Merlí, el profesor que todos quisimos tener

Merlí, el profesor que todos quisimos tener

A pesar de centrarse en un instituto, Merlí es una serie igual de disfrutable por todos los públicos

ASIER MANRIQUE

Merlí fue estrenada un 14 de septiembre de 2015 en TV3, canal autonómico de Cataluña, y desde entonces su crecimiento ha sido imparable. Merlí es la serie sobre un peculiar maestro de filosofía y sus alumnos pasó de una audiencia limitada a Cataluña a una mundial gracias a su inclusión en el catálogo de Netflix.

Merlí contó con tres temporadas y cada capítulo se centró en un filósofo diferente. Pero nada de argumentos pesados, Merlí aborda con asombroso realismo la vida de los jóvenes, sus preocupaciones, el amor, la familia, el dinero y cualquier otro problema que afecta a los adolescentes. 40 capítulos de una de las mejores series sobre adolescentes que jamás se hayan hecho.

Al contrario que otras series sobre adolescentes, Merlí es igual de disfrutable por jóvenes y mayores. Unas tramas y un lenguaje mucho más próximas a la realidad hacen de Merlí un oasis dentro de un género acostumbrado a la exageración como se vio en Al salir de clase, Física o química o El internado.

¿De qué habla Merlí?

Merlí se centra en el profesor Merlí Bergeron que comienza a dar clases en un instituto de la ciudad de Barcelona. Tras la marcha de su exmujer a Roma tiene que hacerse cargo de su hijo, y alumno, Bruno, con el que se traslada a vivir a casa de su madre, Carmina Calduch. La peculiar forma de dar clase de Merlí cautivará a los «peripatéticos», como él denomina a sus alumnos.

La primera temporada se centra en Merlí y su hijo Bruno, mientras la segunda y tercera sirven para explorar más al resto de personajes que componen el reparto, especialmente al personaje de Pol. Lo que no varía es el enfoque de la serie, centrándose en un filósofo diferente en cada capítulo, cuyo pensamiento sirve en ocasiones de moraleja sobre la trama.

No solo de filosofía vive Merlí

Sería imposible concebir una serie como Merlí con la filosofía como su único eje. Héctor Lozano, su creador y guionista, ha aprovechado las clases de Merlí para hablar sin tapujos de el desempleo, el rescate a la banca, la ayuda humanitaria, las huelgas, la corrupción política, el sistema educativo, la religión, la situación política de Cataluña, y mucho más.

Merlí es una serie del siglo XXI, que ha sabido conectar con los más jóvenes, los más reticentes a la hora de ver la tele. Los adolescentes, y no tan adolescentes, han encontrado en ella una serie que retrata la realidad de los más jóvenes tal y como es, sin exageraciones. El lenguaje que utilizan los personajes, mezclando expresiones en castellano y catalán, hecho que le ha granjeado críticas en sectores más catalanistas, se aproxima mucho más al empleado por los jóvenes en la calle.

La historia de Merlí, además, es muy internacional. Está rodada en catalán y para un público de Cataluña, pero su difusión por Netflix ha hecho que llegue a públicos de habla hispana o inglesa, incluso al euskera se ha doblado en su paso por ETB. Su triunfo a nivel mundial viene a confirmar la universalidad de sus temáticas, de modo que un argentino y un español puedan sentirse identificados igualmente con ella.

Merlí, que también ha sido criticada por dejar a los personajes femeninos en segundo plano, ha presentado ante una audiencia millonaria a filósofas como Hanna Arendt, Hiparquía o Judith Butler. Ha puesto sobre la mesa temas espinosos como los embarazos adolescentes, la religión, la homosexualidad o la transexualidad sin emplear un discurso dulcificado o caer en dramas innecesarios.

Un fenómeno imparable y con futuro

Merlí terminó el 15 de enero de 2018 con su capítulo número 40 y récord absoluto de audiencia. La serie congregó a 693.000 espectadores, el 23,6% de cuota de pantalla, en directo en TV3. Desde la segunda temporada, además, los fans de la serie pudieron ver algunos capítulos especiales junto a miles de fans y los actores de la serie. Además, Merlí se ha podido ver en La Sexta y ETB, además de Netflix, que le ha dado proyección mundial.

Merlí estrenará a finales de año su spin-off, centrado en el personaje de Pol, sus estudios de filosofía y la construcción de su relación con Bruno. La serie, Merlí: Sapere Aude, estará producida por Movistar+ y TV3, siendo la primera serie rodada en catalán que produce la plataforma de la compañía telefónica.

¿Por qué ver Merlí?

Si crees que no estás en la edad de ver una serie para adolescentes, este no es el caso. Merlí, a pesar de ser una serie centrada en un instituto, es igual de disfrutable por jóvenes y mayores. Una serie para todos los públicos.

Frances Orella, el actor que interpreta al entrañable profesor Merlí Bergeron, y sus alumnos, conquistan por su naturalidad y falta de tapujos a la hora de hablar de cualquier tema candente de la actualidad. Las actuaciones de todos los actores están a un gran nivel. Los veteranos como Orella, Pere Ponce, Ana María Barbany, Ferrán Rañé o Asunción Balaguer comparten escenario con algunos de los mejores actores jóvenes del momento. David Solans, Carlos Cuevas, Iñaki Mur, Albert Baró o Pau Poch, son algunos de los jóvenes que han dado el salto a proyectos más grandes tras participar en la serie.

Y si eres adolescente seguro que estás cansado de series sobre personajes de tu edad que poco o nada tienen que ver contigo. Merlí desprende autenticidad en sus guiones, el lenguaje es creíble y los problemas que trata no son como de película de ciencia ficción. Merlí es una serie con los pies en la tierra.

¿Todavía no sabes por qué debes ver Merlí? Dale una oportunidad, prueba a verla y si después del primer capítulo te unes al club de los que no pueden dejar de verla, ahí tienes la mejor razón.

¿Cómo y dónde ver Merlí?

Online:
Puedes ver la serie en Netflix y TV3 .
Número de capítulos:
40 episodios completan las tres temporadas de la serie, dos temporadas de 13 y la tercera de 14 capítulos.
Tiempo estimado de visionado:
2.000 minutos de filosofía, unas 33 horas de auténtico disfrute.