La demora burocrática complica la apertura de la obra de Cristina Iglesias antes del verano de 2020

Cristina Iglesias junto al alcalde donostiarra Eneko Goia el día de la presentación del proyecto/Usoz
Cristina Iglesias junto al alcalde donostiarra Eneko Goia el día de la presentación del proyecto / Usoz

El retraso en la tramitación de los permisos obliga a aplazar hasta el próximo mes de septiembre el vaciado de la casa del faro de la isla

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

La obra de Cristina Iglesias para el faro de la isla de Santa Clara acumula un retraso debido a las demoras burocráticas que deja en el aire la inauguración prevista para junio del año que viene. La ralentización en los permisos que debe tramitar la Autoridad Portuaria de Pasajes para la cesión del edificio al Ayuntamiento por un período de 30 prorrogables cinco años obligan a retrasar el vaciamiento del edificio hasta el próximo mes de septiembre, en lugar de esta primavera. No obstante, desde la dirección del proyecto, Lourdes Fernández mostró «optimista» en cuanto a la posibilidad de que el vaciado se pueda desarrollar de forma rápida y con buena mar, de forma que la pieza de la escultora donostiarra se inaugure el próximo mes de junio, tal y como está previsto. De no ser posible, la escultura de Cristina Iglesias no se podrá visitar hasta septiembre de 2020, dado que está descartada la opción de inaugurarla en verano, en plena temporada de playa.

Según informó el alcalde donostiarra, Eneko Goia, la Junta de Gobierno Local dio ayer luz verde a las condiciones de cesión del inmueble remitidas por la Autoridad Portuaria de Pasaia, explicó Eneko Goia, en una tramitación que calificó de «muy complicada». Goia señaló que las condiciones de la Autoridad son «las normales y esperadas», pero recordó que para acometer la reforma de la casa del faro se requiere el permiso de Puertos del Estado y la Autoridad de Pasajes.

«Las cosas se han alargado más de lo que quisiéramos, por causas ajenas al Ayuntamiento», lamentó el alcalde donostiarra, quien garantizó que no habrá «ningún problema» en la obtención de los permisos porque todas las partes «están de acuerdo» en el proyecto artístico.

La directora del proyecto es optimista con la fecha de junio de 2020, pero si no, será en septiembre

El proyecto tiene ya adjudicados a la firma Moyúa los trabajos para el vaciado del edificio del faro de la isla, mientras que el proyecto de ejecución está aún pendiente de licitación. Desde el Ayuntamiento donostiarra, se contemplaba un calendario que fijaba las obras en la vieja casa del faro para esta primavera. Así las cosazs, la operación se detendría durante el verano y se retomaría en otoño, con la vista puesta en la inauguración en junio de 2020. Goia explicó ayer que los responsables municipales han tenido desde el principio «muy claro» que no desean afecciones y molestias a los usuarios en el periodo de mayor afluencia a la isla, por lo que el arranque de las obras se pospone a el otoño para evitar que coincidan «de lleno».

La artista donostiarra Cristina Iglesias proyecta para este espacio una obra escultórica en forma de vasija que establecerá un juego de percepciones con los visitantes y provocará una reflexión en torno a la conservación de los océanos. Con un presupuesto de 1,4 millones de euros, el proyecto incluye el citado vaso de bronce de hasta cuatro metros de profundidad, junto a varios elementos en alabastro. La obra contempla también la sustitución del tejado del edificio por una cubierta de vidrio.