«Esto es para todos como ver nacer a un hijo»
Emoción ·
Miles personas asistieron emocionadas a una botadura que sirvió de catalizador de los sentimientos acumulados durante los largos años de construcción de la naoDesde la una del mediodía llevaba en las inmediaciones de la Factoría Marítima Albaola la irundarra Juncal Abad, que resumía en pocas palabras y sin ... la habitual contención tan guipuzcoana esos sentimientos de emoción que embargaron a la multitud que asistió a la botadura: «Esto es para todos como ver nacer a un hijo». Un 'hijo' cuya larga 'gestación' había presenciado buena parte de los asistentes al acto, acostumbrados a visitar la evolución de la construcción de una nao que se ha hecho esperar.
Juncal llegó a la una, pero otros muchos lo hicieron antes. Desde la barra del bar Falkon, Xabi comentaba que el trabajo durante toda la jornada había sido intenso y desde luego, por encima de lo acostumbrado los viernes. «Yo he entrado a las once y ya me han dicho que estábamos a tope. Y así ha sido». Otros, grandes conocedores del funcionamiento institucional de por aquí, llegaron a la botadura hasta con media hora de retraso sobre el horario previsto, lo que les permitió verla con puntualidad dada la demora en los discursos políticos.
En cualquier caso, ya habían dado las cinco de la tarde y la afluencia de personas que no querían perderse la botadura y, sobre todo, el paseo de la nao San Juan a tiro de remolcador aumentaba hasta convertirse en una auténtica riada de gente. Allí se dieron cita pasaitarras «orgullosos de vivir un momento histórico», vecinos de otras localidades, en buena parte, que han visitado con frecuencia Albaola a lo largo de estos años, una cantidad ingente de espectadores llegados del otro lado de la muga y hasta antiguos trabajadores de la factoría. Era el caso del joven Iván Méndez, que en noviembre de 2021 se encargó de dar brea y ajustar tornillos en el estribor de la nao San Juan. Entre bocinazos y gritos en favor de mejoras laborales intentaban también abrirse paso las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de Pasaia en huelga desde el 17 de julio «para exigir un convenio justo».
«Vosotros habéis tenido más suerte que nosotros. Nuestro Hermione está atracado en Baiona, a la espera de que los políticos decidan si invierten o no los diez millones de euros que necesita el barco para reparar los daños que le han causado unos hongos», comentaba la pareja de Anglet Isabelle Larrebat y Patrick Alvarez, este último descendiente de asturianos. «Estamos encantados de ver el barco porque nos gusta mucho su historia. Hemos venido una vez al año desde que comenzó su construcción para ver cómo iba. Y además, tenéis escritores como Ibon Martin que han tratado el tema alguna novela».
También habían marcado la fecha en su calendario la bilbaína Esti Alonso y el madrileño Raúl Campo. «Este proyecto ha sido una apuesta brillante», comentaba la pareja, mientras el remolcador Facal se disponía a abarloar la nao. Una vez que asomó ante la multitud que aguardaba en las dos orillas de la bahía, hubo quien rompió a aplaudir, aunque también aquí se impuso la contención.
«Hemos visto crecer el barco desde el inicio del proyecto porque lo hemos visitado varias veces, pero ahora, al verlo en el mar, la verdad es que no me esperaba que fuera tan chulo y tan alto. Es un día para la historia de Pasaia. Podemos decir que ha hecho que nos sintamos orgullosos», concluían las pasaitarras Josune Martínez y Maite Larrocea.
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