Muñecos en apuros

Los protagonistas, de entre 4 y 8 años, muestran a otros niños cómo ven el mundo y cómo es su vida cotidiana. / CLAN
Los protagonistas, de entre 4 y 8 años, muestran a otros niños cómo ven el mundo y cómo es su vida cotidiana. / CLAN

Clan estrena hoy 'Llamada Peluche', un espacio en el que los niños ayudan a solventar los problemas de sus amigos inertes

JULIÁN ALÍA

Frederik Hansen estaba de viaje con su hija por Alemania y se dio cuenta de que estaba todo el rato con el teléfono móvil. Así que se inventó un juego. «Fingió que recibía una llamada de Elmo, que es el peluche que se habían dejado en el hotel en ese viaje, y que llamaba con todo tipo de problemas para recibir los consejos de la niña», explica Verónica Pastrana, creadora y productora de programas infantiles de televisión y responsable de 'Llamada Peluche', la adaptación española de la idea del danés, también creador de ese tipo de espacios.

El formato que llega hoy a las 10.35 horas a Clan, y que se emitirá sábados y domingos, es el resultado de una búsqueda de programas «protagonizados por niños que muestren a otros cómo ven el mundo y cómo es su vida cotidiana», agregó Pastrana. En la versión española, un oso y un búho de peluche atienden la central telefónica de emergencias a la que llaman los muñecos en apuros.

De una forma similar a 'Toy Story', los peluches cobran vida cuando la familia se va de casa, solo que estos no quieren esconderlo y llaman para intentar solventar sus conflictos. En capítulos de seis minutos pensados para niños de entre 4 y 8 años, son los propios chicos «quienes les ayudan a resolver estas situaciones, que pueden ser sencillas, como hacer una tarta, o sociales, como mediar cuando otro peluche se está metiendo con su mejor amigo», comenta la experta en contenido audiovisual infantil, antes de añadir que, al final, «son los niños los que terminan de construir la historia».

Las grabaciones se llevaron a cabo en el Colegio Reggio, en Madrid, donde el equipo se puso en una caja oscura «para que los niños se sintiesen libres y pudiesen realmente hablar sin tener que complacer a un adulto». Han contado con la participación de dos actores para dar voz a los peluches, que tienen cada uno su propia personalidad, y recogen también cómo ha sido su crecimiento.

Responsabilidad social

Pastrana se confiesa «enamorada» de un proceso de creación en el que todos estaban «trabajando alineados para construir un espacio para los niños en el que puedan expresarse de una forma libre y servir de acicate para otros». En este sentido, destaca el «importante paso» dado por Clan para llenar un vacío de programación. «No hay tantos formatos así, a pesar de ser tan necesarios -apunta-. Debería ser responsabilidad de los gobiernos propiciar las condiciones para que exista una producción nacional de calidad para los más jóvenes», ya sea en las nuevas plataformas o en la televisión lineal.

La también cofundadora de la guía de contenidos infantiles 'Yeeep!' detecta un exceso de competitividad y su fomento en los programas que tienen a los niños como protagonistas. Por eso demanda otro tipo de creaciones, y acude de nuevo al ejemplo danés: «Tienen un formato en el que un cocinero llega a la casa de un niño, la decora y hace con él una tarta para una persona muy especial que el propio niño ha escogido, mientras hablan sobre ella y por qué quiere regalársela». Un programa en el que «no piensas ni en la competitividad ni en el resultado»; simplemente «estás disfrutando el momento». «Ese es el tipo de televisión que me encantaría hacer», confiesa Pastrana. Como 'Llamada Peluche', «un sueño hecho realidad».