El ciclismo vasco llora a Santamarina

Santamarina, con el banderín que le acredita como ganador de la Vuelta al País Vasco de 1970. /
Santamarina, con el banderín que le acredita como ganador de la Vuelta al País Vasco de 1970.

El vizcaíno fue el primer corredor de casa que ganó la Vuelta al País Vasco, en 1970

I. I. SAN SEBASTIÁN.

Luis Pedro Santamarina ha fallecido a los 74 años. El ciclismo vasco llora la muerte del primer corredor de casa que ganó la Vuelta al País Vasco, que el de Gallarta se adjudicó en 1970 enrolado en el equipo Werner. Profesional entre 1965 y 1972, también corrió en el Olsa (1965) y el Fagor (1966-69), de donde data una de las imágenes míticas de Santamarina. Se trata de la foto de cinco compañeros remolcando en el Ballon de Alsacia a un Luis Ocaña ensangrentado e incosciente en el Tour de Francia de 1969. Junto a Santamarina, en aquella foto aparecen arropando al conquense Txomin Perurena, Manuel Galera, López Rodríguez y Patxi Gabika.

En una entrevista reciente con este periódico, Santamarina repasaba su vida. «Aunque soy de las Encartaciones yo también soy vasco. ¡Que he llegado a leer por ahí que Gorospe fue el primer vencedor vasco!». Contaba que «cuando me retiré compré un camión para trabajar en una cantera de Gallarta. Después cambié y empecé en una oficina de la empresa Nervacero. Al final, abrí una tienda de bicis. Sigo poco el ciclismo. Cada vez veo más gilipollas en ese mundo, gente que está solo para figurar».

Santamarina no alcanzó el renombre de otros, pero su palmarés está ahí: «Fui cinco veces al Tour de Francia y corrí un Giro de Italia. Gané dos etapas de la Vuelta a España (1968 y 1970) y una en el Giro (1968). En total tendré 15 o 16 victorias como profesional».

Como amateur participó en los Juegos Olímpicos de Tokio: «Corrí la crono por equipos. De todos los ciclistas que fuimos cuatro éramos vascos». Fue campeón de España de ruta «el día que murió Uriona. El campeonato consistía en una contrarreloj individual de 100 kilómetros».

No faltaron anécdotas en su victoria en la Vuelta al País Vasco en 1970, que recuerda casi pedalada a pedalada: «Pertenecía al equipo Werner televisión. Los ciclistas decimos muchas veces que coges la forma en una curva y la pierdes en otra. Es así. En aquella época la prueba de Amorebieta se corría antes de la Vuelta al País Vasco. Me retiré en Amorebieta y casi me pegué con mi director, Fernando Manzaneque. Discutimos en la habitación del hotel y me marché a casa, a Gallarta. Los dos días siguientes, lunes y martes, comí alubias y de todo. El equipo estaba alojado en Deba y el director vino a buscarme. La carrera comenzaba el miércoles. Me convenció».

Santamarina acusó el arranque de la prueba: «Salimos de Eibar y empezamos a subir Elgeta. Tuve que pedirle las tijeras a Nicoli Iparragirre porque el culote me apretaba. Había engordado los dos días anteriores. Aguanté como pude. En la segunda etapa subíamos Salinas. Empezaron a tirar y se quedaron atrás Linares, Wolfshohl... Yo, en cambio, entré con los de cabeza».

Lo mejor estaba por llegar: «El tercer día se disputó la contrarreloj entre Vitoria y Estella. Ganó Carlos Etxeberria, yo hice tercero y me puse líder. La cuarta etapa salió de Pamplona y terminó en Donostia. Empezaron a atacarme los Kas y me quedé solo con Ventura Díaz. Yo tiraba y detrás llevaba vagones amarillos. A la altura de los cuarteles de Loiola dejé ir a Gandarias. Así, los demás no me atacaban. Le mantuve a cien metros. Terminaba en el velódromo y entré a unos 15 segundos de Gandarias. Luego me dejé ir en el interior porque sabía que los tiempos se cogían a la entrada. Langarika, director de Kas, protestó, pero no valió para nada».

Santamarina partió como líder el último día: «Subimos dos veces Arrate. Aranzabal arrancó de salida e iba con diez minutos y pico. Era líder virtual. Aurelio González y Carril me atacaron en la primera ascensión. Perurena lo hizo en la bajada y le seguí. Bajando no me dejaba nadie. Aguanté como pude. Ganó Aranzabal y le quitó el segundo puesto a Gandarias. Yo gané por segundos». Goian bego.