El mayor fan de Bob Beamon es donostiarra

Juan Carlos Hernández entregó el jueves al exatleta estadounidense un álbum con fotos que ni él había visto, todas ellas sobre su participación en los Juegos Olímpicos de 1968

Bob Beamon, con el álbum entregado por Juan Carlos Hernández. /Michelena
Bob Beamon, con el álbum entregado por Juan Carlos Hernández. / Michelena
Karel López
KAREL LÓPEZ

Juan Carlos Hernández (16/01/1969, Donostia) aún se está «recuperando» del 'shock' del jueves. El exatleta y ahora masajista en las instalaciones del Atlético San Sebastián en La Concha conoció a Bob Beamon, su ídolo. Pero no solo eso. También le entregó un álbum con «unas 180 fotos de su participación en los Juegos Olímpicos de México, y no solo del 8,90».

«Que yo sepa, era la primera vez que le veía. Ni siquiera había estado en un meeting atlético en el que él también estuviera presente», apunta Hernández, quien, a pesar de haber nacido un año después del salto del siglo en el que Beamon batió el récord del mundo por 55 centímetros, sabe todo sobre aquel concurso. Probablemente, nadie tenga tanto conocimiento sobre aquello como este donostiarra que llegó a competir (400 y 800) con la camiseta del Atlético y de la Real.

«Cuando supe que iba a venir a San Sebastián comencé a preparar su regalo, con toda mi colección de imágenes. Todas las fotos ordenadas cronológicamente. También elaboré un vídeo y preparé un discurso, porque en un principio iba a tener unos minutos en la gala del Festival de Cine de Atletismo en la que fue premiado, aunque según fueron entrando vips me quedé sin hueco», explica el donostiarra, quien sí acudió al TeatroPrincipal y pudo, al menos, hacerle una pregunta.

Pero esto es secundario teniendo en cuenta que Hernández, horas antes, cumplió un sueño y tiene la promesa de que el propio Beamon le escribirá un correo electrónico tras su sorprendente regalo para que le prepare más ejemplares para sus hijos.

A las 10.00 horas del jueves, estaba prevista la rueda de prensa del exatleta estadounidense en la Diputación. Hernández estaba al corriente y desde minutos antes ya se encontraba en la plaza Gipuzkoa. «Mi intención era abordarle al acabar el acto», cuenta. De pronto, a eso de las 9.45 horas, vio llegar una furgoneta. «Primero salió Rhonda, la mujer de Bob, y luego llegó su turno. Lo tuve claro: ¡Al ataque!».

El donostiarra acababa de ver por primera vez al hombre del que tanto sabía y no lo dudó. Le dio la mano y le entregó el libro. «Se quedó sorprendido». Varias personas que estaban con él, entre ellas Juantxo Sabadíe –director del festival–, le explicaron al norteamericano que era un gran fan suyo. «Beamon comenzó a ojear el álbum junto a su mujer. ¡Se pasaron unos cinco minutos observándolo! La cabeza les daba vueltas. Estaban viendo imágenes de aquellos Juegos de México a las que ni ellos habían tenido acceso antes. Estaban pasmados. ¡Vaya primeros cinco minutos de mi vida con Beamon!».

Durante la comparecencia, Rhonda siguió pasando páginas del álbum. «A su marido le tendrá muy visto porque no le hizo ni caso». Hernández lleva cerca de doce años, desde que tiene internet en casa, «explorando el universo digital y recopilando sus fotos». Pero antes de eso, ya guardaba imágenes del hombre que tuvo el récord mundial durante 23 años. «La primera foto de atletismo que guardo es de 1981, de una revista. Él es el protagonista. ¿Por qué le admiro? Me gustaba el atletismo. Crecí con los logros de Carl Lewis, pero nunca pudo con el momento perfecto dentro del deporte perfecto».

En México, junto al foso

La pasión de Hernández por Beamon llega hasta puntos insospechados. En agosto, estuvo en Ciudad de México, se coló en el estadio con una camiseta de Beamon y se acercó lo máximo posible al foso donde medio siglo antes había volado el estadounidense.

También tiene una novela escrita en la que aparece él ('Track and Prince') y lleva años contando en el blog 'Al Aire Libre' (en la web de El Diario Vasco) diferentes historias atléticas. Entre ellas, una en la que cuenta cómo el hijo de Edgar Valle, juez de batidas en México 1968 durante el concurso del 8,90, contactó con él para conseguir una foto que había visto en el blog. «Mantuve una buena relación con Edgar hasta que falleció a finales de 2012».

Juan Carlos Hernández, a pocos metros del foso en el que Bob Beamon saltó 8,90 metros en 1968.
Juan Carlos Hernández, a pocos metros del foso en el que Bob Beamon saltó 8,90 metros en 1968.

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