Las obras para que la torre del Buen Pastor se abra al público darán comienzo el próximo mes

La torre del Buen Pastor es el edificio más alto de Gipuzkoa./MIKEL FRAILE
La torre del Buen Pastor es el edificio más alto de Gipuzkoa. / MIKEL FRAILE

Las aportaciones de Ayuntamiento de San Sebastián y Diputación desbloquean el proyecto de restauración de la estructura

Borja Olaizola
BORJA OLAIZOLASAN SEBASTIÁN

Las obras de restauración de la torre de la catedral del Buen Pastor se pondrán en marcha el mes que viene después de que todas las instituciones concernidas hayan alcanzado un acuerdo para su financiación, confirmó ayer el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia. Las partidas que el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación de Gipuzkoa han reservado en sus respectivos proyectos de presupuestos van a hacer posible el inicio de los trabajos de rehabilitación de la estructura, una obra que hasta ahora solo contaba con el compromiso financiero del Gobierno central. Esas aportaciones han allanado el camino para la ejecución de un proyecto que incorpora una llamativa novedad: la apertura a los visitantes de un tramo de la torre.

La torre del Buen Pastor, de 75 metros de altura es uno de los elementos más característicos del 'skyline' de San Sebastián. Levantada en 1899, dos años después de que la iglesia fuese consagrada, su silueta se ha convertido en una de las señas de identidad de San Sebastián. La piedra arenisca que conforma su estructura se ha deteriorado por efecto de la exposición a la lluvia, el viento y el frío. En la última intervención efectuada, que data del año 1972, se le aplicó un revoco exterior para recuperar la volumetría que con el paso de los años se ha revelado poco eficaz porque ha impedido la transpiración de la piedra y ha acelerado su degradación.

La restauración de la torre del Buen Pastor es una obra largamente acariciada por la Diócesis de San Sebastián. Después de tocar durante tiempo diferentes puertas en busca de financiación, el Gobierno central se comprometió en enero del año pasado a incluir una partida en el presupuesto del Ministerio de Fomento. El Ejecutivo, que entonces aún estaba en manos del PP, consignó 835.776,80 euros a la intervención, lo que viene a ser algo más de la mitad del presupuesto del proyecto, cuyo coste fue evaluado en 1,5 millones de euros. La noticia fue acogida con alborozo en la diócesis y el propio obispo, José Ignacio Munilla, ejerció de anfitrión del entonces delegado del Gobierno, Javier de Andrés, en una vista a la torre a la que también fueron invitados los periodistas.

Una ventana inédita desde el Buen Pastor

360 grados.
Desde el campanario de la torre del Buen Pastor, que está a unos 50 metros de altura, se tiene una perspectiva inédita de San Sebastián. Será la que podrán contemplar los visitantes que accedan a la nueva atalaya de la ciudad cuando se complete su restauración. «Es una vista que abarca los 360 grados y que sorprende a todo el que la contempla por primera vez», señala el alcalde Eneko Goia, que recuerda que la torre del Buen Pastor está a la cabeza de los edificios más altos de Gipuzkoa. Si todo sale bien, se abrirá al público en 2020.

En aquella ocasión se llegó a hablar de plazos para la ejecución de los trabajos y se dijo que la restauración se pondría en marcha en verano, circunstancia que no se produjo. También salieron a la luz las dificultades para completar la totalidad de los fondos necesarios. Munilla reconoció que recaudar los más de 800.000 euros restantes constituía «un reto», a la vez que dijo que la Diócesis estaba «volcada» en los contactos con instituciones y empresas privadas para conseguir ese objetivo.

Inmueble representativo

Aunque con cierto retraso sobre las fechas previstas, parece que las gestiones de las que habló entonces el obispo empiezan a dar los primeros resultados. El alcalde de Donostia confirmó ayer que se han incorporado sendas partidas de 104.375 euros en el proyecto de los presupuestos municipales de 2019 y 2020 para costear el arreglo de la torre de la catedral. En la decisión, indicó Eneko Goia, se ha tenido en cuenta que el Buen Pastor, más allá de su dimensión religiosa, es uno de los edificios más representativos de San Sebastián. También se ha sopesado que la apertura al público de la torre, que es una de las premisas del proyecto de restauración, ofrecerá a los donostiarras una perspectiva inédita de su ciudad, además de aumentar su atractivo de cara a los visitantes.

La Diputación no ha consignado una partida específica para el proyecto en el borrador de sus presupuestos aunque sí ha reservado sendas partidas de 200.000 euros en 2019 y 2020 para ayudas a la rehabilitación del patrimonio de asociaciones sin ánimo de lucro. Fuentes del departamento de Cultura indicaron que esa cantidad suele destinarse normalmente a la realización de obras en algunas de las muchas iglesias que son titularidad de la Diócesis. «Es la propia Iglesia la que se encarga de decidir qué trabajos se financian con ese dinero, así que si ellos se inclinan por la obra del Buen Pastor, el dinero irá al Buen Pastor».

Gobierno central (50%), Diputación (25% ), Ayuntamiento (12,5%) y Diócesis (12,5%) lo pagan

Eneko Goia: «Los donostiarras van a poder disfrutar de una vista inédita de su ciudad»

Aunque desde la Diócesis de San Sebastián se aseguró ayer que aún no había constancia formal de la existencia de esas partidas presupuestarias, Goia sí confirmó que se había alcanzado un compromiso institucional para completar la financiación de la obra. El coste, precisó el alcalde, se repartirá de la siguiente forma: 50% Gobierno central, 25% Diputación, 12,5% Ayuntamiento y 12,5% Obispado.

La apertura de la torre al público es quizás la principal novedad del proyecto de restauración. Las dos estrechas escaleras de caracol que conducen hasta lo más alto serán recuperadas y equipadas con elementos de seguridad. No cabe la instalación de un ascensor porque la estructura de la torre no está diseñada para ello y no soportaría su peso. En el proyecto inicial se contempla que el acceso sea solo hasta el campanario, que está a unos 50 metros de altura, ya que elevarse por encima de ese nivel podría entrañar riesgos.

A falta de definir los detalles, la gestión del acceso de los visitantes a la torre correrá a cargo de un organismo municipal. «Todavía no se ha pensado si se habilitará una mesa para las entradas o se pondrá un torno para el control de los accesos, pero lo que sí hemos decidido es que sea el Ayuntamiento el que se haga cargo de la gestión de las visitas», señaló el alcalde, que insistió en el aliciente que para muchos donostiarras va a suponer tener una nueva vista sobre su ciudad. «Hemos detectado que la idea ha generado mucha expectación y esa ha sido otra de las razones que nos han llevado a apoyar la obra», apuntó.

El anteproyecto de restauración de la torre del Buen Pastor ha sido redactado por el estudio Zetabi Arkitektura Bulegoa. En principio el plazo de duración de las obras es de un año aunque se trata de una variable sometida a cierta incertidumbre. La arquitecta Uzuri Larrañaga indicó el pasado enero que el calendario dependerá de lo que vayan encontrando los técnicos cuando accedan al exterior de la torre. «Una vez que estén instalados los andamios se podrán inspeccionar todos los rincones de la torre, algo que hasta ahora no se ha podido hacer, y realizar un diagnóstico más preciso de su estado».

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