«¿Miedo? Solo a los políticos»

«¿Miedo? Solo a los políticos»

Iker Jiménez y Carmen Portersiguen resolviendo misterios en 'Cuarto Milenio'. Hoy regresan con un especial sobre las caras de Bélmez

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

La 'nave del misterio' empezó su particular viaje hace ya diez temporadas en una recién nacida Cuatro. Después de 374 programas y 1.100 reportajes, sigue con rumbo fijo. Iker Jímenez (Vitoria, 1973) y Carmen Porter (Madrid, 1974) regresan esta noche (a las 23.45 horas) con un programa dedicado a las caras de Bélmez.

¿Por qué no se habían atrevido antes con las caras de Bélmez?

Carmen: Nuestro límite lo marcamos nosotros mismos. Con Bélmez no nos habíamos atrevido hasta ahora para no hacer lo mismo de siempre. Queríamos que nos dejaran romper una de las caras para llevarla a analizar, y si no era así, no queríamos hacerlo.

Iker: Mi relación con ese lugar ha sido un carrusel de emociones. He pasado muchas noches allí y ahora hemos vuelto, con un arsenal científico y técnico inmejorable. Es el programa más importante de toda nuestra historia.

¿Iban con una idea y han regresado con otra?

C: Mi opinión no ha cambiado. Es más, se ha reforzado lo que pensaba. Por fin vamos dar el cierre a este caso que ha plantado cara durante cuarenta años.

I: Hay que verlo, aunque seas el más incrédulo del mundo porque es parte de la historia de este país. Vamos a dar la respuesta definitiva, me he quedado en shock.

¿Se asustan cuando oyen un ruido en casa?

I: Yo siempre digo que miedo hay que tenerle a los políticos, a los informativos. Mucha gente me dice: 'Ya puedo ver el programa'. ¡Hombre! Ya sé que no soy Brad Pitt pero tampoco se trata de eso. Cuando Piqueras cuenta la realidad de la vida da más miedo.

¿Hay gente que haya dejado de trabajar con ustedes por temor?

C: Sí. Una chica que trabajaba de cámara. La mandamos con un equipo a grabar una casa abandonada donde supuestamente había fenómenos paranormales y empezaron a pasar cosas. Salió corriendo, literalmente, y dijo que no volvía a trabajar con nosotros porque le daba pánico.

I: Prefería perder el trabajo tal y como está el patio... He conocido muchos escépticos dentro del equipo que se han convertido.

¿El español es escéptico?

I: Ser escéptico es una posición cómoda y normal, yo también soy escéptico con algunas cosas. Pero todos tenemos las mismas preguntas sin responder, así que la mayoría de la gente está muy abierta a creer. En la televisión se ha hecho un flaquísimo favor cuando estos temas los tocaban tipos con túnicas que leían no sé qué. No tiene nada que ver. Puede sonar ególatra, pero 'Cuarto Milenio' ha hecho mucho por desmitificar esa imagen.

Cuando investigan un misterio. ¿Quién desvaría más?

I: ¡Yo! ¿Lo imaginábais, no?

C: Yo soy la que pone los pies en la tierra. No es por desvariar, es porque Iker se emociona tanto con todo que en algún momento ni recapacita sobre lo que estamos viendo. Es la locura personificada, pero es lo bonito de esto, el equilibrio entre los dos.

¿'Cuarto Milenio' tiene truco?

I: Creemos en lo que hacemos. No quiero que nos convirtamos en seres terriblemente lógicos. No perdamos eso que veo en mi hija, que es la curiosidad absoluta. Una señora me contó que habían robado en su casa y no se había enterado porque estaba viendo 'Cuarto Milenio', ya ves qué interés tan grande tiene la gente... No sabía si decirle gracias o lo siento.

¿Novedades?

I: Vamos a ver la cueva donde surgió el ébola en 1976. También expondré los casos que me aterrorizaron de niño.

¿Cómo se conocieron?

C: De adolescente yo vivía en Torrevieja y visitaba casas abandonadas con las amigas. A Iker lo conocí estudiando Periodismo en la Universidad. Nos unió la pasión por los misterios.