Yotuel Romero: «Sacar a un negro en la tele antes era un experimento»

Cuba libre. «A pesar de que el pueblo cubano nos ama, no hemos sido profetas en nuestra tierra»./DV
Cuba libre. «A pesar de que el pueblo cubano nos ama, no hemos sido profetas en nuestra tierra». / DV

«El problema del reguetón no es el ritmo, sino la letra, denigrar a la mujer y presumir de lo delincuente que es uno»

ALVARO SOTO

Hace 20 años, tres chavales cubanos, de la ciudad y del campo, cambiaron la música urbana para siempre. Con un 50% de son tradicional y un 50% de rap, Orishas se metió al público europeo en el bolsillo cantando a su tierra. Los caminos de los guajiros se separaron hace una década, pero ahora vuelven a reunirse en un nuevo disco, 'Gourmet'. El cantante, compositor y actor Yotuel Romero es la cara más conocida de Orishas en España.

- Ustedes abrieron una puerta, el rap callejero latino, por la que han entrado después decenas de artistas...

- Pero aquello sonaba a auténtica Cuba. Ahora todo suena a todo. Uno no sabe si un determinado artista es cubano, panameño o colombiano. Lo artesanal ha sido sustituido por lo 'microondas'.

- En estos tiempos se lleva el reguetón. ¿Cómo lo ve?

- ¡El reguetón es buenísimo! El problema del reguetón tiene que ver con la letra. El ritmo es buenísimo, el error llega cuando se piensa que ser urbano es hablar groserías, denigrar a la mujer, presumir de lo delincuente que es uno. Nosotros no somos eso, aunque muchas amistades se nos hayan quedado por el camino por haber hecho cosas de las que no se sentirían orgullosos. Pero es verdad que ahora las nuevas generaciones están menos elaboradas que lo que estábamos nosotros, así que hemos tenido que hacer unas canciones más 'light'. De cualquier forma, no hay que demonizar el reguetón. Hay cantantes de flamenco o de la trova cubana que harían mejor en retirarse. No es el estilo, es la pluma.

- Ustedes siempre han sido muy críticos con la dictadura cubana.

- A pesar de que el pueblo nos ama, nunca hemos sido profetas en nuestra tierra. Hasta el año pasado llevábamos 18 sin tocar allí y cuando lo hicimos fue maravilloso, pero los obstáculos que tuvimos que superar... Llevamos veinte años haciendo canciones sobre Cuba y estamos muy orgullosos de haber llevado a nuestro país a lo más alto.

- Y sin embargo, donde han triunfado más ha sido en Europa.

- España era un mercado muy exigente y fuimos Disco de Oro en 2001. Los raperos españoles nos preguntaban cómo lo habíamos hecho. Fue increíble. Pero es que en Francia, Italia o Alemania la gente se volvía loca con nosotros. Ver a 15.000 turcos cantando en español con acento cubano es una experiencia única.

- Además de con la música, usted triunfó como actor en la serie 'Un paso adelante'.

- Cuando iba a entrar en televisión, me hicieron una prueba de un capítulo porque tenían muchas dudas de que un personaje negro triunfase en una serie. ¡En 2003 no había ningún negro en la tele! Y qué éxito tuvo. Me acuerdo de ver a las niñitas con las fotos de sus artistas favoritos y ahí estaba yo. Me siento muy feliz de poder haber sido el primer actor de otra raza porque no ha sido fácil. Meter un negro entonces en la pantalla era un experimento. Es verdad que ahora España se está abriendo mentalmente y todo está cambiando.

- Y pese a su éxito en la música y en la televisión y pese a estar casado con otra artista (Beatriz Luengo), usted no es un habitual de las revistas del corazón.

- Estar en la prensa del corazón es opcional. A mí me gusta la actuación y me gusta ser conocido, pero odio el famoseo y formar escándalo. En aquella época, había un hándicap muy grande con los cubanos que salían en televisión, porque todo el mundo pensaba en Dinio. Yo quería alejarme de eso, represento una banda muy seria, de calidad, y jamás haría algo para desprestigiarla. Nunca forcé nada, siempre fui correcto. A mí, si me llaman para hacer una serie o una película, voy. Si me llaman para hacer de figurín, que no cuenten conmigo, no me gusta ir de fiesta en fiesta.

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