Atletismo

En la UCI tras acabar cuarta en la Azkoitia-Azpeitia

Azkoitia-Azpeitia, Ftaw Zeray Bezabh
La etíope Ftaw Zeray Bezabh es atendida por Shanti Jiménez, su hermano (el ganador masculino) y Kimais (vencedora femenina) tras la carrera. / J.M. López

La etíope Ftaw Zeray Bezabh sufrió un golpe de calor nada más cruzar la línea de meta del medio maratón el sábado; su vida no corre peligro

Karel López
KAREL LÓPEZ

Su vida no corre peligro. Eso es lo importante ahora. La etíope Ftaw Zeray Bezabh, cuarta clasificada el sábado en la Azkoitia-Azpeitia, se encuentra en la UCI del Hospital Donostia, tal y como ha podido saber este diario. «Ya está consciente», asegura Shanti Jiménez, miembro de la organización y responsable de los atletas. Ayer la visitó y pudo compartir unas palabras con la atleta y con los médicos que han cuidado de ella durante estas intensas horas.

La fondista africana se desplomó segundos después de cruzar la meta. 1h13:52 fue su crono, a solo dos segundos del podio. El público allí presente no perdía de vista la escena. Miraban con preocupación. La Cruz Roja la atendió rápidamente y la corredora etíope fue trasladada en camilla a la unidad móvil. De ahí, al Hospital Donostia, donde ha pasado las últimas horas.

«Sufrió un golpe de calor», continúa Shanti. «Menos mal que se actuó pronto. Por suerte, la evolución es favorable». Se espera que pueda salir hoy de la UCI, «aunque no tardará menos de dos días en abandonar el hospital. Está débil».

Ftaw Zeray Bezabh es la hermana de Bayelign Teshager Yegzaw, ganador de la carrera masculina. Los dos tenían que haber puesto ayer mismo rumbo a su país, pero, lógicamente, no pudieron hacerlo. «Es lo de menos. Les cambiaremos los vuelos. El hermano estaba preocupadísimo y solo se ha tranquilizado tras ver que ya estaba consciente y después de hablar un rato con ella», explica Shanti.

«El trato en el hospital ha sido magnífico.Estamos muy agradecidos porque la situación no era sencilla». Ayer, la atleta etíope se despertó tras haber estado sedada e intubada. «Pensaba que era domingo. De la carrera recuerda muy poco», apunta tras la visita de ayer.

Sin comer

Los análisis neurológicos han sido positivos y «parece que no tendrá ninguna secuela. Tiene el azúcar bajo, como es normal». La fondista africana corrió el medio maratón después de pasar una auténtica odisea. Tenía que haber llegado a Gipuzkoa el martes de la semana pasada. Sin embargo, «tuvo problemas con el visado. Estuvo dos días en la embajada de Adís Abeba (capital de Etiopía) sin comer. Llegó nerviosa. No poder viajar significa mucho para ellos. Dejan de ingresar un dinero que necesitan».

El retraso de una hora respecto al inicio programado en la Azkotia-Azpeitia –debido al incendio en un garaje de Azkoitia en el que murió una mujer– también afectó, aunque es cierto que al menos la temperatura bajó un poco.«No comió al mediodía. Desayunó fuerte. Siendo la carrerá a las 16.30 horas es lo que suelen hacer, pero esa hora de espera lo cambia todo».

La Azkoitia-Azpeitia ha sido la tercera vez en la que estos hermanos han corrido fuera de Etiopía. Shanti y Agustín Jiménez llevan horas ofreciendo su ayuda. Han estado preocupados. Ahora ven que la etíope y los médicos han conseguido darle la vuelta a la situación.