José Luis Rebordinos: «El Festival no puede crecer más, sería incómodo para todos»

El director del Festival, José Luis Rebordinos, con el proyector de película en 35 mm que se conserva en la Escuela de Cine Elías Querejeta, en sus instalaciones en Tabakalera./JOSE MARI LÓPEZ
El director del Festival, José Luis Rebordinos, con el proyector de película en 35 mm que se conserva en la Escuela de Cine Elías Querejeta, en sus instalaciones en Tabakalera. / JOSE MARI LÓPEZ

Plantea un festival atento a «los cambios que se están produciendo» y promete películas que «a nadie dejarán indiferente»

Ricardo Aldarondo
RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN

A cinco días del comienzo del Zinemaldia, que inaugura su 66 edición el próximo viernes, el director del certamen donostiarra reflexiona sobre la posición que debe tener San Sebastián en el conjunto de los festivales internacionales, y su imbricación en la propia ciudad.

- Enlazando con la anterior edición, ¿cómo valora el incidente que tuvo 'The Disaster Artist' tras ganar la Concha de Oro el año pasado, que cuando se iba a estrenar en Estados Unidos, por un tuit acusando de acoso a su director James Franco, desapareció prácticamente de la circulación?

- Me parece muy lamentable. Creo que el #MeToo ha traído muchas cosas positivas, sobre todo por poner el foco en un montón de problemas que parecía que no existían y que están ahí, desde el techo de cristal de las mujeres a la gran cantidad de abusos y situaciones extrañas a las que se ven sometidas sin que sean de su gusto. Pero también hay cosas negativas, y una es que parece que ya no tienes que demostrar la culpabilidad, sino la inocencia. Yo creo que se ha luchado mucho durante muchos siglos contra cosas como la pena de muerte o para instaurar que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Y que de pronto por unas acusaciones, además bastante extrañas, desaparezca la película de circulación, es una pena. Pero me parece aún más escandaloso lo que está pasando con la película de Woody Allen.

«La conexión con Latinoamérica y los nuevos talentos nos identifican»

- ¿Si el Zinemaldia tuviera la oportunidad de seleccionar una película de Woody Allen o Kevin Spacey, la pondría?

- Nosotros intentamos en su momento tener la película de Woody Allen, 'A Rainy Day in New York', en mayo nos estábamos peleando por ella. Pero luego nos dijeron que se retrasaba y no entraba en nuestras fechas. Habrá que ver cuál es la situación real de la película, tendríamos que preguntar a la gente de Amazon, pero parece que no la van a estrenar. Me parece muy lamentable, sobre todo con un hombre que fue investigado por dos Estados y no se le vio ninguna culpabilidad. ¿Y sigue siendo culpable?

- Hace unos días decía que va a ser «una edición divertida». ¿Se refería a que va a haber varias comedias, como el año pasado, o es un concepto más general?

- Es más general, aunque en la Sección Oficial hay dos comedias, las dos románticas pero completamente diferentes. Una es muy latina, 'El amor menos pensado', de Juan Vera, muy bien escrita y mejor intepretada. La otra, 'L'homme fidele' de Louis Garrel, es todo lo contrario, muy francesa, muy intelectual, muy europea. Pero luego va a haber mucho cine de género, que la gente reconoce por sus convenciones y le es más agradable. Va a haber películas de ciencia-ficción, thrillers, películas casi de terror como la de Peter Strickland, 'In Fabric', que es un homenaje absoluto al 'giallo'... Pero me refería a que va a haber pocas películas de ni fu ni fa, de las que la gente sale indiferente. Hay películas que a unos les van a encantar y otros las odiarán. Digamos que es una selección más arriesgada, si algo nos gustaba mucho lo cogíamos sin pensar demasiado en las consecuencias.

- Las películas de Claire Denis y Peter Strickland son las que, al ir anunciándolas, se han recibido con más alborozo. ¿Ese perfil de autor de prestigio pero no clásico es el que busca ahora San Sebastián?

- Yo incluiría ahí la de Brillante Mendoza. A nosotros nos gusta que haya un poco de todo. Es verdad que hay ese tipo de autores, pero también hay cinco o seis óperas primas. Creo que este año nos hemos encontrado con autores consagrados pero que también se han atrevido a cambiar de registro, dentro de su personalidad, y eso es claro en los casos de Claire Denis y Brillante Mendoza. A mí me gusta que la selección de San Sebastián sea una mezcla de películas muy esperadas con sorpresas. Por ejemplo, la primera película como directora de la actriz Tuva Novotny, 'Blind Spot', está realizada entera en un solo plano secuencia, y lo más importante de la película no es el dispositivo, sino que cuenta una historia interesante de una forma que tiene sentido. Yo diría que todas las películas de la selección tienen bastante personalidad, por una razón o por otra. Eso me parece bonito. Que haya debate siempre es interesante.

- El año pasado al acabar la edición dijo: «Debemos reducir la Sección Oficial porque está demasiado cargada». ¿Lo ha conseguido?

- Se ha reducido, hay 22 y el año pasado eran 25. Tampoco podemos reducir mucho más. Nuestro objetivo es llegar a 18 en competición. Creo que tiene que haber menos películas fuera de concurso o en proyecciones especiales y ahí es donde hemos reducido este año. Pero creo que el problema en este sentido no es la Sección Oficial sino el festival en general. Pasamos de 200 películas otra vez pero yo creo que deberíamos estar en 180 o 190, porque defiendes mejor las películas y hay menos aglomeraciones. Lo que pasa es que al mismo tiempo nos enamoramos de las películas y acabamos pasándonos de lo que habíamos previsto. Y por otra parte queremos que el festival sea un panorama muy amplio. Tenemos mucho público y necesitamos películas. Yo creo que San Sebastián debería tener, en vez de 1.700 asistentes de industria, 1.300. Y en lugar de 175.000 espectadores, 150.000.

«Me dan igual las 'premieres' mundiales, solo dos o tres festivales las tendrán»

- ¿Pero ahora quiere reducir el Festival?

- Ya sé que suena horrible, y a ver cómo titularían los medios de comunicación...

- Es que suena bastante horrible, siempre hemos dicho que la gran cantidad el público es una de las mayores virtudes de este festival.

- Es que tener 175.000 espectadores es maravilloso y un éxito increíble, pero se producen con unos apretujones y con unas incomodidades considerables. Hay que buscar cómo lo haces y cómo lo explicas. Pero igual habría que ir a tener algo menos de público pero más cómodamente. Si tuviéramos seis salas más y con otra estructura sería más fácil, claro. Pasa lo mismo con la parte de industria. Llevamos seis años creciendo. Hemos pasado de 800 a casi 1.700. No podemos crecer más porque la gente va a trabajar de forma incómoda.

- Pero hace poco decía que a pesar de esos crecimientos en industria y otras actividades, sigue siendo un festival pequeño.

- Sí, claro, somos una ciudad de 186.000 habitantes y el festival tiene un presupuesto de 8.200.000 euros más o menos. No nos podemos volver locos, porque no da más de sí la propia ciudad. Un festival no es mejor porque sea más grande, desde mi punto de vista. Soy un gran admirador del Festival de Karlovy Vary, que es pequeño pero ha conseguido tener una personalidad muy definida. Creo que San Sebastián tiene unas líneas editoriales que le están funcionando, y en las que podemos movernos sin necesidad de crecer.

- ¿Y cuál es la personalidad del Zinemaldia?

- San Sebastián tiene varias líneas editoriales que le funcionan. Una muy clara es toda la línea de trabajo que se viene haciendo con América Latina y que ahora se ha incrementado con los temas de industria, porque tenemos una lengua común con un mercado de 500 millones de habitantes. Y eso es importantísimo. San Sebastián es una puerta de entrada del cine latinoamericano y una puerta de salida del cine europeo hacia América Latina. Otra línea es todo el trabajo con los nuevos talentos, hay una apuesta clara en ese sentido y a la que nos empuja el hecho de estar en Tabakalera y junto a Filmoteca Vasca y a la Escuela de Cine. Eso nos permite hacer actividades como Ikusmira Berriak para apostar por los nuevos talentos.

- El año pasado comentó que había que establecer un cierto orden en las secciones del festival.

- Yo creo que ahora las secciones son muy claras, me parece que me refería a las proyecciones, no a las secciones. Somos un festival con una parte novedosa, que son la Sección Oficial y Nuevos Directores, y tenemos dos secciones donde recogemos lo mejor del año, que son Perlas más pensada para el gran público, y Zabalteti-Tabakalera, que es para películas más diferentes.

- ¿Zabaltegi-Tabakalera es la segunda división de Perlas?

- No es ninguna segunda división, son dos secciones para públicos diferentes, ni mejor ni peor, y muy complementarias. Y Zabaltegi- Tabakalera está funcionando como un tiro. La gente sabe que va a ver películas que muchas de ellas no van a verse por aquí más adelante. Entre las dos secciones va a estar lo mejor de Cannes, Berlín o Venecia. A veces tienes dudas con algunas películas si deben ir a una sección u otra, y pasa lo mismo con Horizontes Latinos. Lo importante es que haya una coherencia en general.

- Eso nos convierte en el único festival de su categoría que recoge muchas películas de otros festivales.

- De festivales de competición, sí. Eso tiene que ver con una razón previa, y es que somos un festival de público. Y queremos que el que venga a San Sebastián pueda ver en nuestro festival lo mejor del año y tenga una perspectiva. Lo que intentamos es que el conjunto del festival sea un banquete espectacular. Y que esté cómoda todo tipo de gente, desde el público a los profesionales de la industria y la prensa.

- Entonces, ¿ser un festival de festivales puede ser el distintivo de San Sebastián?

- Bueno, una parte del Zinemaldia puede ser un festival de festivales, en la Sección Oficial y Nuevos Directores no es así, son novedosas y hay unas cuantas premieres mundiales, aunque me dan igual las premieres mundiales.

- ¿Se ha devaluado el concepto de estreno mundial?

- Y más que se va a devaluar. Festivales de 'premieres' mundiales, van a quedar dos o tres. Hay muchísimos festivales y el número de películas es el que es. Lo que se van creando cada vez más son los circuitos, ya ha empezado el de Venecia-Telluride. Y Toronto-San Sebastián, que ya llevamos años en ello. Ahora con el añadido de Zurich o de Londres. Ya se está produciendo el circuito Sundance-Berlín. Los festivales nos tenemos que preguntar, ¿qué le interesa a una película? ¿Que salga por Toronto y ya no haga más festivales? ¿Es bueno eso? Hemos anunciado que viene Ryan Gosling. La película se ha estrenado en Venecia, pero ahora se ha organizado una tourné europea empezando en San Sebastián, obviamente porque para Universal es importante que la película pase por más sitios. Claro que si pones en San Sebastián la película de Claire Denis pierdes algunos espectadores que ya la han visto en Toronto, pero no creemos problemas donde no los hay.

- Más que los espectadores que se pierdan, es la sensación de que para cuando la película llega aquí ya tenemos todas las críticas leídas.

- Sí, pero no hay que olvidar que hay películas que en unos festivales se reciben muy bien y en otro fatal. Los festivales son muy diferentes. Para mí el festival competitivo más importante es Cannes, no hay ninguna duda, y luego Berlín, que tiene un mercado muy importante, y Venecia, en ese orden. Pero hay películas que igual no les interesa ir a Cannes o a Venecia, y prefieren San Sebastián.

- ¿Sí, las hay?

- Sí, hay algún ejemplo este año.

- Dice que la ciudad es pequeña pero en el último año ha crecido mucho en hoteles, y parece que también se van a hacer nuevos cines, al menos en Garbera.

- Sí, pero no sé si las de Garbera serán salas que el Festival pueda utilizar, ya hubo la experiencia de Illumbe y no funcionó. Nosotros hubiéramos necesitado unas salas más en el centro, pero no las hay. Pero no pasa nada. Creo que el tamaño que tiene el Festival es un lujo. Este es el primer año que hay un aumento de hoteles, y vamos un poco más cómodos que otros años. Ha habido años que lo hemos pasado mal e incluso hemos tenido que recurrir a apartamentos. Esta vez tenemos un cuello de botella el sábado 22, pero quedan unos días y lo podremos solucionar. Quiero decir que estamos encantados con los hoteles y con el trato que nos dan.

- En cuanto a las estrellas que vienen este año, la lista que presentaron es indiscutible, pero ¿no falta algún nombre de las grandes leyendas?

- Si traemos a Glenn Close nos dicen que hace falta glamour un poco más joven. Traemos a Robert Pattinson, Ryan Goslin, Mia Goth y Timothée Chalamet y entonces te dicen que faltan los mitos. ¡Pero si vienen Judi Dench, Danny DeVito y Juliette Binoche! Vale, no están Clint Eastwood, Jane Fonda, Robert Redford o Nicole Kidman, pero no hay muchos más en ese nivel, y espero que vayan viniendo poco a poco. Creo que es importante el glamour y ya veréis la que se va a montar con Robert Pattinson o Timothée Chalamet, que ya estamos viendo lo que ha habido en Toronto.

- ¿Pesa siempre la comparación con Cannes, Venecia y Berlín?

- Nosotros no jugamos en las mismas condiciones ni en la misma liga que esos tres. Tampoco podemos ni nos interesa. Queremos ser un festival desde la ciudad que tenemos, y que a nivel audiovisual se está transformando. Tabakalera va a ser algo muy importante para los próximos años. Y la Escuela de Cine también. Viene toda una generación de nuevas directoras surgida de Tabakalera. Y con el laboratorio del audiovisual en euskera, Ikusmira Berria que se va a dividir en dos partes... Es bueno que el Festival esté en relación con todas esas cosas.

- El año pasado planteó traer a importantes periodistas internacionales invitados por el Festival. ¿Qué hay de eso?

- Ese es un objetivo que no vamos a cumplir. Nuestra idea era crear un pequeño congreso de crítica cinematográfica internacional. En mayo decidimos no hacerlo este año, porque no acabamos de encontrar una fórmula clara. Lo haremos cuando la encontremos.

- Esa era una de las dos patas del plan a cuatro años, junto a la reestructuración del organigrama del personal. ¿En qué queda el plan, entonces?

- Esas eran dos líneas tractoras, aunque hay otras muchas más pequeñas. La parte del organigrama ya está en marcha. Y luego hay otras líneas estratégicas como la que he contado de los nuevos talentos.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos