fórmula que explica la velocidad. Fuerza, masa, aceleración, los paradigmas clásicos de Newton. El Quick-Step rodó a más de 55 kilómetros por hora. Iban tan rápido que no pareció que se dieran cuenta de que había una subida en el recorrido.

En la carrera femenina, el título fue para el Canyon, que batió al Boels-Dolmans y al Sunweb.

Entre la UCI y los equipos han decidido que basta ya. Que este ensayo de siete años ha sido suficiente. Que no compensa gastar una fortuna en innovar con fórmulas 1 porque lo que se descubre no resulta rentable para las bicis normales, las que se venden. Es una modalidad hermosa, pero los clásicos carecen de valor en estos tiempos. ¿De qué sirve saber latín?

Carreras en línea (con muchas subidas, a ser posible) y alguna crono (sin pasarse y si no queda otro remedio). A eso se dedicará a partir de ahora el Mundial. Hoy se disputan la crono individual júnior femenina y la sub 23 masculina. La prueba de profesionales será el jueves y la carrera en línea, el domingo, con Ion Izagirre (Bahrain), en liza.

Regreso triunfal de Gilbert

Philippe Gilbert (Quick Step), que no competía desde que se cayó en el Tour de Francia, regresó ayer a la competición y lo hizo con triunfo en el Gran Premio de Isbergues. En una carrera disputada con unas duras condiciones meteorológicas, Gilbert lanzó un ataque a una decena de kilómetros de la meta para ganar por delante de los franceses Christophe Laporte (Cofidis), al que superó en el sprint final, y Florian Senechal (Quick Step).

Gilbert, que ya fue segundo en esta carrera en 2006, logró este domingo su septuagésima tercera victoria profesional y la número 69 del Quick-Step este año.

El 24 de julio el belga se salió de la carretera en el descenso del Portet d'Aspet durante la decimosexta etapa. Fue en una curva hacia la izquierda y saltó por encima del quitamiedos. Tuvo que abandonar la carretera con una fractura de rótula.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos