Atletismo

Martín Fiz, mordido por un perro mientras corría

Martín Fiz, mordido por un perro mientras corría

«El problema no es el perro, es el otro lado», asegura el hombre que llegó a ser campeón del mundo de maratón

GABRIEL CUESTA

«No quería publicarlo porque no quiero ser el pupas, aunque prefiero socializarlo pero no os posicionéis». Así, de forma tímida y sin querer generar revuelo, el atleta vitoriano Martín Fiz denunciaba este martes a través de su cuenta de Instagram que hace unos días fue mordido por un perro mientras corría. «Dolor sí, miedo también. Corrí con rabia. La del perro y la que suscitan las adversidades», se sinceró el corredor, que ha tenido que ponerse la vacuna antitetánica y tomar antibióticos.

Un percance por el que que el propio Fiz no va a presentar denuncia. «Al perro y como todo en la vida humana, una segunda oportunidad. El problema no es el perro, es el otro lado», ha recalcado el atleta. «A su dueño, el educador, edúcalo», ha matizado. Una decisión que toma después de recordar a su perros Txuski y Boston. «Cuando murieron lloré, eran uno más de la familia». De hecho, ahora su perro Blai le acompaña cuando se calza las zapatillas. «Aunque le hago multitud de perrerías, hay un sentimiento más allá de que sea un perro», cuenta.

Nuevo percance

A las pocas horas, la publicación ya rozaba los cien comentarios. Todos deseaban una pronta recuperación al atleta, aunque algunos usuarios discrepaban sobre si lo más correcta era presentar una denuncia o no. Es el segundo percance que sufre Martín Fiz en menos de un año durante un entrenamiento. El atleta y campeón alavés fue atropelladoel pasado mes de septiembre por un vehículo en el barrio de Adurza, en Vitoria, mientras se ejercitaba con un grupo de corredores. El retrovisor de un coche le golpeó en el costado. Al principio, tras recibir una primera atención sanitaria de la ambulancia, no quiso ser trasladado a un centro sanitario. Sin embargo, el fuerte dolor le obligó posteriormente a acudir al hospital de Txagorritxu, donde pasó una noche hospitalizado tras diagnosticarle cuatro costillas rotas.