Xabier Gutiérrez: «Me resultaba muy sugerente situar una boda 'a lo Hitchcock' en la arqueología de Lemóniz»

Xabier Gutiérrez en el túnel peatonal de Ondarreta, entorno en el que también transcurre alguna de las escenas del libro./LOBO ALTUNA
Xabier Gutiérrez en el túnel peatonal de Ondarreta, entorno en el que también transcurre alguna de las escenas del libro. / LOBO ALTUNA

El chef publica la cuarta entrega de su serie negra protagonizada por un ertzaina. El 'catering' está en el eje de una trama en la que también hay 'conexión' con el más allá

Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGASAN SEBASTIÁN.

Dice que lo suyo es contar historias, sea en forma de novela o de receta. Xabier Gutiérrez (San Sebastián, 1960), cocinero y escritor, además de psicólogo de formación, compagina su trabajo en el departamento de innovación del restaurante Arzak con sus relatos 'negros'. Ahora publica 'De entre el humo', la cuarta entrega protagonizada por el subcomisario de la Er-tzaintza Vicente Parra. Es una trama que mezcla el mundo del 'catering', la película 'Vértigo' de Hitchcock, la arqueología industrial de la central nuclear de Lemóniz y hasta los rituales mágicos que comunican con el 'más allá'.

Gutiérrez asegura que intenta «ver «lo que otros no ven», tanto en la cocina como en la literatura. Y entre las personas a las que dedica el libro figura en lugar destacado su hermano, el cineasta Juan Miguel Gutiérrez, recientemente fallecido.

- Llaman al género que usted practica 'noir gastronómico'.

- Sí, es un término que utiliza la editorial y en el que me siento muy cómodo. Unir novela negra y gastronomía lo ha hecho más gente antes, y yo me he limitado, como mucho y desde la modestia, a revitalizar el género. Lo que sí resulta curioso a la gente es ver a un cocinero que escribe. No pierdo de vista que sobre todo soy cocinero... aunque también soy escritor.

- Publica la cuarta entrega de su serie protagonizada por el subcomisario de la Ertzaintza Vicente Parra.

- Y en principio, última: dejo a todos los personajes 'bien colocados' en el libro y de momento doy por finalizada la serie del ertzaina y su familia, aunque no descarto retomarla en el futuro. Sin estos personajes ya tengo escrita mi quinta novela, que también tiene que ver con la gastronomía y que transcurre entre los Pirineos y un lugar lejano.

«A mí lo que me gusta es contar historias, sea en una novela o en la receta de un plato»

- 'De entre el humo' es un cóctel que mezcla muchos elementos. ¿Cuál fue el primero de todos ellos, el origen de la novela?

- En las anteriores entregas había tocado otros ámbitos del mundo de la gastronomía. Me quedaba pendiente el universo del 'catering', tan original. El 'catering' no solo es montar algo parecido a un restaurante para solo unas horas; es como una obra de teatro en la que además se come. Se trata de un planeta literariamente muy jugoso. Me interesaba además rescatar la figura de los 'extras', personas que son contratadas por horas para eventos, tanto en el catering como en montajes de escenarios, obras de teatro o cine.

- Las empresas de catering de la novela se llaman Delicius y Avocado. Sus nombres suenan muy parecidos a empresas reales en Gipuzkoa.

- Trabajé para Bokado y es una especie de homenaje llamar 'Avocado', que quiere decir aguacate, a una de las empresas del libro. Les agradezco los años que trabajamos juntos porque fueron muy enriquecedores para mí. Pero todo es ficción. A los de Divinus, que a es a lo que puede sonar 'Delicius', no les conozco. Para mí hubiese sido más fácil poner nombres que no tienen que ver con la realidad, pero...

- El dueño de 'Avocado' trabaja con su hermano, que es cocinero. Suena a otra coincidencia con lo real

- Necesitaba dos hermanos para mi historia y salió así...

- Más ingredientes de la novela: la creencia en el 'más allá'.

- Parte de los personajes tiene esas creencias en un mundo paralelo que intuimos pero desconocemos. A mí me interesa también. En la novela los distintos elementos se acaban juntando. Pienso que todos creemos de alguna manera en cosas que se escapan de las fronteras físicas.

- Sorprende también la elección de la central nuclear de Lemóniz como uno de los escenarios.

- Yo buscaba un lugar diferente donde situar el 'catering'. Los dos novios de la novela trabajan en una productora y buscan una ceremonia cinéfila inspirada en 'Vértigo (De entre los muertos)', de Hitchcock. Imaginé escenarios como una cueva lejana o algo así, pero tuve la suerte de visitar la central de Lemóniz antes de escribir el libro y me impresionó. Esa cala rezuma pura energía, es una arqueología industrial preciosa. Me recordaba la imagen clásica de 'El planeta de los simios', la aparente destrucción de una civilización.

- Como contrapartida, la novela arranca en el paisaje del bosque de Oma.

- He buscado lugares de Bizkaia potentes. Oma es otro lugar mágico, pura sugerencia donde se mezclan arte y naturaleza. Para mí Lemóniz también es una mezcla de arte y naturaleza, sugerente.

- Su protagonista, el subcomisario Parra, ha ido cambiando en las cuatro novelas de la serie.

- Sí, en todos los sentidos. Su mujer Françoise y su hijo le enseñan el gusto por la cocina francesa y la buena cocina en general, y que comer es más que alimentarse para sobrevivir. En la anterior novela el ertzaina terminaba en Cuidados Intensivos, víctima de disparos, sin que nadie diera un duro por su vida. Aquí sigue y en la parte final de la novela descubrimos una reflexión final sobre su propia vida, y otra de su mujer, que revelan mucho a los lectores.

«Un 'catering' es como montar una gran obra de teatro en la que además se come»

- ¿Por qué un cocinero se mete a escribir novela negra?

- Siempre he sentido la necesidad de contar historias. Lo hice en libros aparentemente de cocina, como 'Asfalto culinario' o 'Cocinar de cine'. En estas novelas negras varían los elementos pero sigo contando historias. Intento divertir y entretener, en primer lugar, y si hay mensaje, que vaya dentro. Siempre he bebido en el cine y en la literatura como fuentes. Y mis palabras favoritas para describir las novelas que escribo son «misterio» y «suspense».

- Sigue trabajando en el laboratorio de innovación de Arzak.

- Y feliz, en nuestro txoko del Alto de Miracruz. También intento contar una historia en cada plato, como en cada novela, con el mismo método: la innovación. Intento ver donde los demás no ven, ya sea para crear un plato, un libro o quién sabe si una canción.

- Sus novelas son muy cinematográficas. ¿No ha recibido propuestas para llevarlas a la pantalla?

- Precisamente me suelen decir que mis novelas son como guiones, no sé si como crítica. Al escribir necesito visualizar en mente la acción. Me encantaría que las novelas se convirtieran en películas, sí. Ojalá un día alguien se anime.

-¿Y ya ha pensado qué actores serían idóneos para su pareja protagonista?

- Pues sí. Para el ertzaina Parra sería ideal José Coronado: tiene la suficiente edad como para un hijo de 28 o 29 años, y además le conozco personalmente y me cae muy bien. Para su mujer, Françoise, ¿por qué no Cate Blanchett?