Un ertzaina y un parado pelean contra unos novios vizcaínos en 'Masters de la reforma'

Un ertzaina y un parado pelean contra unos novios vizcaínos en 'Masters de la reforma'

El lunes se estrenó el 'talent show' donde diez parejas muestran su habilidad en pruebas relacionadas con el bricolaje y la decoración

JOSEBA FIESTRAS

Ni Pepe Gotera y Otilio daban tanto juego con sus chapuzas en los viejos tebeos. 'Masters de la reforma' reunió a diez parejas relacionadas con el sector que se enfrentarán cada semana a una competición que pondrá a prueba su habilidad, conocimiento y el trabajo en equipo en distintas pruebas relacionadas con el bricolaje, la decoración... Manel Fuentes es el maestro de ceremonias de un concurso que destaca por su ritmo y los conflictos que cada trabajo va a crear en los aspirantes al título. El trabajo de los peones lo supervisa un prestigioso jurado compuesto por Tomás Alía, Pepe Leal y Carolina Castedo. Y Pascua Ortega aparece de cuando en cuando como miembro honorífico del exigente tribunal.

Entre todos los jugadores brilla una pareja vizcaína que empezó admitiendo la cruda realidad: «No somos muy manitas». A Iratxe Martín y José Arroyo, además de una relación sentimental, les une su oficio: él es decorador y ella está dando sus primeros pasos en el gremio. Lo curioso es que José no hace gala de una paciencia extraordinaria, a pesar de que su chica solo es, de momento, una aficionada. Tanto es así que Iratxe llama a su pareja 'don perfecto'. «No soporto la poca rigurosidad y el desorden, y a veces tenemos nuestro más y nuestros menos», confesaba el bilbaíno antes de comenzar la aventura. Lo peor es que ambos pueden presumir de tener un carácter fuerte, lo que complica aún más la historia.

Pero Iratxe y José no son los únicos vascos que compiten en el programa. Eric Bengoechea y Borja Santos juegan en el mismo equipo de fútbol regional y, mientras el primero está desempleado y tiene la mente muy despejada (a veces, demasiado), el segundo es ertzaina en Irun y es recto y ordenado. Pese a la distancia, «se que no me va a dejar en la estacada nunca», explicaba Borja con confianza. Y no es para menos porque, aunque a veces la imaginación desborda la mente de Eric, el diseñador gráfico que confiesa no haber trabajado nunca, logró llegar hasta Hong Kong haciendo autostop. De modo que perseverancia no le falta.

Tres pruebas componen el nuevo formato. Habilidad, duelo entre equipos en exteriores y la eliminación en plató forman el programa, una especie de 'Masterchef' para apañados con las obras en casa. Las pruebas de interiores se graban en un plató de más de 2.500 metros cuadrados que cuenta con más de 600 aparatos de iluminación y proyectores, montados sobre una estructura de más 600 metros lineales de truses, más de lo instalado en 'La Voz' y 'Tu cara me suena' juntos. Para las pruebas de exteriores, la caravana del espacio ha recorrido más de 75.000 kilómetros de carretera y 3.000 en tren por toda España.

El primer reto consistió en colgar cuadros. El paisaje de la dehesa de Extremadura sirvió de escenario y, mientras la pareja bilbaína optó por poner cinco lienzos en vez de los cuatro solicitados -«para compensarlo más», indicaron-, los amigos guipuzcoanos se entretuvieron demasiado en medir y solo lograron colgar uno. Los vencedores fueron Paco Serrano y Jessica Navarro, dos murcianos que sedujeron con su composición pictórica al tribunal.

Una finca llena de recuerdos para sus propietarios se convirtió en el escenario de la prueba grupal. Divididos en dos equipos, uno capitaneado por los vencedores y el otro, por el vizcaíno José, debían reformar el interior y el exterior del cortijo. Y ahí surgieron los verdaderos problemas, sobre todo para el vasco, cuyo perfeccionismo originó bastantes conflictos. «Va como pollo sin cabeza», argumentaban sus compañeros que, pese a que perdieron el juego, acabaron apoyándole.

La final se llevó a cabo en plató y los nominados tenían que diseñar un salón según las directrices marcadas por los expertos. A José e Iratxe les tocó un estilo industrial y bordaron su trabajo, siendo escogidos por Pascua Ortega como los mejores. Raquel Castrejón y Mari Ángeles Ruano, madre e hija, fueron las primeras expulsadas.