Cuando Tabakalera echaba humo

Las antiguas cigarreras de Tabacalera, en la inauguración de la muestra 'Archiveras del humo'./FOTOS LUSA
Las antiguas cigarreras de Tabacalera, en la inauguración de la muestra 'Archiveras del humo'. / FOTOS LUSA

La muestra 'Archiveras del humo' revive las experiencias de las antiguas cigarreras

JAIONE ALONSOSAN SEBASTIÁN.

La historia vuelve a la vida en Tabakalera. La exposición 'Archiveras del humo' se inauguró ayer en la bodega de este centro de cultura contemporánea. Una muestra que une el presente y el futuro de este edificio y con la que el público podrá rememorar las experiencias de las antiguas cigarreras de la fábrica de tabacos de San Sebastián. Ellas, Clara Álvarez, Mariasun Arratibel, Mariví Arratibel, Pili Jauregi, Lupe Luengo, Susi Nestar y Maite Sorozabal, han dado vida a 'Archiveras del mundo'. A su vera, el equipo de mediación de Tabakalera, Leire San Martín y Ana Revuelta, y la artista Sahatsa Jauregi, encargada de dar forma a las fotografías, documentos, vídeos, audios y objetos que componen este «archivo doméstico», resultado de reuniones periódicas desde septiembre de 2016.

La responsable de mediación de Tabakalera, Leire San Martín, aclaró que es más que una muestra: «Es una exposición-archivo con el que se pretende traer el pasado al presente para releerlo desde un punto de vista crítico. Que una operaria en los años ochenta tuviera mejores condiciones laborales que una trabajadora cultural dos décadas después hace tambalear la idea de progreso que tenemos», argumentó.

La exposición

Lugar
Tabakalera.
Título
Archiveras del humo.
Artista
Sahatsa Jauregi.
Mediación Tabakalera
Leire San Martín y Ana Revuelta.

La idea de la muestra es curiosa. «Está diseñada en paneles móviles con ruedas, pintados con una pintura imantada para colocar con imanes todos los documentos y demás material. No es una muestra cerrada sino modulable y ampliable», explicó la artista Sahatsa. Y es que, a partir de septiembre, seguirán manteniendo reuniones para completar el archivo e ir ampliando la muestra. Cada panel está representado por un título hecho a partir de los filtros de cigarros. La autora: la antigua cigarrera Pili Jauregi.

«Es una muestra que pretende traer el pasado al presente desde un punto de vista crítico» Leire San Martín | Mediación de Tabakalera

«Con el excedente de material de la fábrica de tabaco hacía disfraces y pendientes» Pili Jauregi | Antigua cigarrera

«Teníamos todo prohibido; las mujeres no podíamos fumar pero los hombres sí, ellos tenían un fumadero» Maite Sorozabal | Antigua cigarrera

El primer panel de la muestra se titula 'Salidas y entradas' y recoge el «espectáculo» que suponía que decenas de mujeres atravesaran las puertas de Tabacalera. «Algunos hombres llegaban antes de la hora, se ponían el buzo rápidamente y salían a mirarnos cómo subíamos la rampa», recordó otra de las cigarreras, Maite Sorozabal. En este panel también se recogen los mensajes que las trabajadoras escondían en cartones de tabaco, al más puro estilo 'Mensaje en una botella'. E incluso, una postal de una de las respuestas de uno de los estanqueros que recibió el 'papelito'.

'Adentros del trabajo' es el segundo de los paneles, en el que se puede ver una nómina de 1987 de la trabajadora Clara Álvarez. Las condiciones laborales eran bastantes buenas en general: sueldos altos, becas para los hijos o vales para los economatos. La desigualdad de género queda latente en el siguiente espacio, 'Mujeres que trabajan juntas'. Aquí se muestran fotos de las severas restricciones que sufrían las mujeres. Se pueden ver contratos con cláusulas en los que se prohibía casarse o quedarse embarazada. «Todo estaba prohibido. No podíamos comer en los talleres ni un caramelo. No podíamos sacar fotos. No podíamos fumar, pero los hombre sí. Se iban al fumadero mientras las mujeres nos quedábamos a cargo de las máquinas. Así que terminábamos en el baño fumando y sacándonos fotos», recordó Maite.

Siguiendo el recorrido, se llega a 'A pie de máquina', donde se recogen fotografías de las picadoras, liadoras y empaquetadores. Y un objeto curioso: el dedil, un protector parecido a un dedal que cumplía la función de impedir que se metiera el tabaco en las uñas.

Disfraces y pendientes

De las horas pasadas en Tabacalera se cuentan muchas historias, y las que tienen que ver con la amistad en el trabajo toman un enorme peso en esta muestra. El espacio 'Colectividad', está lleno de fotos de merendolas de cumpleaños y celebraciones. 'Materiales en deriva' es un panel divertido, donde se puede ver que algunos materiales se aprovechaban para otras funciones. «Con el excedente de la fábrica, me dedicaba a hacer disfraces para los carnavales, y con los filtros, hacía pendientes para regalárselos a las compañeras», recordó la cigarrera Pili Jauregi, artista donde las haya.

En el penúltimo de los paneles, 'Aperturas y cierres' se recoge el momento más «traumático y duro»: el cierre de la fábrica en 2002. La muestra se cierra con 'Afueras del trabajo', un apartado que guarda relación con el barrio de Egia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos