Atletismo

Noah Lyles confirma que ha nacido una bestia

Noah Lyles Zurich
Noah Lyles se impuso en los 200 metros de la Diamond League de Zúrich. / EFE

El joven de 21 años gana el 200 de la Diamond League con 19.67; desde Bolt en 2015 nadie corría tan rápido como él y ya acumula cuatro carreras por debajo de 19.70 este año

Karel López
KAREL LÓPEZ

Su padre Kevin, bronce en el 4x400 del Mundial de 1995, estará orgulloso. Ha nacido una bestia, una fiera de la velocidad. Noah Lyles ha llegado para, al menos a priori, quedarse. Llevaba todo el 2018 imbatido y ayer, en la final de la Diamond League en Zúrich, el estadounidense se impuso en los 200 metros con una autoridad insultante a todos sus rivales. 19.67 fue su crono a pesar del ligero viento en contra (-0,2 m/s) que soplaba en el histórico estadio Letzigrund y del frío.

Lyles, un joven de 21 años (no había nacido cuando su padre fue medallista mundial) que abandonó la gimnasia para centrarse en el atletismo cuando era un crío, llegaba como líder mundial del año (19.65 en julio en Mónaco) y no defraudó. En los tacos de salida pegó un grito que quién sabe si escucharon en Estados Unidos. Delgadito, lejos de contar con un físico como el de sus compatriotas Coleman y Baker (hoy en 100), arrasó. De principio a fin.

Noah Lyles celebra junto a la mascota el triunfo en Zúrich.
Noah Lyles celebra junto a la mascota el triunfo en Zúrich. / Reuters

A su edad, un tal Usain Bolt había corrido el doble hectómetro en 'solo' 19.75. Y Lyles lleva esta temporada cuatro carreras por debajo de 19.70. La de ayer tal vez fue la más meritoria porque no era un buen día para las pruebas explosivas. De hecho, el turco Guliyev, vigente campeón mundial y europeo, marcó 22 centésimas más (19.98) que en Berlín hace tres semanas. Vio de cerca a la bestia en una jornada en la que Ana Peleteiro, con molestias, acabó octava (13,76 metros) el concurso de triple salto en el que la colombiana Caterine Ibargüen se llevó el gato al agua (14,56).

Uno de los diamantes más disputados fue el de peso. Tomas Walsh, de Nueva Zelanda, se lo quedó con 22,60 metros. La que volvió a no tener rival a su altura fue la sudafricana Caster Semenya. Con 1:55.27, se convirtió en la primera ochocentista que baja nueve veces de 1:56. Pero la de ayer puede que fuera su última gran funció si el TAS no dice lo contrario. La IAAF pretende impedir la participación de atletas con niveles de testosterona más altos de lo normal. El jabalinista alemán Andreas Hofmann ganó con 91,44 metros. Y qué decir de Kipruto y su victoria en los 3.000 metros obstáculos sin una zapatilla...

Turno de Orlando Ortega

Hoy, en Bruselas, se disputa la otra final de la Diamond League. El único atleta español en liza será Orlando Ortega. El ruso Shubenkov es el gran favorito para hacerse con el diamante en los 110 metros vallas, aunque el vallista de origen cubano ya demostró en Birmingham que, si sale bien, tendrá opciones. Ganó en 2016.

También se podrá ver al joven pertiguista Duplantis -6,05 metros en el Europeo- enfrentarse al galo Lavillenie, el atleta con más Diamonds (siete).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos