Baloncesto

Fisac: «Es increíble lo que me cuesta ir por Zaragoza sin que me pidan un beso»

Fisac estuvo tres cursos en el Gipuzkoa Basket antes de entrenar a su actual equipo, el Zaragoza Basket./ David Aguilar / EFE
Fisac estuvo tres cursos en el Gipuzkoa Basket antes de entrenar a su actual equipo, el Zaragoza Basket. / David Aguilar / EFE

El exentrenador del Gipuzkoa Basket se siente muy bien acogido por la afición aragonesa

AGENCIAS

Porfirio Fisac, que recientemente renovó como entrenador del Basket Zaragoza 2002, ha destacado que le parece «increíble» lo que le cuesta andar por la capital aragonesa sin que nadie le quiera dar un beso y que, por ello, no haber renovado le hubiera parecido «una traición».

El técnico segoviano ha explicado en rueda de prensa sus sensaciones tras prolongar su contrato con el conjunto zaragozano y ha señalado que tenía una «gran satisfacción» por continuar lo que había empezado hace un año con el apoyo de todos los estamentos del club.

Igualmente ha desvelado que tras terminar la campaña 2018-19 tenía «pocas dudas» sobre su futuro y que en cuanto se reunió con el club, al día siguiente de terminar el campeonato, prácticamente acordaron su continuidad. El preparador del equipo maño ha reconocido que ha existido el interés de algún equipo por hacerse con sus servicios pero que «en ningún momento» había tenido dudas.

Seguir trabajando

Fisac ha asegurado que la campaña recién terminada tiene que servir de espejo para saber lo que tienen que hacer bien. «Es bonito saber por dónde tienes que ir y cuál es el camino a recorrer. Los finales pueden ser mejores o peores pero el camino lo sabemos porque conocemos cómo debemos de ser, cómo debemos de jugar para que Zaragoza se sienta orgullosa de nosotros y para que haya una participación máxima con esa valentía que ha demostrado el equipo la pasada temporada».

El entrenador del equipo zaragozano ha explicado que quiere seguir trabajando «con el talento maño y aragonés» porque después de haber «introducido» esta temporada a un jugador en la élite, Carlos Alocén, hay «cuatro o cinco más que vienen detrás» y que hay que apostar «de forma importante» por seguir con ellos adelante.

Porfi Fisac, que hasta el curso pasado entrenaba al Gipuzkoa Basket, ha comentado que todavía no está la plantilla cerrada pero que los jugadores que se van a fichar tienen que saber que se les contrata «para crecer». Sobre este asunto ha señalado que el deseo sería «renovar a todos» porque todos los jugadores se merecían estar pero que tenían que ser conscientes y pensar con frialdad porque se necesitan otro tipo de jugadores en determinados puestos.

De camino a Europa

También ha apuntado que en la próxima campaña se va a competir en competición europea (Liga de Campeones) y que el objetivo es «no pasarlas canutas» en la Liga española que es algo que suele ocurrir con muchos equipos que doblan competiciones.

A este respecto ha añadido que disputar ambos torneos conlleva «distracción» en uno u otro pero que los jugadores tienen que tener claro que van «a comer y a vivir» de la Liga Endesa. «La otra nos va a hacer disfrutar e ilusionarnos pero vivir y comer será de la Liga Endesa», ha apostillado.

«Es una barrera para la que necesitamos jugadores en primer lugar valientes y con cierto grado de locura, que es lo que hemos vivido este año porque queremos que nuestros seguidores sigan divirtiéndose», ha comentado.

De la misma forma, el ex entrenador del equipo guipuzcoano ha advertido que hay valores que no son negociables como «el grado de valentía y de sacrificio».

«Cualquiera que venga sabe que va a crecer pero sobre todo sabe que tiene una serie de valores que cumplir. Nadie va a venir cobarde a esta competición», ha asegurado.

El técnico de Fuenterrebollo ha destacado que el hecho de que, de momento, no exista ningún patrocinador principal del club para la próxima temporada no le ha ocasionado ningún problema a la hora de renovar y que, al contrario, tiene un presidente, Reynaldo Benito, que no le genera «ningún tipo de duda» porque en el pasado ejercicio el Basket Zaragoza había cumplido con la plantilla en el aspecto económico y que, personalmente, había sido la mejor campaña en ese aspecto en sus últimas cinco temporadas.