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La última frontera

La asombrosa marca de Eliud Kipchoge en el Maratón de Berlín, 2:01:39, enfoca la próxima meta del atletismo: correr la distancia en menos de dos horas. «En cinco o diez años lo veremos», calcula el excampeón de Europa y del mundo Martín Fiz

Eliud Kipchoge cruza victorioso la meta ante la Puerta de Brandeburgo. /AFP
Eliud Kipchoge cruza victorioso la meta ante la Puerta de Brandeburgo. / AFP
JOSEBA VÁZQUEZ

Ahora me dedicaré a recuperarme. Tengo familia, así que pasaré tiempo con ellos. También me gusta leer para descubrir historias de todo el mundo. Eso es lo que me mantiene ocupado cuando estoy en recuperación», declaraba ayer Eliud Kipchoge en una entrevista difundida por la marca deportiva que le viste. Es decir, el atleta keniano, de 33 años, descansará unas semanas junto a su mujer y sus tres hijos en Eldoret, la ciudad en la que tiene fijada su residencia. Un premio más que merecido para un hombre que el domingo, en Berlín, rebajó nada menos que en 78 segundos el anterior récord mundial de maratón, parando el cronómetro en un impresionante registro de 2 horas, 1 minuto y 39 segundos. «Es una brutalidad, especialmente teniendo en cuenta que corrió totalmente solo los últimos 17 kilómetros y que aún así sacó casi cinco minutos al segundo clasificado», resalta Martín Fiz, campeón de Europa de la distancia en 1994 y del mundo en 1995. «Es algo que solo podía hacer él», afirma el veterano deportista vitoriano.

 

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