«Benasque es un actor más»

Francis Lorenzo con Megan Montaner, en una escena de la serie 'La caza. Monteperdido', que hoy emite La 1. / TVE
Francis Lorenzo con Megan Montaner, en una escena de la serie 'La caza. Monteperdido', que hoy emite La 1. / TVE

Francis Lorenzo es el teniente Santiago Baín en la serie 'La caza. Monteperdido' (La 1), ambientada en este valle del Pirineo aragonés. «Megan Montaner es una actriz de escándalo»

JULIÁN ALÍA

El único actor que hizo «los 120 capítulos de 'Compañeros'», Francis Lorenzo (Pontevedra, 58 años) es ahora el teniente Santiago Baín en la serie 'La caza. Monteperdido', que hoy emite La 1 de TVE a las 22.40 horas. El actor, conocido también por sus apariciones en 'Médico de familia' y 'Águila Roja', comenta que es una ficción «de personajes principales más que de protagonistas» en la que ha tenido un «verdadero descubrimiento» con Megan Montaner, que es «una actriz de escándalo». La serie se ha rodado en Benasque, en el Pirineo aragonés, un valle con una naturaleza y una magia envolvente.

- ¿Qué le ha parecido la ubicación del rodaje?

- Benasque ha sido un actor más en esta serie. Éramos cada uno de un padre y una madre, cada uno con un estilo de interpretación distinto, pero ha habido una química gracias a la ubicación que, puede sonar a tópico, pero lo digo sinceramente: ha ayudado mucho a construir la historia.

- ¿Cómo ha hecho para parecer tan calmado?

- La verdad es que soy inquietísimo. Cuando hice 'Águila Roja', todo Dios me decía: 'Tío, no mueves un brazo. Todo lo haces con la mirada'. Cuando estás trabajando, eres otro, y aquí me pasa lo mismo. Soy un ser extremadamente tímido, y es una dificultad tremenda. Soy muy sensible para ponerme todos los días delante de una cámara, y lo único que me ha ayudado es la interpretación. Entonces, cuando yo interpreto, como soy otro, me atrevo a hacer cosas a las que no me atrevería nunca. Ha sido mi salvación.

- Hicieron una visita a la UCO (Unidad Central Operativa) para prepararse el papel...

- Sí, y descubrí verdaderos profesionales con una humanidad que me llamó la atención; son tíos que lloran y que se rompen. Además, yo tenía una duda muy seria con mi personaje, porque no interroga a asesinos, sino a una niña que acaba de salir de un zulo y que no sabe bien dónde está. Les preguntaba: '¿Cómo hacéis esto?'. Ellos sabían que yo era psicólogo, y me dijeron que lo utilizase. Se hacen amigos del delincuente, para que confíen en ellos, e incluso para que le caigan menos años. Entonces quise darle mucha humanidad al personaje, porque ellos la tienen. Espero no haberles decepcionado.

- ¿Cómo ve el nivel de la ficción española?

- Llevamos muchos años, y con el elevado número de capítulos de las series, la gente fue evolucionando muy rápido. Ahora hacemos series que nos copia el mundo entero, porque hay gente buenísima. Antes, como actor, estabas seis meses, o cuatro, en una función de teatro, y luego hacías una peliculita en la que estabas trabajando tres semanas. Aquí trabajas un año, dos o cinco. A nada que tengas un poco de talento, creces exponencialmente.

- ¿Y hacia dónde cree que evoluciona?

- Tenemos muchísimo nivel, pero hay que seguir contando nuestras cosas, apostar por series largas... No podemos hacer todos lo mismo, sino mantener nuestra esencia. Unos que hagan una cosa, y otros, otra, porque eso enriquece el mercado. Y también tenemos que mantener los géneros de siempre, pero con personajes más particulares. Ahí, nos dejaremos de tonterías y nos quitaremos esa caspa que a veces tenemos.

- ¿Ha pensado volver a la televisión como presentador?

- Nunca sabes. Me acuerdo de que me fui a hacer un 'late night' que se llamaba 'Efecto F'. Yo estaba muy bien en 'Médico de familia', y me dijeron: 'Te vamos a convertir en una estrella'. Casi me estrello de por vida. Pero aprendí muchísimo. Hay que arriesgarse, y cuando te llevas la hostia y ves que has estado mal, te sirve para el futuro.

- ¿No hay ningún formato que le gustaría presentar?

- Probablemente haya algo en mi cabeza, pero no lo puedo contar hasta que lo tenga cerrado.