Hermanos de dolencia

Owen, un jovencito inglés de 9 años, y Giovanni, un niño estadounidense de 7, comparten su experiencia con el síndrome que padecen. / DKISS
Owen, un jovencito inglés de 9 años, y Giovanni, un niño estadounidense de 7, comparten su experiencia con el síndrome que padecen. / DKISS

DKiss estrena esta noche 'Dos entre un millón', un programa que junta durante una semana a dos afectados por la misma enfermedad rara

JULIÁN ALÍA

Una enfermedad rara es aquella que afecta a menos de una persona de cada dos mil. Aparte de los graves inconvenientes que acarrean, sus pacientes suelen vivir con una sensación de aislamiento e incomprensión, de verse ajenos al ritmo del resto del mundo. Ese es el punto de partida de 'Dos entre un millón', la nueva serie que DKiss estrena esta noche a las 21.45 horas.

A partir de hoy, el canal de Discovery emite cada miércoles dos entregas de este formato, que reúne durante una semana a dos personas que padecen la misma enfermedad rara para que, por primera vez, compartan sus experiencias y dificultades, y se sientan entendidos y respaldados mutuamente por alguien que se encuentra en su misma situación.

Juntas, también acuden a los mejores especialistas con el fin de encontrar aquellas respuestas todavía desconocidas a muchas cuestiones de su día a día.

También se cuenta la historia deTiffany y Destiny, dos chicas de 21 años con huesos de cristal

El viaje por encontrar ese 'otro yo' desconocido de 'Dos entre un millón' arranca hoy con Giovanni Hamilton, de siete años, y Owen Howkins, dos años mayor. De Williamsport (Pensilvania, Estados Unidos) y Londres, respectivamente. Miles de kilómetros de distancia, pero la misma marca: el síndrome de Schwartz-Jampel, que provoca un defectuoso desarrollo de huesos y músculos, y una contracción constante y dolorosa de estos últimos.

Mientras que a Owen la adopción de un perro con tan solo tres patas le devolvió las ganas de vivir, el pequeño Giovanni recibió la llamada de los Philadelphia Eagles, su equipo favorito de fútbol americano, para hacer el primer viaje de su vida cuyo destino no era un hospital: ir a ver un partido contra los Dallas Cowboys. Ahora, la convivencia de una semana ha supuesto tanto para los niños como para sus familias, un alivio y el comienzo de una importante y duradera amistad.

Otra extraña patología

Las segundas protagonistas de la noche son Tiffany y Destiny, dos chicas de 21 años afectadas por una osteogénesis imperfecta de tipo III. La extraña patología, más conocida como la enfermedad de los huesos de cristal, se caracteriza por la fragilidad ósea, dada su baja masa, y una susceptibilidad a fracturas muy por encima de la media, además de otros problemas derivados, como escoliosis o baja estatura. El encuentro supone un reto mayúsculo para ambas, al tratarse de su primera experiencia independiente tras toda una vida lidiando con la probabilidad de romperse un hueso.

Pero la serie no solo hace hincapié en la gente joven, sino también en aquellos que fueron diagnosticados de sus problemas hace varias décadas, como es el caso de Bobbi y Kenny, de 49 y 45 años. Casi medio siglo marcados por la ictiosis lamelar, una enfermedad que provoca la aparición de escamas en su piel.

Por ello, todos los días se ven obligados a retirar gruesas capas de piel que no dejan de crecer. Como también lo hace su desesperación al haberse sentido aislados y sin nadie que comprenda su día a día durante tantos años. Así, cuando Bobbi y Kenny se juntan durante una semana, su mundo se transforma, y encuentran una inspiración para intentar cumplir sus sueños, además de recibir los consejos de un prestigioso especialista que les ayudará a mejorar sus duras condiciones de vida.