La vida y el legado de Lucio Urtubia, en viñetas

Belatz y Dani Fano, que participó en la presentación, con la versión en euskera del libro. / M.S.
Belatz y Dani Fano, que participó en la presentación, con la versión en euskera del libro. / M.S.

El veterano anarquista navarro protagoniza la novela gráfica 'El tesoro de Lucio', de Mikel Santos, 'Belatz', editada por Txapalarta

NEREA AZURMENDI

«Somos lo que hacemos y nada nos va a caer del cielo», escribió Lucio Urtubia (Cascante, 1931) en el breve epílogo de la novela gráfica 'El tesoro de Lucio'. El ilustrador pamplonés Mikel Santos, 'Belatz', es el autor de un libro editado por Txapalarta en euskera y el castellano que, en colaboración con Tigre de Paper Edicions y Demo Editorial, se ha publicado también en gallego y catalán. En euskera -con traducción de Amaia Apaulaza- el libro se titula 'Gerezi garaia'. Es un guiño a la célebre canción 'Le Temps des Cerises', la favorita de Urtubia, la banda sonora de aquel breve experimento autogestionario que fue, a finales del siglo XIX, la Comuna de París.

Urtubia supo desde niño que a los pobres nada les cae del cielo, y por lo que ha hecho a lo largo de su vida es, casi, leyenda. Una leyenda controvertida. Para algunos, el joven navarro que descubrió muy pronto sus dotes para el contrabando y otras actividades similares, y a los 23 años, tras ser descubierto, desertó y huyó a Francia es, básicamente, un delincuente. Para otros, el albañil anarquista que se codeó con la intelectualidad parisina y protagonizó sonadas operaciones de «recuperación de dinero» a base de atracar bancos y falsificar cheques de viaje es un justiciero moderno que robaba a los ricos para dar a los pobres.

No todo estaba dicho

Urtubia no es un personaje desconocido. Libros, incluida su autobiografía; reportajes; entrevistas; una película... La vida y andanzas de Lucio Urtubia han sido profusamente documentadas pero, como recordó el editor de Txapalarta, Mikel Soto, «no todo estaba dicho». La responsabilidad de completar el retrato ha recaído en Belatz, que ha sido también el creador de una historia en la que «la ficción solo se ha utilizado para llevar adelante la trama», así como el autor del guión.

««He tenido mucha conexión con él, pero no le he convertido en un superhéroe» belatz

Dos años le ha costado dar forma a un proyecto al que le ha puesto «mucho amor». «No es la biografía de un personaje sobre el que ya teníamos mucha información, sino que ha supuesto entrar a fondo en la vida de una persona», aseguró en la presentación, aclarando que «en la vida de Lucio o entras con amor, o no entras».

El cariño, sin embargo, no le ha llevado a realizar una especie de 'hagiografía civil'. «He tenido mucha conexión con él, pero no le he convertido en un superhéroe. También tienen espacio sus arrepentimientos, sus emociones, su familia, incluso cosas que él no quería que contara», recordó Belatz. Y, por supuesto, las peripecias propias de la mejor historia de acción, en las que manda la voz del protagonista y que se alternan con un Urtubia ya mayor, cuyas intervenciones proporcionan el contexto necesario para entender mejor una vida fuera de lo común.

Ni la editorial ni el autor tuvieron que convencer a Urtubia para que participase en el proyecto. Era un viejo deseo del veterano anarquista, algo que se le ocurrió, como recordó el editor de Txalaparta Mikel Soto, cuando en 2014 fue a la Azoka de Durango a presentar 'Mi utopía vivida'.

El deseo de contar su vida a través de un cómic no fue un ataque de vanidad. «Le pareció un buen medio para trasladar su mensaje y difundir sus ideas», dijo Soto. Activismo a través de un libro. Estos últimos meses, Urtubia ha metido prisa a Belatz, recordándole que «ya estoy viejico». Finalmente, después de dos años «sufriendo a gusto», Belatz y Txalaparta han puesto en sus manos, y en las de todos los lectores, 'El tesoro de Lucio'.

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