A la presidenta del PP valenciano le gusta el rock radical vasco

Isabel Bonig es valenciana, pero gran aficionada a la cultura vasca./EFE
Isabel Bonig es valenciana, pero gran aficionada a la cultura vasca. / EFE

Isabel Bonig se confiesa gran seguidora de La Polla Records, Eskorbuto y Kortatu, cuyo líder, Fermín Muguruza, reacciona irritado: «Me podéis explicar de qué va esta mierda»

JULIA FERNÁNDEZ

Los estereotipos existen, pero están para romperlos. Al menos así lo cree Isabel Bonig, presidente del PP en la Comunidad Valenciana. Este martes por la noche, se sometió a una entrevista en la televisión autonómica 'À punt' en la que confesó hasta sus gustos musicales. Y lejos de lo que se pudiera pensar, a Bonig en su casa le gusta tararear cosas como «Ellos dicen mieeeeerda, nosotros améééén». Se trata de una estrofa de una canción de La Polla Records, uno de sus grupos preferidos.

«He oído por ahí que te gusta el rock radical vasco», le comentó el presentador. Y la política, ni corta ni perezosa, se confesó. Lo conoce, le gusta y se sabe las letras. Es más, se sometió a un test para demostrar que no era ni postureo ni antipostureo. Le pusieron tres canciones y adivinó los grupos que las cantaban: Eskorbuto, Kortatu y La Polla Records. Vale que tampoco eran precisamente rarezas, sino auténticos éxitos como 'Mucha policía, poca diversión', 'Sarri Sarri' y 'Ellos dicen mierda, nosotros amén'. Pero aun así, resulta, al menos, llamativo.

Bonig, de 49 años, sabe que sus gustos no coinciden precisamente con los de la mayoría de sus compañeros de partido. Sería difícil ver saltar a Pablo Casado al grito de 'sari sarri sarri sarri...'. Pero también advierte que en el PP no todo es Julio Iglesias y Norma Duval, según informa el portal Vertele.com.

A quien no le gustó mucho todo esto fue a Fermin Muguruza, el que fuera lider de Kortatu, que reaccionó en Twitter a sus palabras. Para el cantante, es incongruente que mantenga esos gustos y milite en una formación que ha llegado a prohibir conciertos de estas formaciones. En 2016 así ocurrió en Getafe con uno de Kortatu y Los chikos del maíz por considerarlo un afrenta a las víctimas del terrorismo.