Sveta, primera expulsada de 'El conquistador del Pacífico'

Sveta se fue del programa dolida con sus compañeros/ETB 2
Sveta se fue del programa dolida con sus compañeros / ETB 2

La joven rusa residente en Lizarra se rindió en el duelo final ante Luna, la 'Ninja Warrior' del equipo verde; mientras Pili sigue dando guerra siendo inmune

JOSEBA FIESTRAS

Dolida con sus compañeros, traicionada –con puñalada «trasera» incluida- por Soraya y sin un ápice de ilusión. Así se fue Sveta de 'El conquistador del Pacífico'. La rusa que vive en Lizarra se enfrentó al primer duelo de esta decimoquinta edición y claudicó al instante. Se trataba de una original escalada apoyada en una veintena de agarres. Lo malo era que los ayudantes de los duelistas trataban de entorpecer al contrario arrebatándole esas piezas de sujeción, y la joven navarra cayó a las primeras de cambio. También es cierto que parecía haber tirado la toalla antes de empezar porque ni siquiera ascendió un metro, quedándose colgada a poca distancia del agua. Y eso que antes de comenzar había desafiado a Luna, su rival verde, advirtiéndole de que aunque hubiese trabajado en 'Ninja Warrior' igual se encontraba con la horma de su zapato. No fue así, al contrario, fue el claro ejemplo de la clásica sentencia de Julian Iantzi: «Mucho lirili y poco lerele».

La cosa pinta mal para los azules. Además de estar mal organizados, tienen a Pili que no deja títere con cabeza y hace la convivencia muy complicada. Los amigos del equipo rojo, que ganaron la prueba de inmunidad, se percataron del percal y decidieron salvarla de la quema, para que la tensión continúe entre los Angoso. El grupo pasó una mala noche en el equipo muy pobre, más por los ronquidos de Andoni y la verborrea de Pili que por el entorno salvaje. Ya en la playa, el primer reto no solo decidía quién iba a cada campamento, también permitía a los aventureros conocer, por fin, a sus capitanes. La pelotari Patricia Espinar, 'Patri', el finalista de la pasada edición Xabier Garate 'Seleta' y el bicampeón de 'El Conquistador', Eneko Van Horenbeke eran los elegidos. La primera liderará a los verdes, el exjugador profesional de cesta-punta mandará a los rojos y el remero tiene la ardua tarea de dirigir a los azules.

Los colorados se adelantaron al resto y encendieron el pebetero los primeros, consiguiendo así la ikurriña que les trasladaba al campamento rico. Los verdes les seguían de cerca y se quedaron a muy poco de los campeones. Los azules volvieron a demostrar que lo suyo no son las pruebas. Tardaron una barbaridad en soltar a su líder y llegaron tarde a todo.

«Es imprescindible que haya buen rollo, si veo malos rollos los corto seguro», avisaba Eneko ingenuamente antes de apreciar los muchos fuegos que incendiaban su clan. Una vez captada la situación, el jefe animó a «resetear» y empezar de cero, pero no se lo van a poner fácil porque hay varios frentes abiertos. «Es el equipo más complicado que he tenido nunca», se lamentaba el titán que, pese a todo, no se da por vencido. Pili es la piedra en el zapato de muchos y, una vez conocida su inmunidad, no tuvo reparos en clamar: «Para que rechinéis más. Antes muerta que sencilla». Toda una declaración de intenciones de la cántabra, que está claro que va a ser la más 'guerrera' de esta edición.