La Behobia - San Sebastián también es un Monumento
El leonés Celada y la ecuatoriana Tisalema protagonizan dos victorias de mucho nivel decididas en el 'puerto de Miracruz'
A la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la París-Roubaix, la Lieja-Bastogne-Lieja y el Giro de Lombardia le ha salido un duro competidor. La Behobia también quiere ser un Monumento, una clásica que se decide en el 'puerto de Miracruz'. Ayer, en una jornada de ensueño para correr rápido, el leonés Raúl Celada y la ecuatoriana Katherine Tisalema, de forma brillante, lograron la victoria en su estreno en una carrera que reunió a 26.299 corredores en la salida, a 26.128 finishers (34,22% femenino).
Estaban entre los favoritos. Y fueron ellos los que se hicieron con las txapelas. Los dos atletas del Adidas-Bikila entraron en solitario en la meta del Boulevard donostiarra, disfrutando durante los últimos metros. Fueron dos carreras rapidísimas. Dos carrerones para el recuerdo que se decidieron en Miracruz.
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Allí mismo, en la bajada hacia Gros, fue donde se acabó el sueño de Iraitz Arrospide, brillante tercer clasificado ayer. El guipuzcoano fue el que, en una jornada que pintaba complicada para él por la rapidez de sus rivales, puso contra las cuerdas a todos. ¡A todos! A Chakib Lachgar, ayer «sin piernas», a Asier Calahorra, a Nicolás Cuestas, a Abdenasser Oukhelfen (cuarto al final ayer y actual subcampeón de España de medio maratón), al triatleta Diego Méntrida (segundo ayer tras pasar a Iraitz al final)...
El cambio de Arrospide, al acabar Antxo, le permitió liderar la carrera, marcharse en solitario... Soñar y hacer soñar. Él fue quien rompió el grupo de nueve atletas que luchaban. Pero bajó a la tierra cuando el leonés Raúl Celada, un fondista que llegó a ser plata por equipos con la selección española en un Europeo de cross en 2021, justo antes de un oscuro episodio en el que fue sancionado por posesión de sustancias dopantes para después ser absuelto por el TAD, le dio caza ya en la bajada. Y eso que se había dejado cerca de cien metros. Hizo saltar todos los radares con su velocidad. Tenía una marcha mas. Ganó con 1h01:28, por 1h01:42 de Méntrida y 1h01:46 de Arrospide. Lachgar acabó sexto, sin poder sumar su cuarta txapela.
«La he sentido, la he vivido. El cambio de Iraitz ha sido muy fuerte. Se nos ha ido, pero yo confiaba en mi última subida. Y cuando he visto que ya estaba ahí me he tirado como un ciclista. Sin bajar el ritmo, he tirado. Y me he ido. Me gusta mucho el ciclismo y estoy acostumbrado a subir puertos. En las cuestas voy bien. Sabía que mi carrera empezaría en el kilómetro 15», apuntaba Celada.
Récord con 196 metros más
En la versión femenina de la carrera de élite, el ritmo fue frenético. Tanto que la ecuatoriana Tisalema, una fondista polivalente que tiene el récord de los 3.000 metros obstáculos de su país y 2h31 en maratón a pesar de tener tan solo 29 años, mejoró el récord del circuito moderno, el que no pasa por Lezo y sí por el centro de Errenteria. Y eso que en esta edición, como en la pasada, los atletas se enfrentaban a 196 metros más por el pequeño cambio de recorrido en Ventas (Irun).
Tisalema ganó ayer con 1h09:34, mejorando el crono que la canaria Aroa Merino logró en 2018, cuando corrió en 1h09:41. La atleta ecuatoriana, la primera americana que gana la carrera, corrió de forma muy inteligente. No se puso nerviosa con los cambios de ritmo de la keniana Noshim Mandoi Kimuge, una joven de 25 años del equipo Vicky Foods Oysho sin grandes resultados hasta la fecha que se apuntó sobre la bocina. De hecho, fue a través de un cambio de titularidad el mismo sábado por la tarde... Cositas que solo en la Behobia ocurren y que ni en la organización sabían.
Tisalema, Mandoi, la sorprendente triatleta y duatleta María Varo, con un bonito palmarés en estas especialidades y que ayer acabó tercera, y la argentina María Luz Tesuri se marcharon. La primera en quedarse fue Tesuri. Y ya en Miracruz fue donde Tisalema, afincada en Madrid desde hace tres años y que venía de 'calentar' una semana atrás en el hipódromo (fue sexta), se marchó. «Sabía que ese último repecho podía ser clave. Y me he visto con piernas». Las tenía. Triunfo poderoso. Mandoi (1h09:58) y Varo (1h10:42) completaron el podio.
La primera atleta guipuzcoana y vasca en meta fue la donostiarra fue Maite Arraiza (1h15:12).
Quinto triunfo de Vacas
Entre los rollers, la noticia más destacada de la jornada de ayer fue la quinta victoria del alavés Aitor Vacas (38:24). Ningún otro patinador suma cinco txapelas en la Behobia. La navarra Garazi Ganuza (47:59) fue la vencedora femenina.
Entre los handbikers, los más rápidos fueron el gallego Iván Manoel Montero (35:36) y María José Pose (1h38:52).