Un club de atletismo convertido en una gran familia

El lunes, los chicos y las chicas de la Escuela de la Gimnástica de Ulía entrenaron en la playa de La Zurriola aprovechando el buen tiempo. /UNCITI
El lunes, los chicos y las chicas de la Escuela de la Gimnástica de Ulía entrenaron en la playa de La Zurriola aprovechando el buen tiempo. / UNCITI

Los valores que inculca la escuela Gimnástica de Ulía son una forma de concebir el atletismo, y también de afrontar la vida

IÑIGO PERAL

La pasada campaña, tras 27 años al frente de la escuela atlética de la Gimnástica de Ulía, Coro Fuentes cedió el testigo al joven Asier Linazasoro, quien fuera discípulo suyo en su proceso de aprendizaje como atleta. El proceso de transición ha transcurrido poco a poco, en el que Linazasoro, de atleta, se convirtió en ayudante de Fuentes, y más adelante en entrenador. La filosofía sigue siendo la misma: amistad, atletismo y convertir a cada atleta en un campeón. «La idea es que los alumnos de la escuela vivan este deporte individual de forma colectiva, que disfruten del deporte y que el primero anime al último y el último al primero. Básicamente es lo que Coro me ha enseñado, que es mucho más importante que cualquier aspecto técnico», expresa el actual entrenador de la escuela, Linazasoro.

La Escuela de Atletismo Gimnástica de Ulía agrupa a jóvenes atletas desde los 8-9 años, edad mínima que permite la Diputación de Gipuzkoa, a los 13. Compiten en las diferentes categorías del deporte escolar, clasificadas por edades, que define el código del ente foral. A partir de los 14 años, se convierten en federados. El objetivo de la escuela es, una vez llegados a ese periodo deportivo, que los atletas identifiquen cuál es la disciplina que les corresponde y que se ajusta a su perfil.

Asier Linazasoro, en la línea de Coro Fuentes, persigue que cada joven atleta elija correctamente su camino dentro del atletismo: «En la escuela damos las bases para potenciar todo lo que cada joven puede dar y, luego, cuando sea mayor, encuentre su disciplina. Es cierto que físicamente van cambiando, pero damos las bases para que sepan y tengan nociones de todo», confiesa.

Y es que en la Escuela Gimnástica de Ulía, los alumnos prueban todas las modalidades. Cada atleta compite en peso, longitud, altura, vallas, medio fondo, cross… esto es, en todo el abanico que registra el deporte del atletismo. Coro Fuentes, artífice de este método, explica que «todos los niños compiten en todas las modalidades, y así cuando llegan a infantiles vamos sabiendo qué perfil van a tener para cadete, cuando se tenga que federar».

En numerosas ocasiones, los jóvenes encuentran la modalidad que no esperaban. La oportunidad de probar deriva en que cada atleta saque todo su valor y potencial, y en que detecten la disciplina que les motive a mejorar y a superar sus metas. El que pensaba que iba a encontrar la comodidad en altura, puede ser un fantástico lanzador de jabalina, u orientarse hacia la marcha. «Lo importante es que encuentren la modalidad con la que están a gusto, en la que pueden alcanzar la felicidad», recalca Linazasoro.

Unidad y compromiso

Es cierto que la competición segrega por edades a los miembros de la escuela, como en cualquier deporte. Pese a ello, Asier Linazasoro trata de entrenar en grupo, desde el más 'txiki' hasta el que le queda un año para federarse, de forma que los mayores ayuden a los más pequeños. Según van mejorando, indica que «vamos separándolos poco a poco, pero el mayor enseña al mediano y el mediano al más pequeño, incluso nos ayudan en los entrenamientos los federados que entrenan luego». El club se ha convertido en una familia, un grupo formado por amigos, compañeros. El uno ayuda al otro. Coro Fuentes recuerda una anécdota que refleja la unión de los componentes de la escuela: «Tuve hasta unas atletas que entraban de la mano, eran tan amigas que ninguna quería ganar a la otra, y yo les decía, ¡que en la pista no sois tan amigas!».

El vínculo entre padres de atletas de la escuela y la propia Gimnástica de Ulía es muy estrecho. Incluso, anualmente el club organiza una comida para homenajear la participación de los padres. Al ser una entidad con pocos recursos, son ellos quienes desplazan a sus hijas e hijos a los lugares de competición. Cada año se refuerza esa identidad colectiva, que se traduce en la atmósfera de compañerismo y trabajo en equipo que reina en la escuela. Coro, confiesa que «sentirme querida por los atletas y por sus familiares es mi medalla más preciada».

Esa unión que caracteriza al club ha repercutido significativamente en los resultados deportivos. La colaboración, la experiencia que comparten los mayores con los más 'txikis', el compromiso con el compañero y el apoyo mutuo -acompañando a todos los participantes, de principio a fin, en un día de competición- se ha traducido en premios, medallas, subcampeonatos y grandes papeles en campeonatos nacionales.

Los futuros campeones

La Gimnástica de Ulía es un club de base. El sentimiento de pertenencia y de familiaridad que se genera en el periodo escolar, además de la oportunidad de cada joven atleta de encontrar su disciplina, supone que el club, en ámbito federado, cada vez registre más campeones. Todos ellos han crecido como atletas en la Gimnástica. Como destaca Coro Fuentes, que entrena en la actualidad al conglomerado federado, «todos han empezado conmigo en la escuela desde alevines, y el año pasado quedamos subcampeones de Gipuzkoa en categoría absoluta por clubes, que no habíamos participado nunca, sacamos medalla en casi todas las competiciones».

En el Mini Estadio de Anoeta, la Gimnástica ha formado a campeones guipuzcoanos y de Euskadi, así como a finalistas en competición española, tanto en pista cubierta como al aire libre. Asimismo, cuenta con repetidos campeones de Euskadi en pista. «A nivel de Euskadi, tendremos unos 12-14 pódiums en los últimos tres años», señala con gran orgullo. Todavía, a nivel europeo, no ha competido ningún atleta que haya militado en la Gimnástica. Sin embargo, con esfuerzo y superación, todo es posible. Y, por supuesto, con la colaboración, la constancia y el compañerismo por bandera.