La XLIII Vuelta al Bidasoa añade dureza desde el primer día a su exigente recorrido

Julen Amézqueta, ganador en Legazpi, atraviesa un buen momento de forma. /
Julen Amézqueta, ganador en Legazpi, atraviesa un buen momento de forma.

La carrera se disputa desde hoy hasta el sábado, con el estreno de IrriSarri Land en Igantzi en la primera etapa y finales en Hondarribia, Orio e Irun

IÑIGO ARISTIZABALIRUN.

El Ayuntamiento de Irun albergó la presentación de la XLIII Vuelta al Bidasoa-Gran Premio EL DIARIO VASCO, pero Irun no será la única localidad que acoja las etapas de esta carrera, que un año más se disemina y se convierte en una vuelta vasco-navarra, como señaló el alcalde irundarra, José Antonio Santano.

Igantzi, y más concretamente el parque de aventuras Irrisarri Land, se estrenará como final de etapa en esta edición y lo hará desde hoy, que tradicionalmente se resolvía al sprint pero en esta ocasión presenta una ascensión desde Berrizaun hasta el cruce de Igantzi y, de postre, un muro de 1,8 kilómetros con porcentaje del 8,8%. Antxon Mendia, cabeza visible de la organización, advierte que «se podrán ver pequeñas diferencias» y Joxe Elorriaga, responsable del parque de aventuras, aseguró que «será una llegada explosiva, bonita para ver».

Vuelta al Bidasoa

Cuatro etapas. Irun-Irrisarri Land (Igantzi), de 107 kilómetros. Hendaia-Hondarribia, con Jaizkibel, de 126. Orio-Orio, la más larga, 131 kilómetros. Irun-Irun, 78 kilómetros con ascensiones a Aritxulegi, Agiña y Erlaitz.

Con la inclusión de este final en alto, la Vuelta al Bidasoa crece en dureza. «Los sprinters estarán enfadados con nosotros», bromeó Mendia. Son diez altos de montaña los que deberán ascender los corredores a lo largo de los 442 kilómetros y más de uno, decisivo.

Por ejemplo, Jaizkibel, que en la segunda etapa, con salida en Hendaia y llegada en Hondarribia, se encuentra a menos de diez kilómetros de la meta. «En este caso decidirán tanto la subida por la dureza como la bajada», según Mendia.

Tercer año de Orio

Por tercer año consecutivo, la carrera irá hacia Orio, con una tercera etapa de 131 kilómetros «que hemos alargado yendo hacia el Goierri» y que tendrá el alto de Aia a trece kilómetros de meta.

Después de tres etapas todavía habrá tela que cortar y la vuelta se decidirá en la etapa más corta pero no por ello suave. En los 78 kilómetros dibujados entre Ficoba y el paseo Colón el pelotón afrontará las ascensiones a Gurutze, Aritxulegi, Agina y Erlaitz. También en este caso el puerto final tendrá su influencia tanto en la subida -durísimos cuatro kilómetros- y la bajada, complicada.

Veinte serán los equipos participantes en esta cuadragésimo tercera edición: los guipuzcoanos Ampo, Debabarrena, Parking Geltokia, los vizcaínos Seguros Bilbao y Baqué Campos Team, el alavés Infisport araba.net, los navarros Lizarte, Telcom Gimex y Caja Rural Seguros RGA, los españoles Supermercados Froiz, Gomur Cantabria, Specialized Fundación Alberto Contador, Bicicletas Rodríguez y Mutua Levante Gsport, los franceses Velo Club La Pomme Marseilleise, GSC Blagnac y Entente Sud Gascogne, el belga VL Technics Experza, el italiano Colpack Team y el ruso Lokosphinx.

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