Poliamor en 'El embarcadero'

Protagonistas y creadores de 'El embarcadero' posan juntos ayer en Valencia, donde se presentó la serie. / IRENE MARSILLA
Protagonistas y creadores de 'El embarcadero' posan juntos ayer en Valencia, donde se presentó la serie. / IRENE MARSILLA

Movistar+ estrena el viernes su nueva apuesta de ficción, un 'thriller' emocional rodado en Valencia con un triángulo amoroso de fondo. Sus creadores son los mismos de 'La casa de papel'

NOELIA CAMACHO

No hay bombas ni tiros. Tampoco persecuciones ni explosiones, pero 'El embarcadero', la última apuesta de ficción de Movistar+, llega este viernes a la pequeña pantalla para atrapar al espectador. La serie, un proyecto conjunto entre la cadena de pago y Atresmedia Studios, busca repetir el éxito de 'La casa de papel'. Es más, sus creadores, Álex Pina y Esther Martínez, están detrás de esta nueva ficción rodada en Valencia, que, según sus responsables, «es un 'thriller' emocional sobre un triángulo amoroso en el que se habla de las pasiones más íntimas».

Tanto Pina como Martínez se han afanado en contar una historia «honesta» y desprovista de «prejuicios» sobre tres personajes, Óscar, Alejandra y Verónica, cuyos secretos se descubrirán cuando fallezca el protagonista y salga a la luz su doble vida.

El equipo artístico y técnico presentó ayer en Valencia 'El embarcadero', que cuenta con Álvaro Morte (Óscar), Verónica Sánchez (Alejandra) e Irene Arcos (Verónica) como principales personajes. Para Morte, el Profesor en 'La casa de papel', esta nueva serie demuestra que en «España podemos contar historias arriesgadas. El intérprete anima al espectador a que reflexione tras cada uno de los ocho capítulos de esta primera temporada -aunque ya hay confirmada una segunda-. Su personaje, Óscar, «no solo se enamora de otra mujer a espaldas de su esposa, sino que «se enamora de otra vida y de otra atmósfera» como es el paraje natural de la Albufera de la capital del Turia.

Para Sánchez, que se pone en la piel de la mujer engañada, 'El embarcadero' permitirá arrojar nuevos conceptos sobre el engaño. «Que el protagonista le haya sido infiel no desbarata doce años de matrimonio», dice de su rol. Arcos, por su parte, celebró ayer que su gran oportunidad le haya llegado con este proyecto y, también, puso el acento en la oportunidad que da la serie para ver «personajes femeninos complejos».

Mezclar pasado y presente

Pese a todo, la sombra de 'La casa de papel' es alargada. Los creadores no quieren comparaciones. Pero no huyen del hecho de que el triunfo de una (ha sido toda una revelación en Netflix) suscita grandes expectativas sobre este proyecto. «Nosotros no nos ponemos una meta. Trabajamos desde la honestidad y contamos historias», manifestó Esther Martínez. Álex Pina, además, destacó la novedad de este formato. «El montaje no se hace de forma cronológica, sino que mezcla el pasado y el presente. Los propios técnicos nos dicen que nunca habían hecho algo así».

«Al final, se trata de un 'thriller' emocional que reflexiona sobre la vida», contaron los responsables. Hasta tal punto, que la filmación se ha hecho de una forma muy personal, sin trípodes y casi persiguiendo a los personajes. «Hemos vivido con la cámara siempre encima. Teníamos que ser honestos, no podíamos mentir», manifestó Irene Arcos.

En este 'embarcadero' se habla de amor, de relaciones que huyen de prejuicios. Todo el equipo «ha hecho un doble salto mortal» al sumergirse en este proyecto. «Es una ficción sin artificios que se pregunta, 'si el amor es genuino, ¿por qué hay que elegir?'», dijo Pina. Los que sí que tendrán que tomar una decisión serán los espectadores; son ellos los que deberán dejarse llevar por una historia «transgresora» que busca su complicidad. «Hacemos funambulismo con las emociones», advierten los creadores.

 

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