Atletismo

Peleteiro, Ureña y De Arriba protagonizan en Glasgow una lluvia de oros para el recuerdo

Ureña se permitió el lujo de cruzar la línea de meta de los 1.000 metros del heptatlón primero./Reuters
Ureña se permitió el lujo de cruzar la línea de meta de los 1.000 metros del heptatlón primero. / Reuters

La selección española cierra el Europeo indoor con seis atletas en el podio, cinco de ellos ayer y tres en el cajón más alto

Karel López
KAREL LÓPEZ

Llovía en Glasgow. Es lo que tiene Escocia. O uno coge el paraguas o se moja... Aunque para chaparrón el que llegó de la mano de atletas de la selección española que, lejos de buscar refugio en el Emirates Arena, pista cubierta donde durante los últimos días se ha disputado el Campeonato de Europa que este domingo concluyó, salieron a cantar bajo la lluvia y a comerse a sus rivales.

Ana Peleteiro (en el triple salto, con récord estatal incluido: 14,73 metros), Jorge Ureña (en el heptatlón, con 6.218 puntos, líder mundial del año) y Álvaro de Arriba (800, con 1:46.83) subieron a lo más alto del podio en esta cita continental que en el atletismo español se recordará porque se ocupó el tercer puesto en el medallero final (tres oros, dos platas y un bronce, solo tras Polonia y Gran Bretaña).

A esos primeros puestos de Peleteiro, Ureña y De Arriba hay que añadir medalla de plata lograda el sábado por el palentino Óscar Husillos , otra plata lograda ayer por el 4x400 masculino (Husillos, Búa, Erta y Guijarro, con récord estatal de 3:06.32 y acabando a cinco centésimas de Bélgica) y el bronce de Jesús Gómez e n un 1.500 en el que Marcin Lewandowski frustró el doblete 1.500-3.000 del adolescente Jakob Ingebrigtsen.

«Hasta el martes no pude hacer ni una sola técnica de triple. Solo el estar aquí es un premio por no haberme rendido. Este último mes lo he pasado mal porque no he podido correr por una lesión y he estado bastante frustrada», aseguraba emocionada Peleteiro minutos después de batir el récord de España que Carlota Castrejana (14,64) estableció hace doce años en Birmingham, a tan solo 400 kilómetros de Glasgow. Esa plusmarca le valió a la riojana para ser campeona europea, mismo honor que obtuvo ayer la gallega en el concurso de triple continental más caro de la historia.

Ana Peleteiro
Ana Peleteiro

Y si perfecto fue el concurso en el que Peleteiro voló hasta 14,73 metros, brillante fue la final de 800 que protagonizó Álvaro de Arriba. El mediofondista, bronce hace dos años en Belgrado, se colocó en primera posición justo antes del toque de campana. Nadie pudo con él, ni siquiera el murciano Mariano García, cuarto en meta. De Arriba aprovechó la ocasión para prometer que sorteará su equipación «con el fin de recaudar fondos para la investigación de la esclerosis múltiple» y elogiar el 800 español: «Es de nivel mundial». Esther Guerrero fue sexta en la final femenina.

Álvaro de Arriba en el podio.
Álvaro de Arriba en el podio.

Y tras la plata en Belgrado 2017, el combinero alicantino Ureña, que tuvo el honor de cruzar la línea de meta del 1.000 final del heptatlón en primera plaza a pesar de que no le hiciera falta, también se colgó el oro en Glasgow. Antonio Peñalver fue bronce en Génova 1992 y Ureña es el primer campeón español de esta prueba. Sus marcas: 6.96 (60); 7,39 (long.); 14,68 (peso); 2,07 (alt.); 7.78 (60 m.v.); 5,00 (pért.) y 2:44.27 (1.000).

En esta crónica, no se puede dejar sin citar a la MVP: Laura Muir, ganadora del 1.500 y del 3.000.

Ortega, con dudas sobre su futuro, y Cáceres, cuartos

Quedar cuarto puede ser visto de dos maneras muy diferentes. Cuando vuelves tras un auténtico calvario de lesiones y te quedas con la medalla de chocolate, el sabor de boca es bueno. Es lo que le ocurrió a Eusebio Cáceres. El saltador de longitud alicantino acabó cuarto con 7,98, a cinco centímetros del podio. Ganó Tentóglou (8,38). «Solo quiero y necesito continuidad. La medalla me da igual. He estado luchando y esto es lo importante», aseguraba. Y cuarto también fue Orlando Ortega en 60 metros vallas en su peor carrera del año. Su sabor de boca fue muy amargo. 7.64 marcó, quedándose a una centésima del bronce y a cuatro de Trajkovic (oro). En caliente, Ortega insinuó que podría dejar el atletismo.