Borrar
Manolo Loro y su hija Ainara, con camisetas de la Behobia, estiran en el paseo de La Concha. GORKA ESTRADA
Relevo generacional

«Correr junto al aita la hace todavía más especial»

Manolo Loro, en su Behobia número 39 seguida, dará el relevo a su hija Ainara, debutante en la prueba. «Sé que me voy a emocionar», admite él

Sábado, 8 de noviembre 2025, 01:00

Comenta

La carrera será especial por algún motivo especial para cada uno de los corredores que tomarán mañana la salida. Existen 27.981 razones diferentes que prenderán la chispa de una prueba diferente por su alto voltaje emocional. Para Manolo Loro es la 39ª vez consecutiva en la que participa, pero «esta no será una edición más». Por primera vez correrá a su lado su hija Ainara, debutante este año. Ha sido testigo directo de la evolución de la prueba en estos casi cuarenta años y celebra el incremento de la participación femenina, aunque todavía sin llegar a la paridad. «Terminará por hacerse realidad», afirma. La familia Loro simboliza en esta Behobia 2025 ese cambio social y generacional.

«Poder correr mi primera Behobia con el aita la hace muchísimo más especial. Estoy súper contenta y súper emocionada. Hacerla juntos será inolvidable», asegura Ainara. «Llevaba muchos años con el runrún. Siempre he practicado deporte y he tratado de estar cerca de la Behobia como voluntaria en los puestos de avituallamiento, así que alguna vez tenía que ser. Ya tocaba. Hasta ahora siempre he participado en carreras más cortas, así que los veinte kilómetros son un reto para mí. Correr con el aita será genial».

Sabe que llevará a su lado al mejor guía posible. «Él la podría hacer hasta con los ojos cerrados. Es el que más me ha animado a participar, pero ha respetado el momento hasta que yo me he visto preparada. Será muy bonito, me irá guiando, animando, y seguro que frenándome para que no me venga muy arriba y la pueda disfrutar», reconoce.

«Estoy muy ilusionado con que corra mi hija, creo que llegará el día en el que haya mas mujeres que hombres en la salida»

El aita asiente orgulloso: «Son muchos años, las he vivido de todos los colores, pero sobra decir que estoy muy ilusionado por correr con una de mis hijas. Ainara es muy competitiva y siempre le insisto en que la Behobia hay que respetarla».

«Estoy más tranquila»

Ainara señala que ha manejado bien los nervios de los últimos días. «En septiembre sufrí una lesión y verme parada, en rehabilitación, haciendo ejercicios con el fisio, me ha bajado a la tierra. Me ha terminado de convencer de que no será este año cuando intente darlo todo como pretendía hacer. He dicho adiós a ese debate interno de tratar de exprimirnos al máximo cada vez que nos ponemos un dorsal propio de quienes somos competitivas . La voy a poder correr y eso ahora mismo ya es un gran logro».

Manolo, incansable corredor y uno de los fundadores del club Donostiarrak, se pone en el lugar de su hija para recordar cómo vivió aquella primera edición y qué le empujó a correr esta prueba tan especial en su trayetoria vital. «Acompañaba a mi hermana en el coche para llevar a mi cuñado Miguel hasta la salida. Se podía aparcar sin problemas, nada que ver a lo que pasa ahora. Veía el ambiente, la gente... Eso que por aquel entonces no eran muchos. Sentí envidia y me animé. La primera fue en 1987, y hasta hoy. Esta va a ser la número 39 de forma consecutiva. Recuerdo los nervios antes de empezar, como le pasará a mi hija. La Behobia no es una carrera cualquiera. Es la carrera», sentencia.

Edición tras edición

Relata cómo ha visto crecer la Behobia edición tras edición, con aumento de participantes, cambios de recorrido... Y por supuesto celebra que desde la organización del Fortuna se haya hecho una apuesta decidida por conseguir la igualdad en cuanto a número de hombres y mujeres participantes. «Me parece súper positivo. Ainara corre su primera Behobia, pero con Nerea, mi otra hija, la mayor, y mi mujer hemos participado en carreras de menos distancia. Muchas veces son un primer paso. En un futuro, mi sensación es que no va a ser 50/50 sino que puede llegar a un 40-60. Las mujeres nos van a pasar, nos van a superar en algún momento. Estoy convencido porque están pegando muy fuerte. No hay más que asomarse a las calles para corroborar el crecimiento en el deporte».

«Casi todas mis amigas han empezado a correr y este era el año para debutar; hasta ahora he hecho distancias más cortas»

Ainara, con 22 años, lo confirma. «Antes, en mi entorno cada una practicaba un deporte. En mi caso, yo hacía natación. Cuando por diferentes motivos, bien por estudios o por trabajo, no hemos podido continuar con ese deporte, casi todas hemos empezado a correr. Hemos encontrado una afición común».

Así que no tiene duda de que el fenómeno ha explotado, «ha hecho boom», en su generación. «Muchas de mis amigas han empezado a correr este año, además con retos ambiciosos, desde carreras de 10 kilómetros hasta medias maratones».

Ainara recibe los mejores consejos en casa. Manolo deja aquí uno para los debutantes. «Es un error ir pensando en el reloj. El recorrido de la Behobia es traicionero, no valen las referencias de carreras llanas, así que mi recomendación es que quienes no tengan mucha experiencia se olviden del cronómetro y la disfruten de verdad».

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco «Correr junto al aita la hace todavía más especial»

«Correr junto al aita la hace todavía más especial»