Baloncesto

Salto Bera Bera se corona 13 años después

Txapeldunak. El capitán del Salto Bera Bera, Oskar Sánchez Uzkudun, alza el trofeo tras conquistar la Final Four, que supone su ascenso a Primera División. / BERA BERA
Txapeldunak. El capitán del Salto Bera Bera, Oskar Sánchez Uzkudun, alza el trofeo tras conquistar la Final Four, que supone su ascenso a Primera División. / BERA BERA

El club donostiarra gana la Final Four en Zaragoza ante el anfitrión y logra el ascenso a la Primera División, la segunda categoría estatal

JON ASTRAIN

Trece años después de echar a rodar, el Salto Bera Bera logró el fin de semana su primer título estatal, al proclamarse campeón de la Segunda División con el consiguiente ascenso a la Primera División, la segunda categoría del basket estatal en silla de ruedas. El equipo que dirige Iban Pérez logró el hito contra pronóstico, al adjudicarse la Final Four disputada en la cancha del gran favorito, un CAI Deporte Adaptado que había ganado todos los partidos disputados esta temporada.

El conjunto de Zaragoza aún podrá desquitarse en la promoción de la Primera División ante al penúltimo clasificado de esta liga, el Bahía de Cádiz, que tendrá lugar el 4 de mayo en el mismo escenario.

El Salto Bera Bera, en cambio, se metió el ascenso en el bolsillo. Lo consiguió por la vía que garantiza las victorias en este tipo de competiciones, la triple 'S': sacrificio, sufrimiento y sangre fría. La fórmula funcionó tanto en la semifinal como en la final.

En el duelo del sábado, el Salto Bera Bera superó 65-54 al Granada Integra, tras reponerse al dominio inicial granadino y mandar en el luminoso a partir del segundo cuarto. Iñaki Gandía (28 puntos) y Aner García (21) fueron los tractores del cuadro guipuzcoano.

En la previa del partido decisivo, Iban Pérez hizo hincapié en que en este tipo de encuentros solo importa lo que sucede en la pista. El pasado no cuenta. Así, trató de resetear la mente de sus jugadores, que en la fase regular habían encajado sus dos únicas derrotas del curso en los dos compromisos ante el conjunto maño: 36-57 en Donostia y 61-50 en Zaragoza. A todas luces que el entrenador consiguió su propósito.

Desde que Ariel Calderón lograra la primera canasta del encuentro, el Salto Bera Bera fue siempre por delante, para delirio de los aficionados que se desplazaron hasta el pabellón zaragozano, lleno con una evidente mayoría de la hinchada local.

Del 17 arriba... al sufrimiento

El Salto dominó los dos primeros cuartos 18-10 y 15-10, para llegar al descanso trece arriba (33-20). Ni en la pizarra más optimista habría quedado escrito un guion parecido. Tras la reanudación, continuaron los mismos derroteros: 17 arriba (43-26) a falta de cuatro minutos para el final del tercer cuarto. «Parecía que estaba hecho», explica Iñaki García. «Pero no», asume.

En ese momento despertó la bestia zaragozana, que poco a poco fue limando su desventaja hasta situarse a solo tres puntos (49-46), gracias a dos tiros libres anotados por Carlos Muñoz Montano. Restaban 2:10 minutos, y el CAI, algo lastrado por las faltas personales, tenía la muñeca caliente. La angustia sobrevoló sobre el Salto Bera Bera. Pero no llegó a posarse. La espantaron los de Iban Pérez, que no querían dejar escapar lo que tanto les había costado lograr. «Había mucha tensión y muchos nervios, y al final conseguimos tener algo más de temple», apunta Gandía, clave con 16 puntos, por 14 de Calderón.

Con el CAI a tres puntos, el técnico donostiarra pidió tiempo muerto. Mano de santo, pues acto seguido anotó Aner García (51-46), con 2:08 por jugar aún. En ese tiempo, ambos equipos fueron presa de las imprecisiones. Se alternaron los lanzamientos erráticos y las pérdidas de balón. La ansiedad pudo con el equipo local, que no acertó a gestionar por primera vez un marcador en contra. Acabó el partido con un campo atrás del CAI, y un paso adelante del Salto, que el próximo curso militará en la Primera División, gracias a una plantilla nacida o residente en Gipuzkoa, salvo tres vizcaínos y un alavés.