Atletismo

«Para mí lo más importante es pasármelo bien y estar a gusto»

Campeón de la Liga. El irundarra Víctor Madejón posa para DV Kirolak en el Parque Ecológico de Plaiaundi./UNCITI
Campeón de la Liga. El irundarra Víctor Madejón posa para DV Kirolak en el Parque Ecológico de Plaiaundi. / UNCITI

El irundarra Víctor Madejón, de 48 años, se impuso en la Liga de Kirolprobak del pasado año, en lo que considera que ha sido «un premio a la constancia», pero asegura que sale a correr para disfrutar

I. U.

Víctor Madejón Sánchez (Irun, 23 de noviembre de 1970) se alzó brillante vencedor de la Liga de Kirolprobak el pasado año apartando del título después de cinco años consecutivos al lasartearra Raúl Gómez Margallo. Más veterano, nuestro protagonista hizo valer su regularidad para conseguir un éxito mayúsculo en un año realmente complicado para él, en el que perdió a su padre, a quien no dudó en dedicar esta gran victoria. Zorionak!

-Se impuso en la Liga de Kirolprobak desbancando al gran dominador, pero se le ve muy tranquilo.

-Es que fue casi una anécdota. Llevo varios años entre los cinco primeros, siendo segundo, tercero, cuarto... Al final, para ganar la Liga sobre todo necesitas acabar todas o casi todas las pruebas que la forman.

-Pero eso no le resta ningún mérito, incluso más bien al contrario...

-Bueno, Raúl tiene más nivel que yo y si él hubiese conseguido acabar todas las carreras, habría ganado este año también. Tiene que coincidir un poco todo y en mi caso, ha sido un premio a la constancia.

-No será fácil participar en tantas carreras a lo largo del año, ¿no?

-Hombre, tienes que organizarte, sí. Siempre va a haber pruebas a las que no vas a poder acudir y a veces es un poco lío. Pero para mí, lo más importante es pasármelo bien y estar a gusto. Ganar siempre hace ilusión, pero nos conocemos todos y tenemos muy buen ambiente.

-¿Así que ganar no suele entrar en sus planes habitualmente?

-No me suelo marcar grandes objetivos, la verdad. Y menos a largo plazo. Lo que pasa es que estar ahí arriba en la clasificación hace que mantengas la constancia y te exijas un poco más. Empezamos en enero y acabamos en diciembre, así que si no estás metido, es fácil relajarse.

-Y luego están las lesiones y otros obstáculos que pueden surgir, ¿no?

-Eso es. Nunca sabes cuándo te vas a lesionar o cuando te va a surgir algo que te impida acudir a varias carreras, que ya tenemos una edad y otras responsabilidades. Esto no es como preparar un maratón, que puedes planificar mucho más, aquí vamos más al día y a pasarlo bien.

-¿Le da la sensación de que no existe la competitividad mal entendida que hay en otros deportes?

-Es diferente. A ver, a todos nos gusta competir y si puedes ganar, claro que ganas, aunque sea a un amigo. Pero ya hemos hecho bastante amistad y también nos alegramos por las victorias y los buenos resultados de otros. Me imagino que habrá de todo, pero en general hay gente muy alegre y optimista, nos felicitamos todos los unos a los otros y tenemos muy buen rollo entre nosotros.

«No me suelo marcar objetivos. Y menos a largo plazo. Funciono sobre la marcha»

«Hay gente que deja de hacer cosas por correr o se esfuerza tanto que le repercute en su salud»

-Y encima haciendo ejercicio...

-Desde luego. Estamos haciendo deporte, que todos son buenos. Se trata de hacer un poco de ejercicio y de cuidarse un poco. Yo creo que la mayoría valoramos más eso que los resultados, sean mejores o peores. La mayoría tenemos una edad y tendremos que ir bajando el pistón poco a poco, así que vemos mejor hacer amigos que perduren en el tiempo y que vayan más allá de las carreras.

-Por algo no son atletas profesionales, ¿no?

-Eso es. Habrá gente que sea un poco más profesional, o que se lo crea, pero la inmensa mayoría tenemos nuestro trabajo y corremos simplemente para estar sanos, tener hábitos más saludables y aprender, que yo creo que haciendo deporte siempre aprendes cosas nuevas.

-¿Cuándo y cómo empezó en el mundo del atletismo?

-Yo jugaba a fútbol de chaval, pero a los 15 años me operaron de la vista por un problema hereditario que tenemos en la familia y lo tuve que dejar. Ya con veintitantos años, volví a jugar a fútbol en plan interbares y una vez corrí la Behobia. Ya me había preparado bien y pensé que si entrenaba un poco más y me lo tomaba en serio, podía hacerlo mejor.

-¿Y ya no hubo vuelta atrás?

Qué va. Fui bajando tiempos, enganchando carreras unas tras otras y al final me volqué. Cada vez andaba mejor y a partir de los 30 empecé a entrenar más; y cuando más cómodo y a gusto me he encontrado, ha sido más cerca de los 40. De hecho, tengo 48 y llevaré 10 ó 12 años disfrutando muchísimo.

-Sin que suene en absoluto peyorativo, pero ¿cree que se genera un cierto punto de enfermedad?

-Yo creo que sí hay personas que se pasan un poco de rosca. Hay que saber parar y en mi caso, hay temporadas en las que, como no me he marcado objetivos, puedo bajar el ritmo. Intento estar más o menos en buena forma y apretar cuando mejor me viene. Pero sí que hay gente que no sabe frenar y que empieza a dejar de hacer otras cosas por ir a correr, o que hace tanto esfuerzo que le repercute en su salud, o que se lesiona constantemente por forzar demasiado y no saber dónde están sus límites.

-¿Cómo se suele preparar?

-Yo tampoco soy demasiado fuerte físicamente, así que tengo que tener cierto cuidado. Pero tampoco me dedico al deporte, ni me privo de nada, que me tomo mis cervezas y algún vino. Sí que entreno y me preparo, pero sin nada programado.

-¿Se lleva cada vez más en el mundillo tener entrenador personal?

-Muchas de las personas con las que ando lo tienen. Y reconozco que está genial que alguien que domina marque la preparación, pero yo he trabajado mucho por turnos y no era fácil. Yo funciono más sobre la marcha, según cómo me encuentre.